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jueves, 25 de mayo de 2017

El juego de la ballena azul o la noticia creada a partir de rumores


Me llama la atención la facilidad y despreocupación con la que los medios de comunicación colombianos propagan las noticias sin siquiera corroborar la veracidad de los hechos. Lo importante para ellos es el escándalo, las visitas en la página web y la zozobra. Digo esto porque vi durante dos semanas una ola de pánico creada por una supuesta problemática pública en razón de un juego de redes sociales llamado la Ballena Azul. Éste, según la periodista de la BBC Lucía Blasco consiste en un “desafío que invita a niños y adolescentes a superar 50 pruebas (una por día)”, cuya última consiste en suicidarse.

La noticia la leí en la página del diario Vanguardia Liberal, uno de los más importantes de la región de Santander en Colombia, en donde se hablaba de un “peligro mortal”, que llevaría incluso a los periodistas a un debate en colaboración con la Universidad Autónoma de Bucaramanga, en el cual se buscaba mostrar los peligros de aquel reto, aunque en realidad sólo cayera en lugares comunes y en una declaración de la funcionaria del gobierno local , que aceptó que no tiene certeza del primer suicidio por culpa de este juego.

Aquel diario no fue el único en reproducir aquella información. A mi parecer, el periódico El Tiempo (uno de los más importantes a nivel nacional en Colombia) fue aún más lejos al indicar que aquel juego de redes sociales era una “ciberamenaza que mata”. Como para la sala de redacción de aquel diario, la noticia no era lo suficientemente atrayente decidieron agregar el elemento del satanismo, que siempre que aparece, logra tocar una fibra sensible en los ciudadanos de un país tan religioso como Colombia.

Sin embargo tanto en el primero, como en el segundo medio de comunicación (como tantos otros que decidieron publicar como borregos) se evidenciaron varias cosas: la primera es que en principio quisieron atribuir varios suicidios a la Ballena Azul sin siquiera conocer las circunstancias personales de los chicos que se quitaron la vida. Ello conllevó a que en los días subsiguientes, la Policía Nacional empezara a descartar que varios de los famosos suicidios hayan sido consecuencia de aquel juego de redes sociales. Además aquel gran “peligro” terminó por salir de las páginas de los diarios dos semanas después de su primera publicación, por lo que me queda muy difícil pensar que en verdad hubiese sido un problema a nivel colectivo.     

Pero esta es en verdad la consecuencia de un fenómeno de una tendencia mundial, como es la publicación de noticias falsas como si fueran reales, a partir de rumores de internet.

1. El origen de un rumor

La primera vez que supe del famoso juego de la Ballena Azul fue a través de un vídeo del famoso youtuber Dross publicado el 6 de marzo de este año, es decir, más de un mes y medio antes de su primera publicación en un diario colombiano. Como sé, y el mismo Dross lo ha dicho, todo lo que publica él, no es más que entretenimiento sacado de la web sin ninguna pretensión de pasar por algo serio. Por tanto, para mí no fue más que una leyenda urbana y no le presté mucha atención a la noticia, hasta que la vi en medios colombianos supuestamente serios, que decidieron tomarla como un peligro de seguridad nacional.  

Fue ahí que me empecé a preguntar sobre el origen de aquella noticia, y ello me llevó a encontrarme en inicio, con el hecho de que la mayoría de los diarios en inglés que la reproducían no pasaban de ser pasquines de baja reputación como The Sun  o Daily Mail

Pero aquello no sació mi curiosidad. Quería saber de verdad como había empezado el asunto, es decir, si los datos expuestos por los periódicos eran reales o no, y lo que me encontré fue con una serie de eventos que me muestran la poca deontología de los periodistas y el poco nivel de veracidad de los medios de hoy en día. El sitio de internet Snopes, una suerte de cazadores de mitos y leyendas urbanas de internet, se dio a la tarea de averiguar si había algo más detrás de aquel juego y lo que encontraron fue que la supuesta historia de los 130 adolescentes que se suicidaron en Rusia, luego de jugar a la ballena azul (la que dio inicio a todo), no es tal.

En realidad, aquella fue una reproducción sin contrastar de un artículo llamado “Los grupos de la muerte”, que fue publicado en mayo de 2016 por el periódico Novaya Gazeta. En él, se reportaba que durante un período de seis meses, 130 adolescentes se suicidaron y 80 eran chicos que habían tenido acceso a un juego en redes sociales, el de la ballena azul.

Esta noticia recibió en los meses subsiguientes toda clase de críticas. Una investigación de Radio Free Europe demostró que ninguno de los suicidios estaba realmente ligado al famoso juego. El periódico ruso Meduza criticó que en el artículo no se expusiera el contexto (es decir, que en Rusia ya había una tasa altísima de suicidios de adolescentes desde antes de que el juego se creara) y se demostró que el autor de la crónica de Novaya Gazeta manipuló ciertos datos para narrar la historia que él quería contar (como que varios suicidios ni siquiera fueron probados del todo).   
Así que los famosos 130 suicidios en Rusia, por culpa del juego de la Ballena Azul, no están verdaderamente probados.

2. Críticas de otros lados del planeta

La famosa noticia del juego de la ballena azul tuvo un alcance mundial y llegó a otros países como Francia, en donde se reprodujo a través de varios diarios de reputación discutible, como otros que intentaron amplificar el problema intentando sembrar el pánicoen la población. Sin embargo medios de comunicación más serios como el periódico francés Liberation, decidieron hacer sus investigaciones que fueron publicadas el 31 de marzo de 2017 bajo la forma de un artículo titulado “El reto de la ballena azul, la fábrica del rumor”.

Para el periodista Alexandre Hervaud, aquel supuesto fenómeno “amenazante pero también infundado”, es una invención de los medios de comunicación que crean peligros a partir de hechos circunstanciales y poco veraces. Él expone que en Francia (donde el asunto llegó un poco antes que en Latinoamérica y también generó un pánico tal que obligó a la intervención de la policía), esta “mediatización sensacionalista” hizo eco de noticias supuestamente relacionadas con la ballena azul que en realidad no eran tales.

Así, la prensa local decidió de catalogar la fuga de dos adolescentes como parte del reto de la ballena azul, a pesar de que la policía lo negó posteriormente. En Reims, un chico de trece años decidió quitarse la vida ahorcándose en su casa y la prensa decidió de nuevo culpar al juego de la ballena azul  (aunque luego la policía desmintió de nuevo aquellos hechos). En la región de Champagne-Ardenne, en un reportaje televisivo, el medio de comunicación comunicó sobre el peligro del juego de la ballena azul, utilizando como prueba el testimonio de una adolescente que dijo “yo conozco a alguien que lo jugó” y “está muerto”. De nuevo ninguna comprobación de la veracidad de aquel comentario.

Es por ello que para el periodista, las noticias relacionadas con el juego de la ballena azul, le recordaron un caso de los años 80 en el que por medio de folletos, empezaron a difundir la noticia de que a los tatuajes temporales, de esos que se pegan los niños a partir de calcomanías, se les había echado LSD y éste se estaba propagando por el país. Aquel rumor había nacido a partir de una leyenda urbana estadounidense (la Mickey Mouse Acid) que llegó a Francia en 1988 y se hizo viral a partir de la ciudad de Niza, llegando incluso a la puerta del Ministro de Educación francés, a pesar de su falsedad.

Así que bueno, para el diario, el reto de la ballena azul es simplemente una muestra de esta era de noticias falsas (fake news para los gringos), y de una mezcla de “complotismo” con cultura pop, amplificada por notas periodísticas más alarmistas que veraces.

3. Reflexiones finales   

Desearía contar con más tiempo para mostrarles más fuentes que evidencian el pánico generado a partir de un rumor, que tiene más de ficción que de realidad. Sin embargo, creo que el asunto es meridiano: como lo escribí hace ya un buen tiempo, el alarmismo alrededor del juego de la ballena azul es en el fondo uno de esos momentos de histeria colectiva a los que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación; uno de esos momentos de pánico moral, de sicosis global, resultado de unos medios que disfrazados de padres (queriendo obtener visitas y reproducciones), hacen eco de cualquier noticia impactante (real, medio real o falsa) para ganar espectadores. Lo cual no quiere decir que Internet sea un lugar sano, o que los suicidios adolescentes no sean un problema del que tenemos que estar pendientes. Pero el problema no se puede reducir a un juego virtual cuyas víctimas son a cada rato desmentidas. El suicidio adolescente merece un debate más serio.

Un debate que vaya más allá de una declaración de autoridades que simplemente dan un parte de tranquilidad que no toca el problema de fondo, de un fiscal que abre investigaciones intentando mejorar su imagen luego de sus descalabros por actos de corrupción y de unos medios que ya no diferencian un rumor de un hecho, y generan una psicosis colectiva inventada y justificada a partir de noticias poco veraces que desvían la atención de los verdaderos problemas que originan este tipo de tragedias.

4.Epílogo

En los momentos en que cierro esta entrada, me encuentro con que el diario Vanguardia Liberal publica la noticia de un nuevo “juego que preocupa el mundo”: el abecedario del diablo . No voy a decir que ese juego me parece una exageración, ni que el medio, con un tono paternalista decide contar un problema sin siquiera verificar los datos. Simplemente limitémonos a saber que aquel periódico, como tantos otros, simplemente está buscando atención, sin importar el nivel de veracidad de su noticia. 


Fuente de la imagen: http://www.meta-media.fr/files/2017/02/snopes-fake-news-sites-600x333.jpg

sábado, 14 de enero de 2012

Hoy abrí facebook otra vez


Como dice el título de esta entrada hoy abrí Facebook otra vez y lo cerré como a la hora de haberlo abierto. Lo anterior en razón a que tenía que mandar un mensaje a una persona que ya no revisa el correo electrónico, sino su “inbox” de Facebook. El caso es que en los 60 minutos (aproximados tirando a menos) que estuve navegando por aquella red social, me encontré con varias actitudes que para mí, un profano a este cuento de redes sociales , me parecieron no menos que curiosas y que dejaré, que sea un excelente escritor y columnista quien les hable de ello:

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La música ambiental de nuestras vidas
Por: Juan Gabriel Vásquez


El martes pasado, en la Universidad Autónoma de Bucaramanga, un estudiante me preguntó (así, sin anestesia) qué opinaba yo de las redes sociales.

Yo había pensado hasta ahora que esas cuestiones no surgían entre los seres humanos de última generación: que los nacidos en el mundo Facebook veían las redes sociales como una parte natural de su paisaje, y las preguntas sobre estas nuevas maneras de comunicarnos, sobre cómo nos cambian y qué novedades nos traen sobre nosotros mismos, venían siempre de fuera, de los profanos o los escépticos. La pregunta de ese estudiante me demostró que la cosa no es tan así. Y pensé: todavía hay esperanza.

Nadie me tiene que explicar las ventajas y las infinitas posibilidades de las redes. Pero hay en todo este asunto un lado oscuro, tanto más inquietante cuanto que mencionarlo está mal visto. Está mal visto decir, por ejemplo, que las redes sociales tienen un lado claramente pueril: ver a cuarentones mandar mensajitos que dicen “quiero ser tu amigo” me parece, más que conmovedor, preocupante. Está mal visto decir que las redes sociales, más que informarnos de lo que hacen los demás, están hechas para que los demás sepan lo que estoy haciendo yo: hay en eso una especie de ansiedad por estar todo el tiempo a la vista, por exhibirse y ser examinados, que se acerca demasiado al narcisismo. Sentimos que sólo existimos mientras los demás nos den prueba de ello: los Twitters y los Facebooks y los como-se-llamen son sólo intentos desesperados por no desaparecer: estoy aquí, también existo, no se olviden de mí.

Es un miedo atávico: el miedo a ser excluidos del grupo, el gregario miedo a estar únicamente con nosotros mismos. Las redes sociales son la manera más sofisticada que hemos inventado de paliar ese miedo, o de desterrarlo de nuestra rutina diaria. Lo cual no es de sorprenderse en una sociedad que le ha declarado la guerra a la soledad, donde los solitarios son señalados con el dedo y se trata por todos los medios de devolverlos al redil que sea, el de la religión, el del partido, el del gremio, el de los fans de cualquier cosa: fans de Obama, fans de Larissa Riquelme, fans de las aceitunas con anchoa. Sólo haciendo ruido constante nos sentimos vivos, sólo diciendo todo el tiempo quiénes somos, qué nos gusta, cómo estamos (felices, melancólicos). Eso necesitamos: el ruido, el ruido de nuestras vidas.

Y ésa es otra guerra contemporánea: la guerra al silencio. La gente no se queda callada: guardar silencio es impensable, como si callarse un segundo fuera desaparecer, perder nuestra carta de identidad, que consiste en estar comunicándonos. Los celulares sobre la mesa, la búsqueda desesperada del wi-fi, los pulgares moviéndose frenéticamente, la ansiedad por volver a estar en línea lo antes posible (y decir algo sobre los demás, y ver lo que los demás han dicho de mí): estar incomunicado, estar en silencio, es nuestra mayor fuente de inquietud o de angustia o de franco desasosiego. No por nada somos el mundo de la música ambiental, la única de la historia que ha sido inventada deliberadamente para que nadie la escuche, compuesta para que uno no tenga la sensación de estar solo o en silencio. Y se me ocurre que tal vez las glorificadas redes sociales no sean más que eso: la música ambiental de nuestras vidas.
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Solamente me queda por agregar, que no me pareció menos que curioso la forma en que las personas repetían constantemente que se “amaban”, ventilaban sus problemas esperando que se arreglaran con decirlos en aquella plataforma (lo más optimistas) o que la gente sintiera compasión antes de ver las fotos de otra en vestido de baño o saliendo a la discoteca de moda en el lugar. Creo que soy un anacrónico, pero no sirvo para esas cosas. Por lo anteriormente expuesto, cierro Facebook de nuevo esperando no tener que volver abrirlo en un bueeenn tiempo. 

domingo, 13 de noviembre de 2011

El caso de la chica que dio su virginidad por boleta de Justin Bieber

Recopilación “facebookciana” de la niña que dio su virginidad por boleto falso de Justin Beaver o qué tan estúpido puede llegar a ser alguien

El otro día estaba naufragando por internet y me encontré con una historia que aunque en principio podría parecer un mal chiste, era verdadera, y mostraba el preocupante nivel de estupidez de las nuevas generaciones. Resulta y pasa (como estoy seguro muchísimos ya saben) que una niña de 15 años en México (ahora 16), abrió una cuenta de Facebook donde ofrecía su virginidad a cambio de una boleta para el concierto de Justin Beaver (la cajita feliz de la música). Lo anterior parecería un mal chiste por parte de un gordo con ganas de “trolear”si no fuera, porque la niña si existe y dio su virginidad a cambio de la boleta y dinero. Luego de lo anterior, le toco ir a una clínica por un supuesto desgarramiento (supongo que el comprador de virginidades no tenía ningún reparo en darle como a un burro) y luego, la emprendió contra la parte negociante porque resulta y pasa que la boleta era falsa.

El anterior novelón va en que el comprador al parecer está (o va a ir) a la cárcel por lo anterior y la niña busca llamar la atención. Con este post, quiero dejarles constancia de hasta dónde llega la estupidez humana con ese instrumento llamado Facebook, que mal utilizado puede llevar a las personas a obtener la ignominia más grande de su vida y de paso exhortar a la gente a que piense antes de publicar algo. En fin, vamos con el historial “facebookciano” de esta estúpida historia:

Primera Parte: Ofrezco mi virginidad por una boleta para ir a ver una cajita feliz.




Un día cualquiera de agosto, una niña mexicana de 15 años de cuyo nombre no quiero acordarme (ni que lo nombren, no vale la pena), abrió una cuenta en Facebook donde ofrecía su virginidad a cambio de una boleta para ir a ver cantar un ratico a ese fenómeno mediático llamado Justin Beaver (para mí se llama así, fin de la discusión).
La iniciativa tuvo una acogida gigantesca, transformando a esta niña en otro fenómeno mediático paralelo que recogió el odio que tienen muchísimas personas contra ese remedo de cantante que no vale la pena nombrar tantas veces. Este fue el inicio de una gigantesca masa de insultos.



La niña, fiel a aquel principio de que las cosas que no se ofrecen no se venden, ingresó en la web de aquellos adoradores de aquel ídolo de fango del pantano y ofreció su cuerpo a cambio de la boleta con una publicación que tenía como título “HELP!”. Las respuestas por parte de los adoradores de ese templo virtual fue unánime: aquella doncella e inocente pitusa…era una Puta.

Como los insultos no tardaron en llegar, aquella niña en lugar de hacer caso omiso de los mismos, se dedicó a responder desde el comienzo a sus críticos.

Como los insultos no cesaron, la niña siguió respondiendo diciendo que estaban destruyendo su vida. Cualquier persona sensata en este punto habría borrado la cuenta y se habría olvidado del asunto lo más rápido posible. El problema es que esta chica no gozaba de sensatez ni de respeto propio.

Segunda parte: Negocio consumado


El día 25 de agosto fue el día D de la chica. Esta se conectó a su cuenta de Facebook para llamar estúpidos y envidiosos a todas las personas que la seguían y luego les informó que había encontrado cliente para su cuerpo. Como pueden ver, la publicación tuvo éxito masivo y tuvo más de 4 mil comentarios, los cuales, no fueron muy agradables que digamos. Ahí les dejo los más respetuosos.


Dos días después de llamar estúpidos y envidiosos a sus “seguidores”, la chica “comprendió” que había cometido un error y en lugar de eliminar la cuenta (reitero), siguió dándose un baño de popularidad (negativa) informándole a sus visitantes el estado de su cuerpo. Fíjense el supuesto cambio de actitud respecto a la publicación anterior: comprendió que tenía que respetarse y amarse como persona…pero NO ELIMINO ESA CUENTA. En fin…sigamos

Tercera parte: Yo, celebridad


De las siguientes publicaciones, quisiera rescatar un par de puntos:
1) Ella dijo que había cometido un error pero siguió dándole chanza a sus agresores virtuales. Como bien dije anteriormente, si en verdad hubiese comprendido el problema habría eliminado la cuenta. No lo hizo.
2) La chica ya se creía celebridad miren como dice que le manden preguntas para responder. Creo que en quería llamar la atención desde el principio.
3) Ella misma confirma que el boleto es falso. Esta es la hora que no sé si ella es la persona más valiente que conozco por aceptar con naturalidad que quedó en ridículo o simplemente la más estúpida…supongo que la segunda opción es más valida teniendo en cuenta que busca llamar como sea la atención.


Como pueden ver de estas últimas publicaciones, los padres de la chica eran casi inexistentes en su vida…Quisiera opinar sobre lo anterior, pero lo cierto es que lo único que puedo decir es que con lo escrito ahí, esa chica deja de dar grima para dar lastima.

En estas publicaciones que ven a continuación, la chica da la edad del agresor y dice que Dios le va a cobrar al chico que pagó por sexo por haberla tumbado. Llama la atención como ella ahora se siente ofendida, no por haber tenido relaciones por una boleta, sino porque esta era falsa. Sobre el que le dio la boleta, pensé que era mucho mayor, pero bueno… sigamos.

De estos tres post que siguen, simplemente digo, a quien carajos le importa si el chico ese utilizó protección o no. E igual, si supuestamente fue una violación (como más adelante van a ver que ella dice), por qué le hace tanta propaganda al hecho (que si supo x o y persona, que si el chico se llama de tal manera…). Eso simplemente confirma que la chica busca llamar la atención.

Sobre el otro tema, el del supuesto casting para fotos y videos porno, no sé porque ese asqueroso personaje no está denunciado. Aunque bueno, la verdad es que quién sabe si es una de esas personas que promocionan la pedofilia (algo reprochable desde cualquier punto de vista), un troll o un invento de la imaginación de la chica.

La chica dio sexo a cambio de algo pero no se considera puta…bueno quién sabe qué dirán los papas.
La chica en este punto se cree súper celebridad. Miren como ahora se dispone a exponer sus artistas preferidos como si fuera el centro del mundo. No obstante lo anterior, si ustedes entran y miran esta cuenta, verán que la mayoría de comentarios son insultos de personas, que en mi opinión, no debieron haberle seguido la cuerda.

No sé si no entendí la ironía o fue un acto de cinismo…sin comentarios.

Yo creo que más de uno pensó que lo estaban “troleando” con publicaciones como estas.

Si todavía no estaban convencidos que la chica se cree celebridad, miren con el cuento con el que sale respecto a twitcam. Frente a la canción, simplemente digo una cosa: si no quieres que te critiquen, por qué putas la publicas!!!...En fin. Frente a la letra de la canción dejaré que sean ustedes quienes juzguen y no yo.

Creo que sobra el signo de interrogación. Eso suena más a una afirmación que a pregunta.
La chica sigue dando explicaciones no pedidas. Frente a esto, simplemente me pregunto como quería ella que no le dijeran puta, si acepto que pidió dinero (junto a la boleta) por su desvirgada. En fin… Yo creo que ella sabe que la confusión no es causa para que uno venda el cuerpo de manera tan grotesca y mediática, pero bueno, busca atención.

Esta es otra de las publicaciones a las que solo puedo decir…juzguen ustedes.

Primero que todo a quien le interesa si está o no embarazada. Creo que ella no tiene sentido de privacidad de ninguna forma. El segundo comentario NUNCA lo haría una persona que en verdad se sintiera violada, es lo único que tengo para decir.

Cuarta parte: La nueva supernova de televisión


El que siembra vientos recoge tempestades…


Prepárense!! En los próximos meses van a demandar a televisa por violación a derechos de autor.

Vea pues…ahora resulta que el problema de que sea un fenómeno mediático es de televisa y no de la niña y que ese programa fue una burla para todas las “bufonas” o como se llamen. Yo no sé por qué no cerró en ese momento la cuenta en lugar de seguir dándoles lora a las personas que quería descargar su ira sobre ella. También me llama la atención como la amiga en lugar de aconsejarla bien se queda en shock junto a ella. Esta chica Beaver en verdad que no tiene amigas o por lo menos, no de las buenas.
Por último me da risa como ella piensa que Beaver se va a enterar de su caso y va a llegar como príncipe azul a rescatarla…pobrecita.

Tras de cotuda con paperas. Creo que deberías haber dicho “por personas como yo es que…”. Me encanta la autoridad moral de la que se cree dueña esta chica para colocar calificativos sobre otros.

Quinta parte: La supuesta depresión


Aunque muchos la tildaron de puta y no la bajaron de ese estatus de trabajadora sexual…no entiendo por qué en lugar de andar ventilando los problemas personales en los que se estaba encontrando inmersa simplemente cerró la cuenta y ya. Creo que aunque me dio algo de lastima mirar esa publicación, la verdad no sabía si creerle o simplemente tomarlo como otro síntoma más de búsqueda de atención.


Creo que Dios no la bendijo a ella…En fin. Supongo que simplemente seguía con esa página porque debía tener una autoestima tan baja que simplemente quería mantener la atención para sentirse bien…o bueno, menos inútil.

Ahora resulta que los que tienen problemas mentales son los que no creen en dios y no las chicas que ofrecen la virginidad por ir a ver a un imbécil para quienes no existen…

De haber sido el padre de ella inmediatamente me hubiese suicidado…Donde satanaces están los entes encargados de la niñez en México. En otro país (incluso de Latinoamérica), una cosa de estas daría como consecuencia que le quitaran la hija a los padres o por poquito, una condena bien fuerte por dejar que esto pasara.

Eso se llama perder la virginidad. Que yo sepa, la mayoría de mujeres superan ese momento normalmente (salvo las que son verdaderamente violadas). De esta publicación veo o que eres poeta o que el hombre tenía un falo muy grande, porque con eso de penetrar el alma…bueno en fin.

Quinta parte: A los tribunales


Aunque pienso que el tipo que le quito la virginidad es un cochino, un puerco, una rata asquerosa…creo que es desmedido enviarlo a la cárcel, sobre todo teniendo en cuenta que ella dio su consentimiento.

Esta chica quiere atención, ya que reveló sus datos personales (en aquel documento escaneado) simplemente por mostrarle a miles de personas que no conoce y que no les importa su destino…que van a procesar a su “desvirgador”.


Se acuerdan que en la publicación que decía que iba acompañada de Dios era porque supuestamente él sabía que era por amor?...bien ahora le pide justicia a ese mismo que la acompaño “por amor”. Si Dios existe, debería avergonzarse de tener esos seguidores chantajistas y manipuladores.

Y bueno, para abreviar un poco la cosa diré que ella publicó un documento escaneado donde se dictamina una orden de captura al “desvirgador”, creó una encuesta donde pregunta si debería publicar su estado médico en Facebook (una estupidez que afortunadamente no hizo), continuó con comentarios como los ya vistos y dijo que iba a cerrar la cuenta.

Parte Final


La chica sigue insistiendo que es una violación y empieza a dar detalles de ese momento íntimo de su primera relación sexual. Como ven, la chica quiere seguir siendo el centro de atención.
En fin, no le voy a dar más cuerda al asunto. Por qué hice este post? No es por darle más baño de popularidad a esa chica Beaver. La verdad me importa un comino lo que ella quiere hacer de su vida. Pero no obstante lo anterior, si quiero llevar a más de uno a la reflexión del gran problema de no saber comportarnos en la red y de hacer estupideces que nunca haríamos en la vida real. Por favor, ojala este caso sirva para que otras personas piensen antes de postear y se valoren y hagan lo mismo con su privacidad. Facebook es una red pública donde están expuestos a que miles de personas los insulten, los manden al carajo, conozcan su privacidad…así que citando el comercial “Think before you post”.

Sobre la chica ya dije todo lo que tenía por decir. No vale la pena tocar más el tema ya que hay otras personas que lo hacen mejor que yo como por ejemplo dross, de quien dejó el video al final al lado de la campaña para que las personas piensen antes de postear algo.