Mostrando entradas con la etiqueta religión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta religión. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de enero de 2013

Amanecer ¿el libro del diablo?




En días pasados viajé a Cartagena para participar como espectador del Hay Festival 2013 del que pronto escribiré algunas cosas en este blog. En el día de hoy, mientras esperaba el avión para volver a Bogotá (ciudad en la que me encuentro radicado), un extraño personajillo me entregó el siguiente escrito que les voy a reproducir con los puntos, espacios y comas con los que me fue entregado y debajo de cada párrafo mis respectivos comentarios. El supuesto autor del siguiente texto se hace llamar Robert Jader.

Amanecer

A propósito de la saga de la película “Amanecer” que viene como una ola de oscuridad envolviendo de país en país, y de continente en continente a nuestro planeta. Es importante abrir bien los ojos y entender   el objetivo de esta historia bien narrada como obra literaria para los intelectuales, y de telenovela o de hechicería para nuestros jóvenes, que ven como normal una leyenda de amor entre un mortal y un vampiro. Sthephenie Meyer, escritora estadounidense se ha prestado para darles vida a estos personajes, y hacer creer a los lectores que es posible encender la chispa de amor entre dos seres totalmente diferentes. Una chica se enamora de un vampiro, pero no sabemos si ese deseo de estar con él, es sólo el interés de lograr la inmortalidad de la tierra, o, si es un amor de verdad.

No sé bajo qué parámetros el señor Jader se atreve a decir que Amanecer es una historia “bien narrada” ni tampoco como se le ocurre creer que Amanecer está hecha para los intelectuales. Muchas de las críticas que ha recibido la saga de Crepúsculo es la de ser una serie de libros mediocremente escritos, que no pasarían minúsculamente un examen mínimamente intelectual. Tan sólo esa afirmación haría caer por el peso esa idea estúpidamente dogmática y hasta sectaria de que todo en el mundo es satánico y que debemos ponernos a leer la Biblia.

En todo caso creo que la Biblia es un libro más explícito, descriptivo y violento que Crepúsculo. Sigamos entonces.

Este cuento de amor entre una mujer y un ángel caído (vampiros y hombres lobos), ya la Biblia nos la había presentado en tiempos atrás. En el génesis capítulo 6-2, nos dice: “Viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para si mujeres, escogiendo entre todas”. De esta unión nacieron los “Nefilim”, razas de gigantes que habitaron la región de Canaan y según los libros históricos de la Biblia, pelearon con Israel. Aquí los hijos de Dios, hace referencia a la tercera parte de los Ángeles que fueron expulsados del reino. Cabe anotar que en el momento de parir, la mujer generalmente fallecía, por culpa del tamaño del feto. En la película “Amanecer” aunque ésta escena no la detallan, Bella, la protagonista corre peligro de morir debido a que el embrión empieza a absorberle la sangre, entonces es cuando por sálvala, su amado chupa sangre, la convierte en vampiro.

Para empezar el autor del texto mezcla supuestos datos históricos con mitos hebreos, o mejor, aduce que los mitos son documentos históricos de rigor, cosa que como sabemos, no es cierta de ninguna manera. Los mitos son relatos fantásticos y en muchas ocasiones extraordinarios con los que el ser humano quería darle sentido a las cosas que tenía a su alrededor y no (como lo expresa el escribidor) documentos que buscaban recoger datos e historias sobre acontecimientos que en verdad sucedieron. He oído muchas veces a teólogos esgrimir que muchas de las historias de la Biblia fueron creadas en base a mitos (no traigo fuentes porque las pueden encontrar fácilmente en internet) y por ello, darle a un mito naturaleza de hecho histórico es un disparate.

Por otro lado, si Meyer se hubiera basado en ese mito para recrear su historia, me hubiera parecido una escritora excelente. Lamentablemente su mente y sus conocimientos no llegan allá y la creación de esa trama fue producto de una invención acelerada, mercenaria, con la cual buscaba escribir el siguiente libro por encima de todo.

No hablaré sobre la falta de sintaxis en algunas oraciones y sintagmas del texto porque estoy seguro que los lectores los notarán con facilidad.

Un ángel caído o vampiro se materializa como hombre bebiendo la sangre de los mortales. Ya dos escritores actuales nos informa de la existencia de estos actores. La primera, la escritora Rebeca Brown. En el libro titulado “El vino a dar libertad a los cautivos”, capitulo 17, nos anuncia que es veraz aquello de los hombres lobos, de los vampiros y de los zombis, estos últimos se dan mas que todo en Haiti; los hombres lobos y los vampiros son seres humanos que hacen un pacto y entregan su cuerpo a demonios, a cambio de la inmortalidad. En las sectas satánicas es donde germinan, y, cuenta Rebeca en su libro, que un padre de familia al darse cuenta de su error al entrar en estas hermandades, trató de retirarse, pero un hombre lobo lo atacó y lo mató. En Estados Unidos es donde más sectas hay, y se ubican cerca de los hospitales, debido a que ahí llegan los que están próximos a partir. El otro escritor es William Schnoebele, en su libro: “Lucifer destronado”, en el que habla de cómo empezó en el tema del satanismo, estuvo ahí por casi 16 años, hizo el curso para vampiro y le tocó beber sangre. Luego se convirtió al cristianismo y esto le permitió contar todo lo que vio y vivió.

Empecemos por el principio: las fuentes del escribidor. Rebeca Brown http://en.wikipedia.org/wiki/Rebecca_Brown_(Christian_author) es una escritora cristiana con el título de doctora que dice haber salvado del ocultismo a muchas ovejas negras del cristianismo. Según ella el Yoga es satánico, el catolicismo es brujería y está íntimamente relacionado con la masonería. En el año de 1984 le fue revocada su licencia para ejercer su profesión, en razón, a que ella diagnosticaba posesiones demoniacas y cosas así a sus pacientes con enfermedades mentales de manera dolosa. Por otro lado, William Schnoebele http://en.wikipedia.org/wiki/William_Schnoebelen es otro evangelista cristiano fanático, antimasónico, que fue vampiro, masón grado 19, cura católico, brujo, satánico y posiblemente actor porno antes de “encontrar a Jesús”.  Como pueden ver, ninguno de los dos tiene más credibilidad que Pinocho a la hora de hablar sobre algún tema.

En todo caso (y dejando de lado los acentos faltantes que pudieron ser “errores involuntarios”) todo el texto se basa en historias ficticias no demostradas, aunque lo único que más o menos le puedo dar veracidad es a lo de entregar el cuerpo a un demonio, porque yo una vez hice lo mismo con una demonia, pero en lugar de darme la inmortalidad, me hizo fue rico (?)…en fin, dejemos así, sigamos más bien.

No solo la escritora Meyer, se ha facilitado para prepararles el camino y hacer ver como normal demonios habitando entre nosotros, y probablemente, algunas jóvenes piensen que han encontrado el amor de sus vidas; también Joanne Rowling (Gran Bretaña), autora de Harry Potter, ha hecho bien su trabajo, para que los niños mayores de 7 años caigan en el mismo cuento, y al ver a un hechicero en su camino, cavilen que ven a un maestro; igual sucede con los escritores de lo “oculto”: Stephen King, Frederic Brown, y Ray Bradbury, todos de nacionalidad Norteamericana, han dedicado la mayoría de sus escritos en hacer creer a los lectores en la existencia de marcianos y alienígenas; tratando con esto de justificar al arrebatamiento de los que caminamos en Jesucristo, y para que aquellos que se quedan, se coman el cuento, que la culpa fue de los extraterrestres que se los llevaron, como absorbidos con un pitillo. Ja.

Sólo un imbécil no es capaz de diferenciar entre la ficción y la verdad. Eso es lo único que tengo que decir sobre este párrafo, donde cita a escritores de ficción, que a diferencia de sus fuentes, le dicen a sus lectores con total honestidad que escriben ficción (aunque es un pleonasmo, porque por sentido común es fácil de entender).
¡Ah! Y ¿cómo se camina en Jesucristo? ¿Se tiene que caminar con él bocarriba o bocabajo?

Volviendo al tema anterior de la Biblia (Nota mía: es complicado que se vuelva al tema posterior…),en Gènesis 6-6: “Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón”. Entonces Noè padre de Sem, a Cam y a Jafet, se le encomendó construir el arca de madera, y vino luego el diluvio. Tema que todos conocemos. Estamos viviendo en un tiempo semejante al de la época de Noè, nuestro mundo se ha corrompido. A la fecha se han cumplido casi todas las profecías citadas en la Biblia. Se profetizó la creación del estado de Israel para el año de 1948, y así cumplió el 14 de mayo de ese año. Lo mas grave del caso, es que los poderosos no entienden que meterse con Israel, es meterse con Dios. El grupo islamista hamàs desde hace tiempos ha declarado ser enemigo público, del estado de Israel. El inicio de este peligro es “una crónica de una muerte anunciada”, y traerá graves consecuencias en nuestro hemisferio, más cuando detrás de los palestinos, está el apoyo de Venezuela, de Irán, de Siria, de Rusia y sus aliados. El fin está cerca.



Como puede observar, este es un texto estúpido que en apariencia quiere hablar sobre otro texto aún más estúpido (y sí se quiere una película más estúpida todavía), con el ánimo de sembrar el pánico sobre la población ignorante que acude a las Iglesias ante el miedo del fin de la existencia y el castigo. Es estúpido que se quieran relacionar hechos que nada tienen que ver los unos con los otros y que se recurran a argumentos autistas de geopolítica mundial que no pasarían un examen medianamente serio de validez.

Algunas sectas cristianas (sí, sectas) se valen de estas historias falsas para ganar fieles, a los cuales pedirles el diezmo mensual bajo el argumento de ofrecerles respuestas y salvación a cambio de dinero y su ferviente como dogmática voluntad.

PD: Los invito a leer el libro “En el nombre del señor. El negocio de la religión” del escritor colombiano Gabriel Pabón Villamizar. Ahí se podrán enterar de verdaderas sectas que, como cosa rara, utilizan el nombre de Jesucristo para obtener ganancias económicas y mediáticas.

jueves, 17 de enero de 2013

Woody Allen, Match Point y la religión




En días pasados me encontré con un pequeño libro best-seller en el que se recogían diversas entrevistas que tuvo Eric Lax con Woody Allen. Comparto un pequeño fragmento que me gustó y que dejo a discreción de los lectores su opinión sobre el mismo.

E.L: ¿Cómo valora Delitos y faltas?

W.A.: Estaba bien, pero pecaba de mecánica para mi gusto. Creo que costó demasiado hacerla, mientras que Match Point me salió de una forma mucho más natural. De repente me vi con los personajes indicados en el lugar y el momento adecuados.

E.L: También contaba con catorce años más de experiencia. Cuando estaba escribiendo el guión de Match Point ¿pensaba que ya había tratado de algún modo el mismo tema en Delitos y faltas pero que le quedaban cosas por decir?

W.A: No, en lo que pensaba era en obedecer a la historia, y si uno obedece a las necesidades que impone la creación de una obra de ficción, su significado se revela por sí mismo. Y para mí que naturalmente, se va a revelar de una manera determinada. Hace años Paddy Chayefsky me iluminó con su inteligencia: “Cuando una película o una obra teatral falla hay que quitarle la sabiduría”. [Ríe]. Marshal Brickman decía lo mismo con otras palabras —alguna vez se lo habré comentado—, pero resultaba igual de convincente y perspicaz: “El mensaje de una película no puede estar en los diálogos”. Y esta es una verdad con la que cuesta vivir porque uno se ve tentado a detener de vez en cuando la acción para filosofar y volcar su sabiduría en la obra de ficción a fin de dotarla de significado. En cierta medida hice lo propio en Match Point, cuando están sentados a la mesa hablando de la fe como el camino de menor resistencia. Pero la verdad es que si el significado de la obra no se transmite a través de la acción, de nada te sirve. No funciona. No puedes reunir a unos individuos en torno a una mesa para que suelten comentarios ingeniosos y reflexiones perspicaces con la esperanza de que parezcan sabias palabras, porque mientras ellos hablan el espectador no asimila lo que dicen como al autor le gustaría…”Eh!, ¿te has quedado con ese epigrama de Shaw?” Lo que ve el espectador es un diálogo de personajes en una situación determinada: “Él dice eso porque ella piensa esto otro y quiere ganarse esto otro y quiere ganarse su lado bueno…”. Lo que ve es la acción de la historia. Cuando pierdes de vista eso, y todos lo hacemos —yo, desde luego—, crees que estás haciéndote entender, que estás infundiendo a tu obra sabiduría, pero lo que haces es suicidarte. Lo único que haces es impedir que el espectador disfrute con tu obra.

E.L: Pero Match Point aborda un tema presente en su obra desde hace y tiempo, el hecho de que un mundo sin Dios el único control sobre uno mismo es la propia moral. Nadie más va a castigarte si no te cogen.

W.A: Curiosamente, leí un artículo que me envió alguien de un cura católico que había escrito acerca de la película. Lo que decía estaba muy bien, pero partía de un supuesto erróneo. El supuesto era el siguiente: si, como yo digo, la vida carece de sentido y se rige por el caos y el azar, entonces todo vale, pues anda tiene sentido y no hay acción mejor que otra. Y dicho supuesto lleva de inmediato a una persona religiosa a la siguiente conclusión: o sea, que puedes cometer crímenes y quedar impune si eso es lo que quieres. Pero esa es una conclusión equivocada. Lo que digo realmente, y lo digo con toda claridad, sin ningún mensaje oculto ni esotérico de por medio, es que tenemos que aceptar que vivimos en un universo sin Dios y que la vida carece de sentido y que a menudo es una experiencia terrible, brutal y sin esperanza, y que las relaciones amorosas son durísimas y que aun así tenemos que encontrar la manera, no sólo de hacer frente, sino de llevar una vida decente y moral.

La gente enseguida llega a la conclusión de que lo que digo es que todo vale, pero en realidad me planteo la siguiente pregunta: poniéndonos en lo peor ¿cómo podemos seguir adelante, o incluso, qué razón habría para que decidiéramos seguir adelante? Naturalmente, no somos nosotros quienes decidimos; la decisión la llevamos interiorizada. Es la sangre la que decide vivir. [Ríe]. Fíjese en cómo pontifico; está entrevistando a un tipo con un deficiente mecanismo de negación. En fin, que la gente religiosa no quiere reconocer la realidad que contradice sus cuentos de hadas. Y si vivimos en un universo sin Dios [ríe], ellos se quedan fuera del negocio. Por falta de liquidez.

Por otra parte, hay mucha gente que opta por vivir de un modo completamente egocéntrico y homicida. Como nada tiene sentido, piensan, y puedo salirme con la mía si cometo un crimen, voy a hacerlo. Pero uno también puede optar por pensar que está vivo, al igual que el resto de sus congéneres y que viaja con ellos en un bote salvavidas y tiene que intentar comportarse con la mayor decencia posible por él y por todos los demás. Un planteamiento que a mí me parecería mucho más moral e incluso mucho más “cristiano”. Si uno reconoce la horrible verdad de la existencia humana y frente a ello opta por ser una persona decente en lugar de engañarse a sí mismo pensando que le espera una recompensa o un castigo divino, me parece una postura más noble. Si uno se comporta bien porque luego habrá una recompensa o un beneficio o porque evitará un castigo, su comportamiento no responde a tan nobles motivos, los mismos que se tienen por cristianos. Es como los terroristas suicidas que actúan supuestamente por nobles motivos de índole religiosa o nacional cuando en realidad sus familias reciben un beneficio económico y se deleitan con su heroico legado, por no mencionar la promesa de una corte de vírgenes para los autores del atentado, aunque no me explico por qué preferiría nadie un grupo de vírgenes a una mujer con una gran experiencia.

En cualquier caso, no estaba de acuerdo con lo que había escrito el cura católico, pero no entré en discusión con él. Era muy amable y no había nada hostil en su discurso. Me atribuía un punto de vista y trataba de rebatirlo. Lo que ocurre es que refutaba un punto de vista con el que no estoy de acuerdo, algo que responde a un pensamiento religioso preconcebido y sinceramente, no hay razón para interpretar la película como una insinuación por mi parte de que todo vale y de que eso me parece bien.

También leí otro artículo de un cura filósofo de la Universidad de Saint John, que consideraba la película como el filme probablemente más ateo [ríe] de todos los tiempos. Pero todo lo que decía era muy amable y elogioso. Su punto de vista era más benévolo conmigo porque, en su opinión, el hecho de que yo hubiera defendido constantemente a lo largo de los años la visión de un universo ateo y carente de sentido, sin Dios ni esperanza, significada que yo le daba importancia a la ausencia de Dios en el universo. Y creo que tiene arzón; lo que digo es que eso importa. Ya lo decía explícitamente en Delitos y Faltas. Para mí es una verdadera lástima que vivamos en un universo sin Dios, ni sentido alguno y, no obstante, solo cuando uno acepta ese hecho es capaz de seguir adelante con su existencia para llevar lo que ellos llaman una vida cristiana, es decir, una vida decente y moral. Pero eso solo es posible si, para empezar, uno reconoce a lo que se enfrenta y olvida todos esos cuentas que le llevan a tomar decisiones en la vida que en el fondo no responden a motivos morales sino al deseo de anotarse un tanto en la otra vida.

Así que la película suscitó mucho debate en ese sentido, algo que me alegra. Me alegro de que no se viera como un mero filme de suspense en torno a un asesinato, un género que me parece muy válido, que conste, y que como espectador me gusta más que a nadie. Pero con Match Point confiaba en transmitir al menos un par de ideas que forman parte de mi filosofía personal y creo que lo conseguí.    


Imágen tomada de: http://image.toutlecine.com/photos/m/a/t/match-point-2005-tou--02-g.jpg

lunes, 23 de enero de 2012

La idolatría a Karol Wojtyła en Colombia

El día antes
El jueves volví a Bogotá. Era de noche cuando llegué a esta ciudad de frio implacable y horas más largas, y la lluvia había dejado horas antes su rastro en las carreteras donde transitaban a esa hora, tanto taxistas como personas que volvían tarde del trabajo. Tomé un taxi de aquellos que se piden por ventanilla y me dirigí a mi casa, mientras otros visitantes hacían fila en la taquilla donde había pedido el auto minutos antes. En el transcurso de aquel viaje a mi pequeño apartamento, oí en la radio con poco volumen que había en aquel automóvil, que el viernes, en la Catedral Primada de Bogotá, se mostraría al público una reliquia de Juan Pablo II, el papa más carismático del siglo pasado. La noticia que podría haber pasado desapercibida para mí, que no soy cristiano y por lo general no le prestó atención a los temas místicos (salvo que sean paranormales por mi afición a las películas y los libros de terror), me llamó la atención porque el periodista afirmó contundentemente que a la citada reliquia, se le iba a dar un trato de jefe de estado. Debo confesar que hasta el momento, no tenía idea de qué contenía la reliquia.



Llegué a mi apartamento luego de una larga travesía, descargue mi equipaje y prendí el televisor, para encontrarme con el canal caracol, que por esas horas transmitía en vivo, imágenes de la “segunda llegada” de Juan Pablo II a la ciudad. Sin entrar en chistes de mal  gustos relacionados con “la segunda llegada” y la sangre que venía; por medio del televisor pude observar que la famosa reliquia, no era sino un cofre bien grande con una arqueta en su interior, que supuestamente contenía dos gotas de sangre del pasado papa.
¿En qué momento le sacaron sangre al citado papa? No tengo ni idea. Tampoco me imagino cuales habrán sido las razones en su momento, para que los funcionarios de la iglesia guardaran dos gotas de sangre de “su santidad”, que han viajado por todo el mundo promoviendo un culto a los muertos y a la sangre, que parece sacado de una historia de vampiros.

El día de la visita

El viernes de la “segunda visita” me levanté como a las 8 de la mañana. Esto en razón a que por estos días estoy desempleado y mientras me aceptan alguna hoja de vida, me toca estar pasando papeles en un lado y otro, a la espera de que en algún lado se apiaden de esta alma llena de deudas con tan solo 20 años. Siguiendo con la crónica me dirigí al centro, para lo cual tomé un bus que me dejó al frente de la Biblioteca Luis Ángel Arango y bajé por la calle 11 (¿o 10?) para ir a visitar la famosa sangre del polaco. Dice el dicho que la curiosidad mató al gato, pero a mí me hizo algo peor: llevarme a visitar algo que me parecía estúpido, rebajándome al nivel de aquellos que llamaba “bobos”.


Antes de continuar con la que fue mí corta travesía, les recomiendo que vean el video encima de este acápite. En él, podrán ver situaciones curiosas como las siguientes:
  • -  La sangre llegó en camioneta blindada, junto con otros autos rodeándola ya que posiblemente alguien se la podría robar.
  •           La sangre del papa (de cristo en el hombre o qué sé yo) fue custodiada por la guardia presidencial y la policía nacional, en dos anillos de seguridad. Me gustaría que alguien me dijera si a otros líderes religiosos (de verdad, no metamorfoseados en gotas) les han hecho semejante operativo de seguridad.
  •           El patrioterismo de esta tierra no tiene límites. Como pueden ver en el video mientras la urna entra a la catedral, desde un auto que en su interior contenía un bafle con buen sonido (se escuchaba en toda la Plaza de Bolívar), sonaban las notas del himno nacional.
En fin. Siguiendo con mi relato, bajé por la calle cubierta de policías y militares, de abuelitas creyentes y curiosos desprogramados como este servidor, mientras en la iglesia empezaba una misa para venerar la sangre del marketinero papa Juan Pablo Segundo. Los comentarios de las personas que bajaban junto a mi eran diversos. Algunos esgrimían su asombro ante el hecho de tener la sangre del papa en Colombia, otros decían con (muchísima) fe que rezándole al papa podrían salir de “culebras”[1] y otros, bueno, iban a invocar la protección del “santo padre”. En fin. Todos teníamos alguna razón para ir, así que paso por paso llegamos a la carrera séptima frente al costado del edificio de las altas cortes, donde estaba parte del primer anillo de seguridad de la policía, requisando con sus agentes a los visitantes que llegaban al lugar. Al lado de las rejas metálicas por donde debíamos hacer fila para ser requisados, se encontraban vendedores ambulantes que ofrecían “el calendario de JP2, la novena de JP2, medallitas de JP2, el libro de JP2, la película de JP2” y quién sabe si la réplica de la sangre de JP2.

Sin comprar nada a los vendedores ambulantes me dispuse entrar a aquel nido de ratas llamado Plaza de Bolívar, que por un frente, tenía la ratonera del congreso, por el otro, la ratonera de los magistrados, en la mitad las ratas del aire o palomas y en el centro, la ratonera de los obispos  que para ese día, estaba fuertemente custodiada por policía y guardia presidencial. Pasé el primer anillo de seguridad y entré en la Plaza de Bolívar, que ese día tenía una pantalla gigante al lado del edificio de las cortes, junto a un pequeño auto (del que no me fije en la placa para ver si era público) que por medio de un bucle, transmitía el sonido de la misa que se podía ver en la pantalla gigante. Hasta ahí fue que llegó el ímpetu. No dure 5 minutos en el lugar antes de abandonarlos por la carrera octava para volver a la BLAA a recoger un material que voy a publicar en mi próxima entrada. La razón principal para irme no fue ni la tediosa misa que en ese momento tenía lugar, ni el sentido de vergüenza por encontrarme ahí. Fueron las filas que si fotografié para que se enteren cuáles son las verdaderas cifras del desempleo en Colombia:  









 -----------------------------------------------------------------------------------------------------
Recuerdo que mi padrino me contó la anécdota (antes de morirse) que cuando luego de la venida de Pablo VI a Colombia una serie de personas salieron a las calles de este bonito país (sobre todo de la capital) a vender “pedazos de la tierra “bendita” que besó Pablo VI”.
 -------------------------------------------------------------------------------------------------------
De todo lo anterior, me cuestiono por qué los ciudadanos pelean por el dinero que le desembolsó el distrito a un chamán para que por medio de sus rituales evitara que lloviera, si esa misma gente es la que va a rendirle pleitesía a un par de gotas de sangre metidas en una cajita disque porque son de un papa muerto (y que para colmo de males, no se sabe si son verdaderamente del personaje en cuestión) que les va hacer milagros, los va a sacar de deudas y les va a dar casa y carro sin ningún problema. Dicen los cristianos que la fe mueve montañas. Para mí, con lo mostrado en el viernes de la semana pasada, la fe mueve en verdad masas, de la misma forma en que lo hace un grupo musical popular o Cristiano Ronaldo, razón por la cual, no se les haga raro que próximamente viaje por todo el mundo desde, yo que sé, Madrid, las uñas de JP2 o su orina conservada por medio de instrumentos tecnológicos avanzados para que los creyentes la sigan venerando como si fuera la panacea del mundo.

[1] El término culebras se utiliza para referirse a las deudas



Algunas imágenes fueron tomadas por mí. La otra la tomé de:

http://www.elmeridianodesucre.com.co/web/_contenido/a_fotos_dia/2012-01/22/7ba.jpg