lunes, 7 de noviembre de 2011

La conspiración septembrina según Fernando Vallejo

Extraído de Almas en Pena Chapolas negras



Los jesuitas, por supuesto, volvieron (esa roña persistente vuelve siempre) y la Iglesia recuperó lo perdido, a partir de los gobiernos de Caro y su compinche Nuñez, o sea los de la Regeneración, ¿Regeneración? ¿Habrase visto mayor impudicia? ¿Qué regeneraron? Llamar <<regeneración>> a eso es como llamar a Bolívar <<Libertador>>. ¿De qué nos libertó? ¿De los tinterillos? ¿Del clero? Pensó ese granuja cobarde que nosotros, Colombia entera, los que pusimos los ríos de sangre, éramos los comparsas de su gloria, y a la primera ocasión que pudo cruzar su espada con alguien (en la <<nefasta>> noche septembrina, que en realidad está mal llamada pues es luminosa ya que hizo resplandecer la verdad, su cobardía) saltó por un balcón y huyó. Huyó mientras Manuelita Sáenz, su mujer, entretenía a los conspiradores y le cubría con sus faldas la huida. Yo de niño siempre tuve mucha curiosidad por ver de dónde es que había saltado. ¿Saltó siquiera de cinco metros de altura? ¿De dos? ¿De tres? ¡Qué tres! Cuando mi papa me llevó a Bogotá a conocer el balcón ¿saben cuánto tenía? Si acaso un metro.

1 comentario:

  1. Mucho Granuja ese hp de Bolívar, Antioquia Independiente!

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