lunes, 27 de marzo de 2017

La muerte de la WCW (2) : El bebecito del señor Turner

Aquí continuo con algo que empecé en su día. De nuevo sólo me queda decir que si existe alguna violación al derecho de autor, les agradezco se me informe para borrar el texto y que cualquier error me lo hagan saber para corregirlo. Gracias.

Sólo recuerdo que esta es una traducción amateur y puede contener errores. Así que si tienen sugerencias para mejorar tal o tal cosa, las pueden dejar en la caja de comentarios que con gusto las revisaré. En todo caso lo de siempre, si quieren leer una mejor versión vayan a la original. Esta es sólo una tentativa por acercar al público no angloparlante a este muy buen libro. Además, el texto que se utiliza para esta traducción es la primera edición.


PARTE 1: EL NACIMIENTO

Capitulo 1: 1988-1996 El bebecito del señor Turner
“Ted me llamó y me dijo: “¡Hey Vince a que no adivinas. Estoy en el negocio del rasslin!”
Vince Mcmahon, dueño de la WWF

Mientras muchos creían que la WCW nunca iba a morir y se llevaron una sorpresa en el 2001, otros pensaron que debió haberlo hecho mucho tiempo antes, incontables veces, en razón de las continuas pérdidas de dinero que tuvo. No obstante, la idea de que la WCW perdió muchísimo dinero en sus primeros años, no corresponde a la verdad. En realidad, en sus primeros cinco años de existencia, la WCW no perdió sino 6 millones de dólares por año, una cantidad pequeña, si consideramos que recibían de Turner 4 horas de excelente rating en cada semana del año. Algunos dentro de la organización del magnate ponían el grito en el cielo por las pérdidas, pero a Ted no le importaba; en efecto, él era el organizador de la compañía y cuando la junta directiva le sugirió que acabara con WCW en 1992, él les respondió que el wrestling crearía una Superstation, y por tanto, mientras él estuviera en el cargo, eso no pasaría. A continuación les ordenó que nunca más le llevaran esa idea, cosa que no volvieron a hacer.

Cuando Turner estuvo fuerte detrás de la WCW,  no importaba lo que ocurriera ni cuánto dinero perdiera la empresa; él siempre estuvo ahí, sin importar la clase de cosas malas que pasaran. Este sentido de seguridad conllevó muchas veces a tomar pésimas decisiones. Poco importaba que se desperdiciara dinero, ni que se alienara a sus empleados y fans; Ted Turner siempre estuvo ahí para sacarlos a todos del embrollo.

Todas las razones de por qué la compañía debió estar muerta o pudo morir antes, tienen su historia. Después de todo, estamos hablando de una compañía que tenía como 100 años de existencia… o eso era lo que decía uno de los mitos que los fanáticos de WCW pregonaban, ya que la verdad era muy diferente.

Cuando el promotor “Big” Jim Crockett murió en 1973, sus bienes fueron traspasados—incluyendo las Jim Crockett promotions, en las cuales corrían los pro-wresting shows— a su hijo Jim Jr. Por décadas, los Crockett, como otros promotores de la National Wrestling Alliance (NWA), intentaron traer prestigio a su organización afirmando que su mayor título, el World Heavyweight Championship, había nacido en 1905. Su campeón afirmaba que un título con ese linaje había dejado huella al convertir en leyendas del siglo a George Hackenschmidt  y Frank A Gotch, lo cual, en honor a la verdad, es parcialmente cierto, ya que la NWA, que ayudó a formar la WCW, tuvo su origen en 1905 junto a las críticas que se le hicieron.

Sin embargo, esta pequeña confusión viene del hecho que existen dos NWA diferentes: la empresa del siglo National Wrestling Association y la moderna National Wrestling Alliance. La NWA de hoy nació en 1948 luego de que seis promocionadores en un encuentro en Waterloo, Iowa, nombraron al promocionador de Deis Moines (Iowa), Pinky George, como primer presidente, y al promocionador de la ciudad de Kansas, Orville Brown, como el primer campeón. Lou Thezs ganó ese título en 1949 y luego el de la National Wrestling Association en 1950. Como el grupo controlaba todos los títulos mayores, el campeonato NWA se transformó en el más prestigioso trofeo mundial por casi 40 años. En abril de 1984, fue uno de los 3 grandes títulos de USA, junto a los títulos mundiales de la AWA (promocionado por Verne Gagne) y de la WWF (promocionado por otro junior, Vincent Kennedy Mcmahon).

El Vince Mcmahon original —Vincent James Mcmahon para ser preciso—era hijo del promotor de boxeo y wrestling Jess Mcmahon. Vince Sr promocionó la World Wide Wrestling Federation (ellos quitaron una W en 1979) desde 1963, en el noreste. La exitosa compañía, cimentada en el Madison Square Garden, fue construida a través de leyendas como Bruno Sammartino, Superstar Billy Graham y Bob Backlund. Sea cual fuere la situación, Vince Mcmahon Sr se estaba volviendo viejo y su hijo—el bien parecido anunciador en sus shows de wrestling—estaba impaciente por generar un verdadero impacto. Vince Sr, sin embargo, no estaba seguro de él. Nunca quiso que éste fuera un wrestler y posiblemente no quería verlo más envuelto en el negocio. Además, el pequeño Mcmahon mostraba que tenía unas grandiosas ideas.

El wrestling fue siempre un negocio territorial con diferentes grupos promocionando exclusivamente en su área del país. Ahí podíamos ver a Roy Welch en Alabama, Nick Gulas en Nashville, Leroy Mcguirk en Oklahoma y Sam Muchnick en St Louis; junto a otras dos docenas. Mientras que los promocionistas podían aventurarse a veces en territorios enemigos, ninguno pensó en hacer lo que Vince Jr planeaba hacer en una escala masiva: promocionar el wrestling en donde fuera.
A diferencia de lo que piensa la mayoría, Vince Jr no fue la primera persona en promocionar el wrestling a nivel nacional. Los eventos del Madison Square Garden de su padre salieron en la cadena MSG por los años 70. Cuando la Ted Turner’s Atlanta WTCG UHF Station inició en satélite como Superstation en 1976, ellos tomaron la empresa Jim Barnett’s Georgia-based promotion nationwide y sacaron al aire dos shows a la semana: Georgia Championship Wrestling los sábados en la noche y Best of Georgia Championship Wrestling la siguiente tarde. La estación creció rápidamente para servirle a 15 millones de personas y ese show de wrestling fue el primer programa en atraer más o menos un millón de personas al cable. Los promotores de la NWA no aprobaban esto, por lo que Vince Sr les respondió que sería ridículo dejar de publicitar el Garden. Barnett por su parte les dijo que no importaba que pasara, su show seguiría siendo protagonizado por luchadores de Georgia. A pesar de lo anterior, varios años después, Turner solicitó que el nombre de la compañía fuera cambiado a uno menos regional  y de esta forma paso de ser Georgia Championship Wrestling a World Championship Wrestling, el cual era el nombre de una promoción que Barnett estaba llevando por la televisión por cable de Australia. Barnett diría después que aquello era imparable. Y estaba en lo correcto.

En 1982 Vince Sr cedió y vendió la World Wrestling Federation a su hijo. El trato, sin embargo, fue que si Vince Jr no pagaba uno de sus pagos trimestrales, la WWF volvería a los tres socios originales de Mcmahon: Bob “Gorilla Moonson” Marella, Phil Zacko y Arnold Skaaland.  Aunque muchos creen que Vince Sr nunca estuvo consciente de los grandes planes de su hijo, otros creen lo contrario. Según parece, incluso si Vince Sr sabía lo que pasaba, no creía que su hijo sacara su plan adelante. Poco después de vender la compañía, a Vince Sr le fue diagnosticado un cáncer que lo llevó a la muerte meses después.

Aquellos que dudaban sobre la solvencia de Vince Jr no podían estar más equivocados. No sólo llevó a la WWF al nivel nacional, sino que creó un monopolio para los 5 años subsiguientes. Uno de sus mayores ataques fue el de ofrecer contratos lucrativos a las estrellas (y en ocasiones chicos que nadie en sus cinco sentidos vería como estrella) de otros territorios, siendo la compra más llamativa la hecha a Verne Gagne de la AWA. Vince ofreció comprar inicialmente la promoción de Gagne de un solo golpe, pero no le aceptaron la oferta. Por ello, decidió ir por las mejores estrellas de Gagne, incluyendo a un joven de cabello mono, musculoso, que se hacía llamar Hulk Hogan; que fue el único que llegó de aquella empresa a su compañía.

Mcmahon rápidamente hizo que el prolongado campeón de su padre Bob Backlund perdiera el titulo con el maligno Iron Sheik, quien posteriormente, en enero 23 de 1984 sería vencido por Hogan en el Madison Square Garden y su terrorífica legdrop of doom, iniciando aquel periodo exitoso de la Hulkmania.

Aumentar la sintonía en la televisión fue el siguiente paso. En aquellos días, muchos promotores de wrestling estaban de amores con sus televisoras afiliadas ya que, en muchos territorios, la gente de la tv transmitía gratis los shows y ganaba dinero con la publicidad. Así, la gente del wrestling, sólo se preocupaba por escribir los programas para atraer los fans a la arena. Además, en algunos territorios—como por ejemplo Memphis para Jerry Jarrett—las estaciones de tv les pagaban a los promotores para que su show apareciera en su bandeja de televisión. Vince viendo la situación, viajó territorio a territorio ofreciendo a los gerentes de las cadenas no solo sus buenas cintas de tv (diferentes a las de los demás programas que eran filmadas con pésima calidad en lugares lúgubres), sino también pagar por salir al aire.

Continuando su expansión, Mcmahon compró la Georgia Championship Wrestling por $750.000 y de paso, el tan codiciado tiempo de los sábados y domingos en la TBS, donde buscaba (obviamente) cambiar las cintas de los luchadores de Georgia, por las de sus superestrellas de la WWF. El problema de su plan era que existía una enorme diferencia entre los dos productos: el show de Georgia tenía énfasis en la acción en el ring de talentosos trabajadores, mientras la WWF, que salía al aire por USA NETWORK, mostraba un puñado de luchas en las que un luchador aplastaba al otro[1].         

Cuando el cambio de programa tuvo lugar en el llamado “Black Saturday” (14 de julio de 1984[2]), muchísimos aficionados se enfurecieron con la Superstation. La respuesta de Turner fue entregarle a Ole Anderson un espacio de tiempo a las 7 am para que abriera su Championship Wrestling from Georgia Inc (la cual no duró mucho). También le entregó a la Mid South Wrestling de Bill Watts un espacio de tiempo de una hora los domingos, y se comprometió a financiarlos para que pudieran competir a nivel nacional con Mcmahon. Vince estaba indignado porque creía que comprando la GCW tendría un lugar exclusivo en la TBS. Turner que no estaba de acuerdo, sintió que Vince incumplía la cláusula del contrato que lo obligaba a producir un programa semanal  desde un estudio de Atlanta y por tal razón pensó: si Vince no lo hace, alguien tiene que hacerlo. Con esto empezó la guerra de 20 años entre Mcmahon y Turner.

Mid-South no hizo las cosas más fáciles para Vince, ya que fue un show bien bookeado y entretenido que destrozó los programas de Mcmahon en rating. Turner, que había prometido financiar a Wattss, estaba listo para echar a Vince de la estación. No obstante, la entrada de Jim Barnett  (un viejo promotor y amigo de Turner) cambió las cosas en esta historia. Barnett negoció un trato entre Mcmahon y Crockett Jr, para que el segundo, le comprara a Vince los espacios que este tenía en TBS por la suma de un millón de dólares. Turner estaba extasiado: no solo había corrido a Vince, sino que había popularizado wrestlers como Dusty Rhodes o los Four Horsemen. Vince estaba probablemente contento porque hizo cientos de millones de dólares en el trato. Watts estuvo de acuerdo con dar un paso al costado y en el último episodio de Mid-South Wrestling presentó a los luchadores de Crockett, diciendo a los fans que ahora podían ver buena acción en la NWA.

Estas dos compañías siguieron subiendo en el top nacional y el feudo Mcmahon-Crockett continuaría durante los siguientes años. Los pequeños territorios no pudieron competir con el nivel de exposición en la tv, dando como consecuencia su muerte. Entre los promotores que trataron de sobrevivir, estuvo Watts, el cual intentó ir a nivel nacional sin muchos resultados a causa de los los altos costos. Por ello, vendió su compañía en cuatro millones a Crockett, quien sólo terminó con aproximadamente 1.2 millones cuando todo estaba dicho, porque resultó que éste tampoco pudo costearse lo necesario para estar en el nivel nacional.

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Después de comprar la compañía de Watts conocida como la Universal Wrestling Federation (ustedes saben, porque el universo es más grande que el mundo… en serio, por eso el nombre), Crockett bookeó una ingeniosa invasión  que consistió en que todos los chicos acababan con los de UWF mostrándolos de esta manera como unos completos perdedores. Crockett estuvo por delante de su época, ya que a diferencia de la invasión WWF/WCW del verano de 2001, esta fue ingeniosa, se hizo casi sin dinero y falleció con una muerte rápida indolora.

Crockett tenía unas ideas brillantes, de las que nunca aprendió nada. Contrataba chicos a quienes ofrecía grandes tratos que nunca podía cumplir. Defraudó a sus fanáticos leales, presentando Starrcade (el equivalente de Wrestlemania para NWA) en Chicago, es decir fuera del sur por primera vez en la vida. Además de eso, volaba solamente con las mejores estrellas en un jet privado demasiado caro y permitió a Dusty Rhodes llevar la compañía al desastre con un bookeo que tenía como característica principal los finales de mal gusto que escandalizaron a los fans. Estos finales (que se conocen en la industria como dusty finish) consistieron en que (por lo general) un babyface (chico bueno) ganaba el título (o simplemente una lucha) y luego en televisión, se daba marcha atrás al resultado.

En otro momento de inspiración, Crockett coloco al mid-carder Ron Garvin a derrotar al joven campeón Ric Flair, en una lucha donde se peleaba el título mundial. Como Garvin era un babyface, los fans no vieron con buenos ojos que éste derrotara al Nature Boy y por tanto, los ratings cayeron de 4.0 a 2.8—la caída más rápida de la historia.

Más tarde en 1987, Crockett anunció que el show anual Thansgiving Night Starrcade sería transmitido por primera vez en PPV el 26 de noviembre. Al igual que Mcmahon con el primer Wrestlemania, Crockett estaba apostando la existencia de su compañía al éxito de este show, endeudándose hasta el cuello. Mcmahon, que sabía de los riesgos que habían tomado las Jim Crockett Promotions, decidió lanzar también un PPV en la noche de acción de gracias: Su primer Survivor Series.

Crockett que no quería enfrentarse con Mcmahon (que estaba haciendo excelentes números en los PPV de esos años) cambió el evento a la tarde de Thanksgiving. Las compañías de cable se emocionaron al oír esto, ya que esperaban que los fans compraran ambos shows y se dedicaran a ver wrestling todo el día. Pero Vince tenía otras ideas: dijo que cualquier compañía que sacara al aire el PPV de Crockett, no le permitiría transmitir el siguiente Wrestlemania.  Puesto que  Wrestlemania se había establecido como el rey del PPV de wrestling en su tiempo y Mania 3 fue un grandísimo éxito financiero que básicamente creo el género, todas las cinco compañías del país eligieron sacar al aire Survivor Series y no Starrcade. Crockett estaba acabado antes de que el show empezase.

Esforzándose por sacar su compañía adelante, Crockett planeó su venganza: el bookeo de su siguiente PPV, The Bunkhouse Stampede, en el Nassau Colisseum, un establecimiento que se encontraba en el territorio de Mcmahon. Nadie sabe a ciencia cierta por qué Crockett pensó que esto era una buena idea, ya que su producto no tenía antecedentes en esta área y era inevitable que cayera, teniendo solo 6 mil fans y 80.000 dólares. Pero la cosa fue aún peor. Mcmahon tenía un plan: sacar al aire el primer Royal Rumble (una modificación de la battle royal en la cual cada hombre entraba después de dos minutos de intervalo) en vivo desde Hamilton- Ontario, en la cadena USA; cara a cara con el PPV de Crockett. El Rumble termino con un rating de 8.2, el más alto de cualquier show de wrestling en la historia de esa cadena, incluyendo los Monday Night Wars. Y si nada podía ser peor para los Crockett, el Rumble fue extensamente considerado como un show superior al PPV de los Crockett, el cual fue encabezado por la lucha Flair vs Road Warrior Hawk que tuvo otro trillado dusty finish.

A pesar de lo que podría parecer, Crockett no estaba acabado. Su siguiente idea fue la de pasar gratis Clash of the champions en TBS en marzo de 1988, cara a cara con Wrestlemania IV. Esta vez, su plan fue un éxito, ya que Clash hizo un 5.8 y la lucha del main event de Flair vs Sting fue la más vista en la historia de la televisión por cable al marcar un 7.8. Wrestlemania IV por otro lado,  tuvo un miserable show titularizado por Randy Savage derrotando a Ted Dibiase para ganar el vacante titulo de la WWF.

A pesar de que Vince hizo la misma cosa con el Royal Rumble, la industria del cable estaba colérica con Crockett y Turner por haber tenido la osadía de sacar al aire un show gratis para enfrentar a Wrestlemania. Poco importaba que Mania hubiese hecho 585.000 ventas (las más grandes en la historia). El problema era que el universo del PPV se había duplicado ese año y sin importar que hubieran hecho una venta record, sentían que el show pudo haber dado más sin esa competencia. Las compañías de wrestling empezaron amontonar su dinero para los PPVs y las compañías de cable se llevaron un buen pedazo del pastel (¡como el 60% de los beneficios!). A Turner se le dijo que no debería permitir que volviese a pasar algo así.

A pesar del enorme éxito de Clash, a Crockett se le informó que su compañía quebraría más temprano que tarde. A pesar del desastroso año, las grandes sumas de dinero que pagadas por los contratos, sus vuelos en jet, sus viajes, besos robados, paseos y viajes en limosina; Crockett estaba impresionado con esta revelación. Había calculado que podía hacer muchísimo dinero con los PPV gracias a la publicidad nacional. Desafortunamente, Vince pisó más fuerte con sus PPV y los patrocinadores (como hoy) pensaban que sólo gente del lugar veía Southern Pro Wrestling y no pagarían mucho por el tiempo de comerciales.

Turner vio entonces que las cosas no iban muy bien y se interesó en comprar la compañía. Él tenía un lugarcito en su corazón para el wrestling; lo cual junto al hecho de que el programa de Barnette había tenido éxito pocos años antes, lo convencieron de que no cometía un error y a su Superstation le iría muy bien. Así que en el verano del 88, poco después de que Crockett tomara un préstamo de 600.000 dólares para pagar la nomina, Turner compro las Jim Crockett Productions por 9 millones de dólares. Si bien Turner no era el dueño absoluto de la NWA, sí lo era de la mayoría de sus miembros y de sus mejores estrellas. A la familia Crockett le quedó una minoritaria parte (que sería comprada posteriormente) y se les dio un trabajo. Esto incluía a Jim, quien, después de años en el negocio, se convirtió en un consultor cuyas ideas nunca fueron usadas.

En los siguientes años, la audiencia vería lo alto y lo bajo de lo que sería esta World Championship Wrestling, pensando en lo horrible que parecía esto, al menos con un billonario como Turner no permitiendo que la compañía fuera sacada del negocio.

Durante los primeros años de la WCW bajo el imperio Turner, el bookeo estuvo ping-pongeado[3] por dos personajes: Dusty Rhodes y Ole Anderson. Sorprendentemente, a pesar de que los dos bookearon de manera exitosa en promociones regionales, ninguno de los dos tenía idea de como funcionaba una compañía de wrestling nacional. Ambos tenían sus propias agendas, es decir, ambos se daban el push de main events y les subían el sueldo tanto a sus amigos, como a ellos mismos. Cuando las cosas no iban como ellos querían, tenían la tendencia a actuar como pequeños bebés, haciendo cosas que ni a ellos, ni a la compañía, les traía nada bueno.

Un ejemplo de esto ocurrió en 1988, cuando altos directivos de la jerarquía Turner le informaron a Rhodes que sangrar estaba prohibido en los programas de la WCW. Éste furioso con lo informado, hizo ir a los Road Warrior al ring para que tomaran una gran estaca de metal y lo golpearan en el ojo. Un golpe suficiente para que el ojo de Rhodes empezara a tomar un color rojizo. Nadie se sorprendió – con excepción, de pronto, del mismo Dusty Rhodes— que fuera despedido inmediatamente.

Cuando la WCW dejó de ser su hogar, Rhodes buscó empleo al norte pasándose al lado de Vince Mcmahon y la WWF. Mcmahon estaba más que feliz de darle la bienvenida en su empresa y por esto, le compro nuevos trajes. ¿Cuáles trajes? unos apretados de látex y oh, ¡con brillantes puntos gigantes amarillos! Él les mostró por primera vez a los fans de la WWF una serie de estúpidas viñetas en las que Rhodes entregaba pizza, lavaba inodoros y limpiaba con una pala excremento de caballo. Como ven, así es como varias compañías operan en el wrestling. Usted, el promotor, no le gusta alguien en la empresa de la competencia. Las circunstancias obligan a ese sujeto a buscar trabajo, por lo que usted lo trae a la compañía y se rehúsa a darle el puesto de trabajo que solicita. Sin embargo, lo trae humillándolo completamente. ¿Cree que los fans quieren ver eso? No. ¿Al caso importa? No, porque todo es acerca de mostrar al chico que no te gusta quién tiene el poder.

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El suceso del traje de puntos amarillos, no fue el primero entre Vince y Rhodes. En 1987 la WWF creó el personaje de un sirviente que respondía al nombre de “Virgil”, ya que el nombre real de Dusty era Virgil. Si esto no les parece lo suficientemente inmaduro, años después cuando Virgil se pasó a la WCW, le fue cambiado el nombre a “Vincent” para devolverle la puyita a Mcmahon. Vincent/Virgil termino su carrera de parodias más adelante en WCW siendo renombrado otra vez como “Shane”, esta vez para burlarse del hijo de Vince.
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Después de haber hecho el ridículo en la WWF, Dusty regreso al imperio Turner para arreglar el lío que había dejado Ole Anderson en 1990. Quién sabe por qué ellos creían que recontratarlo era una buena idea, teniendo en cuenta su historial, bookeandose y dirigiéndose como la estrella del territorio.  Pero aparentemente, el vicepresidente de la WCW hizo que Dusty Rhodes volviera a bookear por el año de 1991, justo para el primer PPV del año Wrestle War.

Llegó volando con una de sus mejores creaciones: War Games. Eso era una lucha de relevos de 10 hombres que se encontraban en dos rings y estaban rodeados por una jaula de acero. Los participantes entraban en la jaula cada dos minutos. Se lanzaba una moneda para que el ganador del sorteo tuviera la ventaja dentro de la apertura de la lucha, haciendo que de esta manera se diera una superioridad de dos contra uno, tres contra dos, cuatro contra tres y cinco contra cuatro. La lucha no se decidía hasta que los diez hombres entraran en la jaula, momento en el cual empezaba el match beyond[4]. La idea era ingeniosa y dio lugar a algunos combates memorables. El Wrestle War no fue la excepción y en él, el top heel Sid Vicious envió a Brian Pillman a lo alto de la jaula para luego depositar su cuello en la lona. Si Dusty estaba intentando impresionar sus jefes—tanto viejos como nuevos—lo hizo al bookear este show.

Como no existían PPVs estadounidenses en mayo, la WCW realizo un show co-promocional con la New Japan Pro Wrestling en Tokio llamada Rumble in the Rising Sun, protagonizado por estrellas de ambas empresas. En el evento, el campeón Ric Flair perdió el título mundial con Tatsumi Fujinami…de alguna manera. La storyline era que Fujinami cubría al campeón, después de haberlo lanzado de lo alto de las cuerdas—lo cual daba para descalificación en WCW. De todas formas, en New Japan no era considerado como DQ por lo que fue considerado en su empresa como el nuevo NWA World Champion.

Sin embargo, aquel hecho fue arreglado perfectamente en el siguiente PPV de WCW: Superbrawl. En el show, Flair recuperó su titulo en una pelea decente; pero también se dio una extraña lucha de babyface vs babyface entre los dos equipos más populares de la compañía: Sting y Lex Luger contra los Steiner Brothers, en el que acabaron con la casa. Lamentablemente, Scott Steiner se desgarró uno de sus bíceps, por lo que quedó fuera de acción por casi un año. En otra llamativa lucha, el Gigante derrotó a Sid Vicious, en una pelea que puede ocasionar pesadillas al tonto que se atreva a verla. Sid dejó el pueblo al finalizar el show y se fue de la WCW dejando a la empresa sin una de sus mejores estrellas. Vicious era un caso perdido para la compañía, pero nada en comparación al fiasco que tendría lugar en junio, cuando uno de los más grandes cataclismos del wrestling tuvo lugar.  

Para explicar cómo empezó todo, volvamos un poco y miremos lo que estaba pasando detrás de escenas entre Ric Flair y el Vicepresidente de la WCW Jim Herd. Held sentía que Flair, de cuarenta y dos años, había llegado a su cúspide y debía ser reemplazado. Él le dijo a Flair que debería cortarse su conocida melena rubia, colocarse aretes y cambiar su nombre a Spartacus. Mientras esto pasaba, los directivos no estuvieron pendientes del contrato de Flair, el mejor pagado de la compañía. No había enemistad entre los dos, ya que Flair veía a Herd sólo como un traje corporativo; lo cual en efecto, era cierto, si tenemos en cuenta de que, con una mirada de su historia laboral, éste era un alto directivo de Pizza Hutt cuando llegó a trabajar con Turner. Obviamente los dos negocios son totalmente diferentes y a Herd se le había hecho difícil comprender los conceptos básicos del wrestling, incluyendo que los fans de WCW querían pagar por ir a ver las luchas de Ric Flair. Teniendo en cuenta esto, Herd ofreció renovarle el contrato a Flair pero con una pequeña sorpresa: la disminución de su salario a la mitad de lo que estaba ganando. Flair le respondió diciéndole que se podía meter su contrato por el recto. La riña entre los dos continuó durante los siguientes meses, en los cuales Herd llamaba a Flair para que perdiera su título en cada show, a lo que este se negaba. Finalmente Herd simplemente le dijo a Flair que le iba a quitar el título de cualquier manera y su plan era que la WCW declarara el cinturón como vacante.

Todo estaba perfecto en teoría, pero desafortunadamente para la WCW, Herd no pudo hacer esto porque Ric Flair era el dueño del título físico. Lo que pasaba era que en esos días, el campeón de la NWA debía dejar un depósito de 25.000 dólares para tener el titulo. Entonces como Flair no había perdido nunca el titulo en el ring, ni tampoco le habían devuelto sus $25.000, calculó que podía hacer lo que le diera la gana con éste. Por ello Flair le envió su titulo a Mcmahon para que este lo mostrara en sus shows. El manager Booby Heenan hizo público que el verdadero campeón del mundo iba en camino a la WWF. Los fans que miraron la WWF en casa se quedaron estupefactos al ver este cambio de planes donde finalmente vieron su tan anhelado dream match entre el campeón de la WWF Hulk Hogan contra el campeón de la WCW Ric Flair.

Herd pensaba que podía respirar tranquilo cuando Flair se fue de la compañía, pero una vez el cinturón fue mostrado en la WWF y la empresa se volvió un caos total. Herd se volvió un patán con todo el mundo, desde los oficiales de Turner hasta los mismos luchadores. Inmediatamente cayó totalmente en pánico e intento traer de nuevo a Flair a la compañía ofreciéndole muchísimo más dinero del que recibía de Mcmahon. Flair, viendo como estaba operando la WCW, le dijo sencillamente “gracias pero no”.

Sin poder traer de nuevo a Flair a la compañía, Herd sabía muy bien que debía recuperar el título. WCW puso entonces una demanda legal que obligó a Flair a devolver el titulo. Esto sentó un precedente importantísimo que tendría un mayor impacto en los años que vendrían: la corte dijo que los cinturones de wrestling profesional son un símbolo valioso de la promoción que representan y por tal razón si Flair continuaba usándolo en WWF, la WCW podía demandar por los daños ocasionados. Por esto la WWF intento hacer un cinturón falso de la WCW para que Flair lo vistiera. La corte no estaba satisfecha con esto, así que la WWF le entrego un titulo tag que fue digitalizado en la televisión. La corte continuaba insatisfecha. Así que la WWF puso a ganar a Flair su versión del World Title y desechó la otra versión en su totalidad.

Para Herd, la pesadilla Flair había terminado, aunque en realidad tan solo estaba empezando.
Lo primero que le tocaba hacer a Herd era coronar un campeón. El plan era hacerlo en el siguiente PPV que era Great American Bash desde Baltimore. Herd y Dusty vieron una oportunidad para que la WCW empezara de nuevo, no solamente con un nuevo campeón, sino con un nuevo enfoque. WCW necesitaba que el show fuera un gran éxito. Los fans no estaban muy feliz con que Flair se hubiese ido de la empresa y lo hicieron sentir con sus cantos de “we want Flair”[5] en cada encuentro. Con una multitud realmente molesta, era crucial que Bash pudiera entretener a los fans para demostrar que la WCW podría salir adelante sin Flair.

El show empezó con una scaffold[6] match que consiste —para los que nunca han visto esta clase de encuentros— en un combate en el cual se levanta un andamio encima del ring y los combatientes buscan botar al piso al otro. Esta clase de pelea no solo es peligrosísima, por lanzar a los trabajadores de una altura de 15 o 20 pies, sino que también es aburridísima, ya que después de todo, ninguno quiere ser lanzado sin estar preparado para tirarse. Con esta scaffold match se terminaba un feudo. Primero se había creado una gran rivalidad de dos hombres que luchaban en peleas convencionales sin ningún buen resultado. Entonces, al no encontrar ninguna solución a esto, decidieron realizar una lucha que no solo acabara con el feudo, sino también posiblemente con sus carreras.

No tenía mucho sentido abrir con esta lucha. Menos sentido aún, tendría abrir con un montón de mid-carders como el Rapmaster Pn News, un personaje de 400 libras que si se cayera no solamente rompería el ring sino también el suelo de concreto. De todas formas, los cuatro hombres que participaron en la lucha dieron lo mejor de sí, caminando de puntillas alrededor de la plataforma y haciendo lo posible para no perder el equilibrio. Después de 10 minutos de “acción”, sonó la campana sin que nadie hubiera caído del andamio y se dio uno de los mayores engaños conocidos del wrestling. La lucha terminó porque uno de los combatientes capturó la bandera del otro. Esta nueva regla, nunca antes había sido dispuesta para este tipo de luchas, sobre todo, porque fue publicitada en las semanas anteriores un simple scaffold match. Esto era básicamente un señuelo, que aumentaría en los shows de la WCW. Unos pocos buuu empezaron a esparcirse por la arena.

Después del fiasco de la scaffold match, la WCW sacó unos caricaturescos personajes—un mago (Oz), un leñador (Big Josh) y un verdugo encapuchado (Black Blood) — los cuales dieron lugar a unas luchas horribles. Después, el momento decisivo entre dos grandes compañeros Ricky Morton y Robert Gibson decepcionó a la afición, tanto como lo hizo la disparatada chain match[7] entre Sting y Nikita Koloff. La multitud tuvo que presenciar la peor lucha hasta el momento que estuvo a punto, no solo de cargarse al show, sino a la empresa totalmente. El fiasco total lo haría finalmente el evento estelar de la noche: Barry Windham contra Lex Luger por el WCW World Title.

Lex Luger fue un luchador importante de la compañía desde su debut en 1987. Con su adornado físico, estaba siendo visto como el sucesor de Ric Flair. Después de todo, él había estado intentando hacerse con el título de la WCW por un buen tiempo durante los 4 años que había estado ahí. La lucha inicialmente iba a ser Flair defendiendo su titulo contra Luger, con lo cual cada fan en el país pensaba que él iba a dar el paso grande de ganar el título. Cuando Flair dejó la compañía, era más que obvio que Luger ganaría el titulo, a pesar de que podría quedar en el aire, durante su reinado, la sensación de que él nunca derroto a Flair.

Ciertamente tenía sentido que Luger estuviera en el main event, siendo el otro, un misterio. No existía duda de que Barry Windham fuera un sólido luchador en WCW y WWF, pero no era realmente un main-eventer. Él había estado en pocos main events (generalmente contra Flair) durante toda su permanencia, pero en 1991 no era nadie. Él había sido enterrado en un tonto feudo con Brian Pillman, donde estuvo participando como el enmascarado Yellow Dog (otra tonta creación de Dusty). Durante el reinado de Flair, no estuvo nunca en la escena del título  y el hecho de que de un momento a otro se convirtiese en el contendiente numero 1 era absurdo. Los fans simplemente no les gustó ver a Windham como contendiente numero 1 porque éste no había sido presentado como tal en años.
La lucha tuvo lugar en los confines de una jaula de acero (probablemente algo bueno, ya que los fans estaban botando toda clase de basura al ring) y Windham y Luger procedieron a “entretener” a los fans con una de las luchas por el título más aburrida en años. En ese momento el público desató su frustración con la empresa. Empezaron a gritar we want Flair en la arena, en unos gritos que se podían oír en todas las transmisiones del PPV.

Pero no todo había terminado. La WCW en un momento de infinita sabiduría decidió bookear a Luger ganando la lucha, pero con el manager heel Harley Race ayudándolo. Sí, la WCW volvió a Luger heel, con la mentalidad de que si Flair fue bueno en ese campo, Luger podría hacerlo mejor. No era una mala idea en teoría (aunque comparar a Luger con Flair era absurdo), pero hacerlo en una noche donde lo más probable era que saliera mal era una pésima idea. Sin importar todo lo que les toco soportar, la única cosa con la que los fans contaban era con que al final de la noche tuvieran un campeón babyface. Luger por lo tanto se llevó una gran cantidad de silbidos.  

Presentar a Luger con el cinturón fue un problema y en sí, fue porque la WCW no tuvo posesión del título como tal en ese momento. Su solución a ese problema fue la de tomar otro título regional (The Western States Heritage title para ser más exacto) y pegarle una chapa que decía “World Champion”.

La situación estaba empezando a volverse un embrollo. Y lo que faltaba para la WCW se dio: no sólo la empresa no pudo arreglar las relaciones con Flair, sino que éste se fue directamente a la competencia.

La compañía necesitaba cambiar las cosas con Luger por lo alto y por esto, necesitaba hacer algo con Luger como heel. Así que hicieron lo único que podían hacer: colocar a Luger en un feudo con Ron Simmons, un chico que había estado solo compitiendo en luchas de relevos durante su estadía en WCW.

A Simmons se le había concedido la oportunidad por el título en el PPV de Halloween Havok, en vivo desde Chattanooga, Tennessee. Pero antes de que los fans tuvieran su lucha por el título, se les mostró una atracción especial como bonus: una abominación llamada The Chamber of Horrors. La finalidad de esta lucha de 10 hombres en la jaula era atar con una correa a su oponente en una silla eléctrica y jalar el switch. Si ustedes creen que ver hombres adultos golpeando sus reducidas cabezas es entretenido—de una forma morbosa—están equivocados.

El resto del evento fue una serie de luchas “squash”, seguidas por la de Simmons contra Luger, que no emocionó mucho al público. Ahí estaba de todas formas, una lucha notable: el debut en WCW  de Phantom, quien acabó totalmente con su oponente de la tarde, Tom Zenk. Más adelante en el show, Phantom fue desenmascarado para mostrarse como el “Ravishing” Rick Rude, uno de los grandes top heels de la WWF en años anteriores. No tenía mucho sentido promocionar la aparición de Rude en este show—que pudo generar unos pocos minutes buys. De todas formas la compañía tenía un top heel en sus manos y esto haría que pudiera ser útil durante 1992.

El año terminó para la compañía con su tradicional y grandísimo show del año Starrcade. Anteriormente el show siempre se caracterizaba por tener unos feudos asignados, donde generalmente el más importante era el de la lucha por el World Title. Este año, sin embargo, en un esfuerzo de cambiar las cosas, Dusty vino con su Lethal Lottery en donde al azar se elegían equipos que se enfrentarían a otros para que las parejas ganadoras participaran en una batalla real: the battle bowl.

La trampa en este caso era que al jugar la lotería, los resultados eran tan raros, que a todo el mundo le pareció que en efecto era al azar. El evento fue un extraño revuelto de luchas entre chicos que no tenían nada que hacer en el ring con otros. Por fortuna, la WCW dio un buen final a la noche, siendo Lex Luger y Sting los últimos en quedar en el ring, donde el primero continuó siendo el World Champion y el segundo visto como el contendor numero 1 al título. Sting gano a Lex Luger para dar lugar a una lucha que los fans de la WCW querían ver.

El problema era que ahora Lex Luger quería irse de WCW, tan solo 6 meses después de Flair. Su sueño de ser campeón mundial de la WCW se había convertido en pesadilla, ya que estaba cansado de los canticos de “We want Flair”. A comienzos de 1992, él básicamente desapareció del lugar y estuvo más que decepcionado de perder el titulo con Sting en el Superbrawl de febrero 29 de 1992.
Luger no era el único chico que se iba. Jim Herd tuvo una pelea con su jefe porque pidió que Dusty fuera despedido. Increíblemente, Dusty se quedo y Herd fue despedido (tristemente antes de que su deseo de crear unos luchadores jorobados se realizara). Juro por Dios que era una de las cosas que él quería.
Herd fue cambiado por Kip Frye, que tenía un nuevo enfoque de lo que debía que hacer en la compañía. Esto involucraba, créanlo o no, a los mismos luchadores. Su idea era simple: recompensar a los hombres que hicieran mejor su trabajo. En efecto, él creó un nuevo sistema de bonos en la compañía donde $5.000 eran repartidos a quien realizara la mejor lucha en cada PPV. Aumentos también se introdujeron. Este liderazgo, fue lo suficientemente importante, para que los luchadores se sintieran motivados en el ring, y que como consecuencia le dieran a los fans eventos que merecían la pena ser vistos.

Había algo nuevo, algo totalmente inesperado. Por años, ellos habían tenido que soportar a canosos veteranos y bookers gruñones como Ole Anderson diciéndoles que tenían que cerrar la boca y hacer lo que ellos les ordenaran.  Anderson, en particular, estaba intentando de sacar todo el talento joven para traer a sus viejos amigotes por precios bajos. Claro está, esto era lo que los fans no querían ver, pero a Anderson le importaba muy poco. Él había crecido sin tener contacto con este negocio, quedándose estancado en el tiempo, donde él y otros viejos seguían siendo las reinas de la fiesta. Después de años de estar presionados, parecía que jóvenes de la compañía como Brian Pillman,  Steve Austin y Tom Zenk tendrían un cambio.

Cuando las cosas iban viento en popa, Frye de un momento a otro se fue y se percibió que todo volvería a como era antes de su llegada. El sucesor de Frye fue Bill Watts, un viejo de la UWF, que fue un luchador conocido como “cowboy” durante sus días en el ring. Tuvo buenos planes para el negocio y les dio a hombres como Jim Duggan, Ted Dibiase y Junkyard Dog su primera exhibición a nivel nacional. Él había estado en shows como el The superdome en Nueva Orleans haciendo toneladas de dinero y creando shows de televisión que mostraban excelentes ratings en Oklahoma y otros estados. Desafortunadamente, esas zonas fueron devastadas por el mercado del petróleo a mediados de los años 80 causando una severa depresión económica. Por eso, sus nativos estaban más preocupados de cómo alimentar a su familia que de lo que pasara en un show de wrestling. La UWF fue devorada por la WCW en 1987 y Watts tuvo que tomar vacaciones indefinidas del negocio.

Desafortunadamente en sus primeras semanas en la oficina, era claro que Watts no había visto un single match desde que se acabó su compañía. Él era un old school[8] , maldición, y era lo que quería ver. Por esto hizo que las luchas de la WCW fueran más “legitimadas” e hizo unos extraños cambios de reglas de poco sentido para quienes no fueran nostálgicos de los viejos tiempos como él.

Por ejemplo, prohibió inmediatamente todos los movimientos que se realizaran desde lo alto de las cuerdas y efectivamente, esto mato las luchas de cruceros que ayudaban a la WCW a diferenciarse de otras compañías. En efecto, en 1992, Brian Pillman y la sensación japonesa  Jushin Liger protagonizaron en Superbrawl, la que para muchos es la mejor lucha de todo el mundo. También removió los protectores que se encontraban alrededor del ring, con el ánimo de…hmm…bueno, nadie sabe realmente por qué. Se puede argumentar que posiblemente todo esto fue para que sus trabajadores vieran lo duro que era lanzarse golpes fuera del ring. Watts tenía gusto por los chicos duros—siendo uno de sus favoritos, Steve Williams quien una vez fue destrozado durante una lucha en la tarde y regreso a trabajar esa noche con 108 puntos en su cabeza. De qué manera Watts pudo alentar a trabajar a alguien en condiciones tan peligrosas, removiendo los protectores, es algo que nadie sabe; tampoco por qué casi no hizo nada por mantener el vestuario.

La pérdida de énfasis en la división crucero llevó a que Pillman y Watts se tuvieran bronca, lo cual desembocó en que el primero le dijera al otro que tendría que recortar su salario. Pillman que estaba bajo contrato, le dijo que se largara. Watts declaro que haría lo que fuera para hacerle perder el empleo (haciéndole perder todas las luchas) mientras él estuviera ahí, a lo que Pillman le respondió “entonces voy a ser el jobber mejor pagado”.

Algo como eso, no le importaba a Watts, ya que aparentemente a él nunca le había importado lo que los otros chicos pensaran de él. Eliminó el servicio de comidas, prohibió que tanto la familia como las esposas de los luchadores los visitaran en camerinos y en un aparente esfuerzo de joder a todo el mundo, colocó la regla de que ningún luchador se podía ir hasta que el evento hubiera finalizado. Desde la lucha inicial los chicos tenían que sentarse por tres horas hasta que la campana final sonara. Rápidamente, Watts se volvió impopular entre sus trabajadores.

Todo esto empeoró cuando intentó darle un push hasta la luna a un nuevo luchador sin talento y con poco carisma que era… bueno… su hijo Erik.

Sí, tal como Dusty Rhodes le dio un push a su hijo Dustin en una lucha para la cual no estaba preparado, Watts cayó en la trampa de sacar a relucir su hijo sin talento y destacarlo más de lo que merecía. Los luchadores que habían estado trabajando por años por un push se horrorizaron y no sólo ellos, sino también los fans, que abuchearon al pobre Erik para que se fuera del establecimiento, todas las noches.

Un chico que conectó con el público fue Big Van Vader, que fue traído de Japón. Un monstruo de 400 libras que fue bookeado como el top heel de la empresa e inmediatamente empezó acabar con todo el que se pasara por su camino. Nadie podía detenerlo y tras semanas, los fans sabían que el único hombre que podía detenerlo era Sting. Este era el clásico bookeo del heel que nadie podía detener y el popular babyface campeón. Lo más impresionante fue que la WCW permitió que Vader le ganara en la lucha estelar de Great American Bash y lo estableciera como un viable campeón mundial tanto para los fans como para los chicos detrás de la cortina.

Después de derrotar a Sting, inexplicablemente Vader, según el libreto, debió perder el título con Ron Simmons, la persona que no había logrado generar interés en su feudo con Lex Luger. Al día de hoy, no se puede explicar por qué Watts le dio el cinturón a Simmons y lo convirtió en el primer negro campeón del título peso pesado del mundo. Posiblemente quería repetir lo hecho en su vieja Mid-south promotion con The Junkyard Dog. Pero en ese caso, Junkyard Dog era carismático y adorado por los fans, mientras Simmons tan solo era pasable con el micrófono y obtuvo una mínima reacción. Esto hizo que las luchas del campeón fueran contra los mid-carders de siempre como The Barbarian. Después de todo, un campeón es tan bueno como los rivales que enfrenta y los fans sabían que derrotar un cadáver como The Barbarian no significaba nada. Por ello, Simmons perdió el título con Vader en diciembre.   

Todas las ideas “old-school” de Watts lo colocaron entre la espada y la pared, no sólo porque los fans de WCW estaban disminuyendo, sino porque también a la Corporación Turner no le gustó unas declaraciones en el periódico Pro Wrestling Torch, en las que dijo que en los restaurantes los dueños no debían servir a los negros si ellos no querían. Obviamente esta anacrónica forma de pensar no podía ser tolerada en una entidad como la de Turner. Watts entonces se encontró enfrentándose a uno de los más famosos negros de la nomina de Turner: Hank Aaron. A pesar de que aún en la comunidad wrestling se preguntan si Watts era o no racista, el hecho de que él pretendiera crear un tag team conocido como The Posse—protagonizado por dos negros delincuentes que estaban dirigidos por un rico blanco sureño—no ayuda mucho al caso del vaquero.

El estilo con el que manejaba la promoción pudo haber funcionado en los años 80, pero él no se percato de que los tiempos habían cambiado (como pueden ver, esta sería una tendencia de los bookers de la WCW). Pero no era su filosofía del wrestling la que estaba pasada de moda, más bien él carecía de habilidades para tratar con la gente. Él era su propio jefe, no respondía a peticiones y su temperamento no estaba de su lado, haciendo que se enfrentara con los que no estaban de acuerdo con sus tácticas. Después de tanto tiempo soportando al vaquero, éste se marchó a la puesta del sol, abandonando todo lo que había hecho, no sin antes haber sido capaz de dar un gran golpe final.

A finales de 1992, él se encontraba en una terrible posición y sabía que solo un hombre podía sacarlo de ahí: Ric Flair. Sí, ese Ric Flair. El hombre que se largo de la compañía en el régimen de Jim Herd, el mismo que los fans pedían desde su salida. En un esfuerzo por levantar los hundidos ratings, Watts decidió sacar al aire clásicas luchas de Flair contra chicos como Ricky Steamboat o Terry Funk y eso sirvió, los ratings subieron de manera alucinante. TBS estaba feliz con las ganancias así que Watts decidió traer a Flair otra vez a la compañía.

Sin importar el éxito de los dos títulos mundiales, Flair se había vuelto un luchador de segundo nivel en la WWF. Después de perder el cinturón mundial con la WWF con Bret Hart en Saskatchevan, Flair sabía que sus días en lo alto estaban terminando, con lo cual haría un gran impacto si volviera a la WCW. Con la WCW queriendo pagar mucho dinero por su vuelta, Flair fue donde Mcmahon y le pregunto si se podía ir. Mcmahon siempre le había dicho que si se sentía infeliz en la compañía y quería salir solo debía preguntárselo. Y como Mcmahon era una persona de palabra, le dio la posibilidad de irse a Flair preguntándole si podía perder con una de sus estrellas Mr Perfect Curt Henning, en una “loser leaves town match”[9].

Después de todo, era tiempo de volver a su hogar y traer a sus más leales fans. Era tiempo de hacer todo lo posible para hacer la empresa más competitiva con los Mcmahon. A pesar de que Flair no pudo luchar por varios meses por un trato de no competición que pactó con Mcmahon en un segmento titulado “Flair for the gold”[10], detrás de escenas, eventualmente, se convirtiría en el booker líder de la empresa.

Al ver que pudieron recobrar a Ric Flair, Ted Turner fue convencido de que abriera su gorda billetera e intentara fichar mas nombres. Le costó medio millón de dólares traer a Sid Vicious, un movimiento justificado en la industria, ya que éste, hace  menos de un año se había enfrentado a Hulk Hogan en Wrestlemania. También firmaron al “British Bulldog” Davey Boy Smith, a un precio exagerado—un gran misterio, viendo que él había sido tan solo un midcarder (como la mitad de los tag team de Bulldog) la gran mayoría de su carrera en WWF—admitiendo que era un tremendo éxito, tras señalar que alrededor de 80.000 personas fueron a Summerslam en 1992 en el Wembley Stadium en Londres. Ese último punto tenía una trampa: él era una estrella de ultramar, es decir, de su “hogar” Inglaterra. No había triunfado totalmente en Estados Unidos, donde la WCW realizaba sus shows.

No sólo la WCW fichó luchadores, sino también, por recomendación de un directivo de los PPV, Sharon Sidello, empezaron a filmar parodias en un esfuerzo de vender los shows que vendrían. Esas no fueron producciones baratas con un equipo común de grabación para televisión, sino eran filmes profesionales y se veían como películas. ¿Por qué no? Si tenían a la familia Turner detrás de ellos, podían hacer una producción cara.

El problema era que esas parodias estaban horriblemente escritas y el resultado fue de risa. Tomemos por ejemplo la confrontación entre Vader y su nuevo némesis, Cactus Jack (Mick Foley).  La storyline que había sido preparada por Vader y Jack para que el segundo cayera, estuvo alargada en el  WCW Saturday Night, siendo el show más importante de la empresa en ese momento. Vader golpeo fuertemente la cabeza de Jack con el concreto de las afueras del ring dejándolo fuera de combate. Con algo así, Pro Wrestling 101 dijo que repitiendo el golpe una y otra vez, los fans vieron a Jack como un simpático personaje para seguir. De inmediato, una pretenciosa storyline fue creada, donde Jack tenia amnesia y creía que era un marinero que fue perseguido por semanas por unos falsos reporteros.

Foley detestó el ángulo de la amnesia. Cuando volvió al ring, intentó hacer toda clase de cosas salvajes alegando que era parte de una elaborada estratagema psicológica para usar con Vader. Sin embargo, después de decir esas cosas en tv, los anunciadores siguieron con el cuento de la amnesia, sin importar que él dijera que no tenía amnesia. Esta clase de contradictorias storylines serian pronto comunes en la compañía.

Incluso siendo Lost in Cleveland (una mini película basada en el ángulo de la amnesia) un fracaso, la WCW sintió que estaba en algo y siguió adelante con los planes para su siguiente película épica. Esta era Beach blast, en la que Davey Boy y Sting fueron programados para acabar con Vader y Sid. Un bookeo común de wrestling diría que promover una lucha de relevos con los mayores heels en la compañía enfrentando a los chicos buenos, debería filmarse con los chicos malos acabando a hostias a los chicos buenos en el ring. Esto haría un escenario donde Sting y Davey podrían buscar venganza, la cual parecería que no se podría realizar por ser invencibles los malos. Después de todo, luego de ser derrotados ¿cómo podrían ganar?

En su lugar, los fans fueron “invitados” por Sting y Davey Boy que se encontraban jugando voleibol con huérfanos en una isla (y acá cito directamente) “en algún lugar del golfo de México”. Vader y Sid aparecieron para patearles el trasero a todos (en una guerra de botes, nada mas) y retaron a los chicos buenos a sobrepasarlos en un picnic. Bueno no, sólo bromeaba. En realidad ellos los retaron a una lucha en Beach Blast. Mientras tanto, un malvado de un solo ojo llamado Cheaturn (y si, “nos engañó”[11]) colocaba una bomba en el bote de Sting, explotándolo y haciéndolo añicos, acción que celebraron los heles.

Miremos ahora estos dos escenarios: en el primero, los heels derrotan a los face y los dejan botados en el ring, el film pudo haber costado 0 dólares en extras. En el segundo, el increíble corto bien producido, pero horriblemente escrito y protagonizado por huérfanos/botes de guerra/enanos de un ojo/explosión de un bote costó aproximadamente $80.000 (más del doble de los  $33.000 gastados en el PPV). Ambos podrían haber tenido los mismos resultados, ya que el buy rate de Beach Blast no recibió más del 0.5.

Después de perder mucho dinero, WCW estaba buscando alguien nuevo para que tomara las riendas y este fue el anunciador Eric Bischoff.

Bischoff había estado un puñado de años en la industria y en efecto le habían negado un puesto en la WWF por el año de 1990. Aprendió todo lo del negocio por Verne Gagne, el hombre detrás de la American Wrestling Association, quien en su día, tenía muchísimo poder en el negocio del wrestling profesional, operando principalmente fuera de la región del medio oeste de los Estados Unidos.
La compañía, alrededor de la década de los 60, firmo un trato con ESPN, donde ellos le permitían tener un show diario que lograba tener el millón de televidentes.

La American Wrestling Association, fue anfitriona de muchas estrellas del wrestling, donde Verne al igual que Ole Anderson, se encargo que brillaran él y su puñado de buenos amigos. Más adelante, tuvo que morderse el culo, porque sucedió lo impensable—se volvió viejo.              Le tocó cambiar algunas cosas. Los fans cansados de su anticuado geriátrico, dejaron en claro que querían ver caras nuevas. Verne era terco, y siguió con su cuento, permitiendo que hombres como Hulk Hogan, Jesse Ventura y los Road Warriors, se le salieran de sus manos. En una que otra extraña ocasión un principiante podía romper los pronósticos y ganar, pero esto ocurría porque aquel joven era familiar de uno de sus chicos viejos, siendo los más llamativos Curt, el hijo de Larry Henning y Greg el hijo de Vern (un flacucho y escuálido que nadie quería ver en los main events).  

Con el tiempo Bischoff llego a la AWA, cuando la promoción ya se encontraba en su lecho de muerte. La audiencia de los shows bajó en picada por lo que Gagne decidió no sacar más eventos en vivo desde arenas y decidió grabar sus shows en bodegas vacías. Viendo lo que ocurría, las mejores estrellas de Gagne decidieron irse a otras empresas. Verne al ver todo esto, decidió darle a su aprendiz una última oportunidad de salvar la empresa.

Bischoff empezó a escarbar en su cabeza y trajo la que veía como la solución ideal: The Team Challenge series. La idea era dividir el roster en tres equipos, hacer que los equipos trabajaran entre sí en una serie de luchas, donde el ganador se llevaría un premio de un millón de dólares. De esta forma, si alguien se iba de la compañía (lo que estaba pasando casi semanalmente), su equipo podía continuar sin él. Las luchas en sí,  consistieron en gimnicks absurdos; lo mejor de las series fue la lucha en la que dos hombres lucharon para recuperar un pavo crudo, con el ánimo de colocarlo en un poste. De verdad, impactantemente, el Team Challenge Series pudo arreglar un poco del daño que había sufrido la compañía, pero ésta se acabaría poco después.

A pesar de este abyecto fallo, Bischoff desarrollo gusto por el negocio y aprendió mucho bajo la tutela de Gagne. Después de que Vince mostrara nulo interés por él, se fue para la WCW y tuvo una oportunidad como anunciador de pequeños shows. Como una esponja, Bischoff se empapó de cada pedacito de sabiduría que tenía (no sólo de los luchadores y el equipo de bookeo sino también de la gente de producción). Bischoff era lo suficientemente listo para darse cuenta de que el campo del wrestling abarcaba mucho más de lo que sucedía en el ring. Por esto tuvo su gran momento cuando partió Bill Watts, ya que la compañía estaba buscando un nuevo mandamás. En ese tiempo, todos pensaban que su nuevo jefe iba a ser Tony Schiavone, el líder de los anunciadores de WCW. Schiavone, después de todo, había estado en WCW desde antes que se llamara así.  Él había trabajado para Jim Crockett, no solo como anunciador de wrestling sino también como comentarista de baseball. Si alguien tenía fijo el puesto, por muchas razones, era él.

Pero no ocurrió. Turner de repente le gusto lo que vio en Eric Bischoff, era joven, bien parecido y agresivo. Tenía nuevas ideas. Además, posiblemente lo más importante, era que mostraba una buena mentalidad corporativa, con un buen entendimiento de marketing que lo encontraba muy atractivo. Rápidamente, entendió mejor el pro-wrestling, estando a años luz de los viejos ásperos que habían estado antes que él.

Ole Anderson empezó a gritar al momento de la noticia… ¿pero Bischoff? De ninguna manera. Él estaba mucho más arriba y posiblemente por esa razón, más que ninguna otra, es que vio el balón y empezó a correr detrás de él.

Sin importar los fallos a nivel artístico y comercial de las mini-películas, Bischoff vio el valor de tener más control sobre el producto que presentaba en la pantalla. Por consiguiente, su decisión fue la de abstenerse de seguir grabando en arenas de televisión y empezar a grabar en MGM Studios en Orlando, Florida. Esto tuvo dos efectos: reducir costos (los que le producía grabar cada video) y permitir que la empresa “diera a ver” a los fans quienes eran realmente populares y quienes eran odiados en su ranking. Para esto, la WCW  empezó a mostrar el público de esos videos, filtrando cualquier fan del hardcore wrestling que tenía su propia opinión sobre los diferentes luchadores, las cuales no lograron mostrar lo que la empresa quería dar a ver. Por ejemplo, Marcus Bagwell era un babyface que no gustaba a muchos fans hardcore quienes siempre lo abucheaban cuando iba camino al ring, lo cual WCW no quería y por ello, sacó carteles de abuchear o aplaudir como en un show de televisión común y corriente.

Tal como un show de televisión “común y corriente” siguieron grabando por varios meses. Nunca antes esto había ocurrido en el wrestling, pero para fortuna de Bischoff, estas grabaciones lograron ahorrarle a la compañía muchos miles de dólares, lo que sin ninguna duda gustó a sus jefes dentro del régimen Turner. Sin embargo esto obligó a la compañía a realizar un plan en avanzada, porque tenía grabadas las cintas de los últimos tres meses, los peores de todos los tiempos. De esta forma, cualquier cambio de titulo que realizara la compañía, en esos PPV en vivo o en los especiales de Clash of the Champions serían factores en la producción del show. Por ejemplo, cuando las grabaciones empezaban, Barry Windham era el NWA Champion, pero después en las grabaciones Ric Flair terminaba siéndolo. La lucha en la que el titulo cambiaba de manos no fue filmada, porque el cambio de título se planeó para el evento Beach Blast.

Además de ello, los cassettes dejaban en claro que Flair podía perder el titulo rápidamente después de ganárselo a Rick Rude, lo cual causó los mayores dolores de cabeza de WCW; sobre todo, cuando las noticias de los cambios eran filtradas por los fans. No obstante, en la infancia de internet, la única manera de que los fans conocieran realmente qué estaba pasando era por medio de un insider newsletter[12] lo que la WCW no consideraba como un tema de real importancia.

El mayor dilema fue que las filmaciones estaban hechas y la WCW tenía que seguir adelante con su cambio de títulos. Ellos lo habían hecho antes, a comienzos de 1991, cuando las luchas fueron grabadas con los Fabulous Freebirds vistiendo los cinturones de parejas, sin importar el hecho de que ellos no los habían ganado aun. En efecto, los Freebirds perdieron los cinturones con los hermanos Steiner, ¡todo antes de que ganaran los títulos en primer lugar! Eso no importaba, porque esas cosas se podían ver en orden en la televisión.

Desde que las cosas en ese escenario les salieron bien, la WCW sintió que las grabaciones de Orlando también podrían hacerlo igual pero había otros asuntos que resolver. Uno de los más grandes era que la National Wrestling Alliance descubrió algo acerca de los próximos cambios de títulos en las grabaciones. Como pueden ver, desde la formación de NWA, el principal cuerpo que gobernaba  era el que votaba los cambios de títulos y los aprobaba. De esta forma, si un promotor quería darle el título a alguien, decía, Roonie Garvin (por ejemplo), el consejo debía votar y decidir a menos que hubieran perdido la razón.

En 1993, la WCW seguía siendo un miembro de la NWA, y todos sus títulos eran prácticamente de la NWA. Bischoff, sin embargo ignoró todas las viejas reglas y empezó a darle el título a quien le diera la gana: un gran argumento que hizo chocar a las dos partes y eventualmente hizo que se rompieran los lazos con la NWA. De todas formas, ellos hicieron un ángulo donde Rick Rude con el NWA World Championship hacía bromas de ida y vuelta con Ric Flair, que de alguna forma tenían relevancia en el programa. Cuando no pudieron promocionar más el titulo máximo de la NWA, decidieron llamarlo el Big Gold Belt[13], empezando a promocionar luchas por el “Big Gold Belt”, lo cual era un lío.

Otro desorden por las cintas envolvió a los títulos por pareja de la WCW. Los Hollywood Blondes Steve Austin y Brian Pillman, debían perder sus títulos con los Horsemen Ann Anderson y Paul Roma. En las cintas, se revelaba que los blondes debían hacer esto en el show el Beach Blast, pero en el último minuto, la WCW decidió mantener los campeonatos a Pillman y Austin. Ellos hicieron esto porque después seguía el evento Clash of the Champions en vivo, en el que la WCW debía realizar el cambio de títulos. Algo magnifico en teoría, si no hubiese pasado que Pillman se lesionó antes de la lucha y no pudo ir a trabajar al show. Un improvisado equipo “campeón” de Austin y Steve Regal (quien nunca antes había trabajado con Austin y no tenia lazo alguno con él) defendió—y perdió—los títulos con los Horsemen.

Con todos estos problemas, todos creían que el péndulo se encontraba moviéndose hacia arriba, especialmente con el show más grande del año, Starrcade, en el horizonte. El evento fue protagonizado por una lucha que nunca antes se había dado, una que nunca se había presentado antes y que los fans estaban dispuestos a pagar por verla: Vader vs Sid Vicious con el WCW World Title en juego. De nuevo las cintas de la MGM revelaron el curso de los eventos: Sid con el cinturón en su cintura era mostrado como un héroe.

Las cosas esta vez se vinieron abajo. Durante un tour en el Reino Unido, Sid y Anderson tuvieron una pelea en una cantina. Ambos estaban tomados, y Vicious se puso violento, diciendo que él era el futuro de la empresa y que Arn y su compañero Flair,  eran unos viejos dinosaurios. A Arn no le gusto haber sido comparado con un brontosaurio y los dos hombres estuvieron a punto de irse a las manos, pero dejaron así y Arn se retiro a su habitación, a la cual fue seguido por Vicious. Cuando llego a su habitación, Sid golpeo en su puerta ofreciéndole una disculpa en forma de sillazo en la cabeza a Arn y los dos se fueron a las manos. Sid tomó unas tijeras con las cuales intentó punzar a Arn, cortándose él mismo en el proceso. El incidente salió en todos los diarios del Reino Unido y ya podrán imaginarse lo que pasó en el seno de la jerarquía Turner.

Los propios luchadores estuvieron molestos en el evento, con Arn buena gente y Sid…bueno, para ser franco, se comportó como un total hijo de puta en el vestuario. Finalmente la decisión fue la de despedir a Vicious.

Aquí tuvimos un problema. El hombre que lideraba la empresa como campeón en el año 1994—y que había sido ya grabado como eso—era historia. Un loco revoltijo se dio a continuación para ver quién podía coger la casilla del main event en el mejor show del año contra Vader, siendo Cactus Jack, Sting y Rude los favoritos para esto. Al final, Bischoff se decidió por Flair al oír que en los eventos de la WCW el público constantemente gritaba “we want Flair”. Anunciado que después de la lucha tendría que retirarse para siempre si perdía, un exaltado Flair derrotó a Vader ante 8.000 fans que pagaron 65.000 dólares en la Independence Arena de Charlotte para verlo recobrar el título. Sí, sin importar que fuera “muy viejo” para Jim Herd, tres años después y sin haber sido usado por Mcmahon o la WWF, Flair volvía a ser el hombre.

Eran buenos tiempos para todos en la compañía. Sin embargo, la felicidad no duró mucho, ya que los oficiales de Turner decidieron ver en los libros como le había ido a la compañía bajo la batuta de Bischoff el año anterior. No había duda de que el nuevo estilo de promocionar, junto con sus medidas de ahorro—como filmar la mayoría de programas de la WCW en MGM—podían pagar grandes dividendos cuando los estados financieros salieron a flote.

Pero no lo hicieron. En realidad, la compañía estaba perdiendo dinero y esto era algo de lo cual Bischoff no quería hacer parte, ya que después de todo, si él pudiese ser el primer hombre que le diera utilidades a la WCW, entonces probablemente habría obtenido aún más poder y dinero para hacer lo que se le diera en gana. Pero ellos eran cerrados, muy cerrados y no querían que la empresa se le escapara de las manos.

Después de una semana de intensa búsqueda espiritual, Bischoff decidió que había una cosa que le faltaba a la WCW para tener la atención de los medios de comunicación. Eso era que ellos aceptaran que estaban al mismo nivel de la WWF. ¿Que hemos perdido dinero? Sí señor Turner, lo hemos hecho. Pero podemos hacerlo de nuevo, muchas veces. Solo necesitamos un poquito más de tiempo y un poquito más de dinero. Necesitamos capturar la atención de un fan casual y conozco al chico ideal para esto. Usted probablemente ha oído algo sobre él: Hulk Hogan.

Ahora había algo que Ted podía comprar: la mayor estrella que ha visto este negocio. Con la bendición de Turner, Bischoff, con la gran ayuda de Ric Flair, que conocía a Hogan desde sus días en la WWF, se pusó de acuerdo para coger al pez más grande del estanque y lo trajo a casa con el tío Ted. El momento era el adecuado, porque Hogan se había ido de la WWF el año anterior por una pelea que tuvo con Vince Mcmahon sobre la forma en que él bookeaba. Hogan creía que debía ser el centro de la compañía, el campeón. Mcmahon no estuvo de acuerdo y prefirió enfocarse en chicos jóvenes como Bret Hart y Shawn Michaels, de los cuales creía que podían tener una “nueva generación” de fans. Los dos estarían en un encarnizado storyline en que estaba en juego el título de Hogan en Wrestlemania IX, el cual perdería con Bret Hart para que con esto le pasara la antorcha.  Sin embargo, Hogan, estancado todavía en la década de los 80, se opuso aduciendo que Bret Hart era todavía muy menudo, por lo que acabó con el enorme Yokozuna en el ppv King of the Ring de ese año y desapareció de la compañía para dedicarse a la actuación, y aparecer esporádicamente en grandes shows en Japón.

Sin embargo, en WCW había una pequeña habitación para que una estrella como Hogan brillara en la compañía, sí él quería ser el top dog de la promoción, estaba muy bien. Después de todo, estamos hablando de un tipo que había recogido más dinero que cualquier otro en la historia del wrestling. Sólo pregúnteselo y él mismo se lo dirá. La única piedra en el zapato era que pedía muchísimo dinero y un contrato larguísimo que nunca se le había dado a luchador alguno en la compañía. No obstante, a Bischoff eso no le importó. Era Hogan o nada, y después de convencerse de los altibajos que podrían suceder en la compañía —al igual que Ted Turner—, vio su deseo hecho realidad.

En el tiempo de la  llegada de Hogan, WCW había tenido un cambio de look, puesto que el viejo Center Stage Theater —donde por tanto tiempo se había grabado WCW Saturday Nights— había sido totalmente renovado. De acuerdo con una persona que trabajó en aquel lugar, el Center Stage era un nido de ratas en el lugar más asqueroso de Atlanta. Por eso, el primer día de la llegada de Hogan, ellos pusieron cortinas purpura por todos los lados, evitando que se viera toda la mierda que había en el lugar.  Todo el mismo día. Cambiamos el café, el agua y el gatorade por las frutas y todo tipo de alimentos.  En días anteriores, cuando los wrestlers salían, ellos solían irse agachados por debajo de las sillas de las gradas, intentando no pegarse en la cabeza. Por ello, ellos intentaron poner en todos lados cortinas intentando mostrar la arena mucho más bonita de lo que en verdad era.  

La era Hogan en WCW empezó  en junio 11 de 1994. Su llegada fue celebrada con una elaborada presentación (¡con confeti!), en la cual se encargaron de bookear a Hogan como el contendiente número uno del campeón de la WCW Ric Flair (que se volvió heel apenas llegó Hogan). Hogan le ganó fácilmente a Flair en Bash at the Beach, vendiendo en Orlando la colosal cifra de 1.02 de buy rate para la compañía, una de las más grandes que tuvo.

Bischoff respiró aliviado. Su inversión había pagado con creces y los fans empezaron a comprar WCW como una alternativa real a la WWF. Posiblemente se la había hecho a Vince. No, no hay ningún posiblemente en este caso; él pudo hacérsela a Vince y más aún,  lo sobrepasó. Hogan podía convencer a Bischoff de que él tenía la llave para llevar WCW a lo más alto de la montaña: sus amigos (los cuales por casualidades de la vida, también necesitaban grandes salarios). Así que Randy Savage, Jim Duggan, “Earquake” John Tenta, Honky Tonk Man, Jimmy Hart y otros tantos fueron metidos en la nómina. Por ello, empleados de la WCW que llevaban muchísimo tiempo en la compañía como Steve Austin, Vader y Mick Foley fueron enviados al fondo para no robarles protagonismo a Hogan y sus compadres.

“Me chocó estar ahí, no se equivoquen” dice John Tenta. “Hulk realmente llegó como un golpe para mí. Aun así, estaba impresionado de cómo la compañía gastaba tantísimo dinero. Hogan me contó como él y Bischoff fueron por sushi y gastaron $1.000 cada noche, puesto que no les importaba. En últimas no era el dinero de ellos, sino el de Turner. 

Y ahí también estaba Ric Flair, el hombre que había hecho de todo para reparar WCW, siguiendo los mismos pasos que había caminado en la WWF. Por ello, Bischoff se dio cuenta que no había forma de que Flair y Hogan compartieran el top y por ello le pidió al Nature Boy si podía perder con Hogan una vez más en un “retirement” match[14] en Halloween Havoc. El evento fue exitoso puesto que obtuvieron una taquilla record y un buy rate de 1.0. Por ello, el ambiente se veía optimista para la compañía con miras al Starrcade, que ofrecía el encuentro entre Hogan y el eterno lacayo Ed “Brutus Beefcake” Leslie.

Sin embargo, algo gracioso ocurrió en el camino al evento. Los fans, que habían observado apasionadamente los choques entre Flair y Hogan, habían perdido de un momento a otro el interés en lo que hacía Hogan, lo cual se vio cuando llegaron los buy rates, que mostraban un estancamiento de la compañía, puesto que Starrcade marcó 0,6; 40% menos de lo que habían hecho en Havoc dos meses antes y es que obviamente, Ed Leslie no es Ric Flair.

Hubo una pequeña alza en los primeros meses de 1995, puesto que Hogan inició un feudo con Vader que tenía sentido, puesto que este había sido top heel de la compañía por gran parte de los últimos tres años. Los dos lucharon tanto en Uncensored (un estúpido evento lleno de luchas especiales) que hizo 0.95 y Bash at the Beach, que hizo 0.82. Ha de decirse también, que ese evento fue realizado en una generosa playa real y en vivo, por lo que la taquilla no fue superior a 0 dólares.

Con la compañía andando viento en popa de nuevo, Bischoff y Turner tuvieron otra reunión en la que Ted le preguntó: ¿Por qué no estamos derrotando a la WWF, si tenemos a Hogan, Savage y otras superestrellas de alto rango? Bischoff, asustado luego de quedar entre la espada y la pared, esgrimió: “porque necesitamos prime time”. Él pensaba que nunca lo tendría.

Turner, sin embargo, le quedó sonando la idea. Por ello, momentos después llamó a su supervisor de la televisión y le dijo que le diera dos horas en TNT cada lunes en la noche. En otras palabras, WCW competiría directamente contra el programa bandera de la WWF: Monday Night Raw.

Bischoff quedó impávido. Le tocaría enfrentarse mano a mano con Vince Mcmahon y tendría que cumplir lo prometido. Todo se veía como una locura y gente de la compañía le pidió a Bischoff que hiciera algo para cambiar la idea de Ted de alguna forma. Sin embargo, Bischoff pensaba, o mejor, sabía (a diferencia de sus pares) que WCW podía derrotar a Mcmahon cambiando el wrestling para siempre. Eso fue lo que hizo WCW Monday Nitro cuando debutó en la Turner Network Television la noche del 4 de septiembre de 1995, la semana en que Raw no fue  coincidencialmente derrotado. La fórmula clásica de los shows de wrestling fue la de poner primordialmente luchas squash hasta el cansancio y en los ppv colocar las luchas SUPERESTRELLA vs SUPERESTRELLA. Por ello, fue impactante cuando Lex Luger desertó a la WWF, en uno de los tantos eventos que empezaron a ocurrir casi semanalmente. Los fans pronto se dieron cuenta que perderse un Nitro, por Dios, era perderse muchísimo y empezaron a verlo sagradamente todos los lunes en la noche.

Lo mejor de todo, era que el show era 100 por ciento en vivo, algo de lo cual alardeaba, como cuando se autonombró el comentarista estrella del show.  Él había aprendido de su experiencia en Orlando cuánto daño le hacía grabar, por lo que dispuso enseñarle lo mismo a Mcmahon.

“Si estás pensando en cambiar el canal, no te preocupes”, decía Bischoff el día en que Raw tenía como evento principal Shawn Michaels vs Sid, “Shawn derrotará al grandulón en la lucha principal con tres superpatadas”. Sí, ¡él decía los resultados del ya grabado Raw en vivo! Sin ninguna duda, Mcmahon estuvo a punto de tener un infarto cuando se oyó lo anterior. Era inaudito y absolutamente incomprensible.

Bischoff estaba ahí para pelear. Él sabía que Mcmahon no se quedaría dormido, así que aprovechó las oportunidades que se le presentaron y cambió las reglas, tal como Vince había hecho con las pequeñas promociones como AWA años atrás. Una de ellas por ejemplo, fue que Bischoff puso debajo de él una pantallita debajo de la mesa de los comentaristas, donde veía lo que pasaba en Raw, mientras Nitro avanzaba, cambiando los libretos en el transcurso del show. A los chicos no les gustaba eso, puesto que ellos preparaban algunas luchas, pero le dio una pequeña ventaja en esta guerra. Él podía cambiar los shows, a diferencia de Mcmahon, quien para el lunes ya los tenía en la lata. Era una gran ventaja táctica en la guerra entre la WCW y la WWF.

Y era verdaderamente una guerra. Bischoff no escatimaba tiros precisos contra Mcmahon y esto hizo que no solamente noqueara al talento de la WWF sino también a su dueño. Bischoff compró todas las superestrellas de la WWF que pudo, alguna de las cuales estaban felices de darle un golpe a su empleador. La campeona femenina de la WWF Debbie “Madusa” Micelli, tontamente despedida por Mcmahon puesto que él no le dijo que perdiera el título en el ring, apareció en Nitro la semana siguiente con su cinturón, el cual metió en la basura frente a los perplejos ojos de todo el mundo. Esto rápidamente se convirtió en un conflicto personal entre Bischoff y Mcmahon. Fue una pelea, en la cual en su inicio, Bischoff no le pegó un primer puño a Mcmahon, sino lo pateó en el trasero y luego lo volteó para darle un buen puntapié en las bolas. Mcmahon estancado aún en el tiempo de los promotores regionales que él había sacado del negocio, no vio venir esto por ningún lado. Y en un increíble momento, bien hipócrita, como los viejos promotores regionales, puso el grito en el cielo.
No obstante, nada de lo que hizo Bischoff durante los primeros seis meses de la pelea significó tanto como lo ocurrido el 27 de mayo de 1996, cuando en la edición de Nitro, Scott Hall (conocido como Razor Ramon en la WWF) entró en la escena y proclamó una guerra en la WCW. La pelea estaba verdadera y plenamente encendida.


[1] Las llamada squash Match.
[2] Nota del T: El texto original dice 1985, pero fue  en el 84.
[3] N del T: El libro habla de ping-ponged lo cual yo deje como ping-pongeado
[4] Asi se le llamaba a este momento. Su traducción aproximada sería la de “lucha indiscutible” o algo por el estilo.
[5] Queremos a Flair
[6] N del T: Scaffold es como se le llama a un andamio.
[7] N del T: Esto se traduciría algo asi como lucha con cadena
[8] Old school se puede traducir como un vieja escuela.
[9] Esto traduce algo asi como el perdedor se va del pueblo
[10] Flair para el oro
[11] N del T: Aquí hay un juego de palabras. Cheat es engañar
[12] N del T: boletín informativo
[13] Gran cinturón dorado
[14] N del T: La traducción literal sería pelea de retiro. Estas consisten en que el que pierde, se va de la compañía.

jueves, 30 de junio de 2016

The Conjuring 2 y la vida real



Como ya habrán visto varios de ustedes, soy fan de aquella práctica de ir a pasar miedo en una sala de cine o en el cuarto de mi casa. Por eso es que he estado esperando con ganas la segunda entrega de la saga de James Wan (que probablemente veré mañana), que me llevó por alguna razón a este artículo que les comparto, traducido por mí. En él encontrarán una visión resumida y un tanto crítica de la historia del poltergeist de Enfield comparada con el Conjuro 2, porque no olviden que en teoría, esta película está basada en “hechos reales” (o yo diría más bien en testimonios reales).

Advierto, contiene posibles SPOILERS de la película, para que después no se quejen.

Página original: http://www.historyvshollywood.com/reelfaces/conjuring-2-enfield-poltergeist/

 Preguntándose la historia

¿Cuándo fue que las apariciones de Enfield empezaron?
La historia verdadera de El conjuro 2 nos revela, de acuerdo a lo dicho por la madre Peggy Hodgson, que las apariciones en su casa de Enfield empezaron al final del día 30 de agosto de 1977, más exactamente la noche en la que su hija Janet le dijo que la cama de su hermano se tambaleaba. La noche siguiente, la señora Hogson oyó un fuerte ruido proveniente del piso de arriba que la hizo entrar a la habitación de sus hijos y ver una cajonera moviéndose. Ella intentó detener el pesado baúl de roble cuando éste se movió hacia la puerta, haciéndola concluir que una fuerza invisible intentaba dejarla atrapada en la habitación.
“Todo empezó en el cuarto de atrás, la cajonera se movió y uno podía escuchar eso arrastrándose” recordaba la Janet Hodgson de la vida real, muchos años después, en un documental del Canal 4 sobre el poltergeist de Enfield. Pensando que había podido ser Janet y sus hermanos los que hicieron el ruido, la entrevistada dijo que su madre los mandó a dormir. “Le dijimos lo que estaba pasando y ella vino para verlo con sus propios ojos. Ella observó la cajonera moviéndose. Cuando ella intentó  devolverla a su sitio, no pudo”. Daily Mail Online

¿Ellos escucharon un extraño golpeteo proveniente de las paredes?
Sí. El golpeteo se intensificó y atenuó mientras bajaba por la pared, supuestamente asustando a la familia, al punto de que ellos tuvieron que dormir en la misma habitación con la luz encendida. Vic Nottingham, un vecino, dijo que cuando fue a la casa para investigar, a solicitud de la familia, escuchó un golpeteo bajando por la pared y el techo que lo dejó un tanto asustado. El golpeteo puede oírse durante la entrevista con Janet Hodgson hecha en su casa. -Daily Mail Online

¿Fueron una docena de cruces puestas al revés?
No. En realidad, haciendo comparaciones entre el Conjuro 2 y el caso de la vida real del poltergeist de Enfield, no hay evidencia de que las cruces fueron puestas bocabajo en las paredes de la casa Hodgson.  Además, la cruz al revés no ha sido tradicionalmente considerada como un símbolo del mal. Ésta es en realidad la cruz de San Pedro, quien fue crucificado al revés puesto que él no se sentía digno de serlo de la misma forma que Jesús.

¿Es verdad que la madre, Peggy, fue a la casa del vecino para pedir ayuda?
Sí. Explorando un poco de la historia real que dio lugar a la película de El Conjuro 2, nos enteramos de que la madre soltera Peggy Hodgson llevó a su familia a la casa de al lado para pedir ayuda. Los vecinos, Vic y Peggy Nottingham se ofrecieron a entrar en la casa para investigar. “Yo fui allí y no pude haber hecho esos ruidos (había un golpeteo  en la pared, en la cama, en el techo” dijo Vic. “Estaba empezando a asustarme un poco”.-Daily Mail Online.

¿Janet Hodgson levitó de verdad?
En la película, la hija de Peggy, Jannet (Madison Wolfe) se eleva en el aire lo suficientemente alto hasta encontrarse anclada contra el techo. Esta es una completa exageración de lo que se alega que pasó en la vida real durante las apariciones de Enfield. Los fotógrafos de la “levitación” real de Janet Hodgson la muestran solamente levantándose a una corta distancia por encima de su cama.
Lo anterior, sumado a la forma en que su cuerpo se posiciona en el aire, ha hecho pensar a mucha gente de que en verdad sólo se trata de un simple salto desde la cama. Las fotos de cuestionable veracidad fueron tomadas por el fotógrafo del Daily Mirror, Graham Morris, después de que la familia contactó a la prensa (aquí hay que anotar que el Daily Mirror es un tabloide británico cuyas historias han tenido muy poca credibilidad). “La levitación fue atemorizante”, recuerda Janet, “porque no sabías donde ibas a aterrizar”.
Apoyando la versión de la familia hubo dos testigos: un panadero y la chica de los bonbonbunes, quienes pasaban por afuera y señalaban haber visto a Janet volando por encima de su cama, mientras ellos la miraban a través de la ventana de arriba. “La mujer me miró dando vueltas alrededor y siendo golpeada contra la ventana” rememora Janet. “Yo pensé que podría romper la ventana y pasar derecho”.  -Daily Mail Online

Los demonólogos Ed y Lorrain Warren investigaron realmente el caso del poltergeist de Enfield?
Sí, pero muchísimo menos de lo que se muestra en la película, lo cual es algo engañoso teniendo en cuenta que está “basada en los archivos de los casos verdaderos de los Warren”. Los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren investigaron de manera superficial el poltergeist de Enfield en el verano de 1978 y fueron sólo dos, de los innumerables investigadores que visitaron la residencia Hodgson del norte de Londres en Green Street. Muchos de los artículos sobre el Poltergeist de Enfield ni siquiera mencionan a los Warren, haciéndonos sospechar que su rol en el caso fue excesivamente dramatizado en El conjuro 2. En verdad, Guy Lyon Playfair, uno de los primeros investigadores paranormales del caso Enfield, se presentó antes de la première de la película diciendo que los Warren llegaron sin ser invitados y sólo estuvieron un día. Además mencionó que Ed Warren le dijo que él podía hacer muchísimo dinero con el caso (Darkness Radio).

Ed Warren hizo referencia al caso y sus escépticos en el libro de Gerald Brittle El demonólogo, asegurando  que “unos fenómenos de espíritus inhumanos estaban en progreso.  En este momento, ustedes no podrán grabar la peligrosa y amenazante atmosfera que había dentro de esa pequeña casa. Sin embargo, podrán filmar las levitaciones, teleportaciones y desmaterializaciones de personas y objetos que pasaron allá (por no mencionar los muchos cientos de horas de grabaciones en casete hechas de las voces de esos espíritus hablando fuerte en las habitaciones)”. Como el caso termino siendo ampliamente considerado como un engaño, algunos lo toman como prueba de que los Warren fueron un fraude.

¿Fue la pequeña Janet Hodgson de 11 años realmente poseída por un señor muerto llamado Bill Wilkins?
Una comprobación y verificación de El conjuro 2, nos hace descubrir que esta parte de la película fue en cierta medida inspirada por las grabaciones de la Janet Hodgson de la vida real. En ellas, la niña puede ser oída transmitiendo un mensaje a través de una estremecedora voz que pertenece supuestamente a Bill Wilkins, el hombre que murió en la sala de estar de la casa varios años atrás. “Justo antes de morir, me volví ciego”, decía la voz “luego tuve una hemorragia y sentí que me iba adormeciendo antes de morir en la silla de la esquina del piso de abajo”.
Una entrevista con Janet Hodgson en aquellos días sugería que la idea de hablar a través de una voz poseída pudo haber sido fomentada por el investigador paranormal Maurice Grosse. Cuando le preguntaron cuando empezaron las voces, Janet dijo que una noche éste le dijo “todo lo que necesitamos es que las voces hablen”. Casi de inmediato, siguiendo su indicación, ellos lo hicieron (las voces han principalmente gruñido, ladrado y hecho ruidos similares anteriores a éste).
“Me sentí utilizada por una fuerza que nadie entiende,” decía la verdadera Janet Hodgson al canal UK 4 años después. “No me gusta realmente pensar mucho en eso. No estoy segura de que el poltergeist fuera realmente ‘malvado’. Eso estaba como si quisiera ser parte de la familia. No quería lastimarnos. Debió haber muerto ahí y habría querido descansar. La única manera de poder comunicarse era a través de mi hermana y yo”. Daily Mail Online



¿El hombre que alegaba haber poseído a Janet había muerto en la sala de estar del piso de abajo años antes?
Sí. Explorando el espanto de Enfield, nos percatamos de que el hijo de Bill Wilkin, Terry, confirmó que su padre había muerto de una manera similar a lo descrito por Janet cuando ésta estaba poseída (Wilkins había perecido en un sillón después de haber sufrido un derrame cerebral). –Daily Mail Online

¿La actividad paranormal empezó después de que ellos jugaran con la tabla Ouija?
Sí, según Janet Hodgson, ella y su hermana Margaret jugaban a la tabla ouija un poco antes de que empezara la actividad supernatural. – Daily Mail Online

¿Cuántos hijos tiene la verdadera Peggy Hodgson?
Averiguaciones de la verdadera historia del poltergeist de Enfield, nos muestran que como en la película, la Peggy Hodgson fue una madre soltera con cuatro hijos: Margaret de 12 años, Janet de 11, Johnny con 10 y Billy de 7.

¿Fueron Janet y sus hermanos víctimas de matoneo en el colegio?
Sí y de acuerdo con Janet, los otros niños la llamaban la “niña fantasma” y ponían moscas en su espalda. Su hermano fue atormentado de formas parecidas. – Daily Mail Online

¿Los muebles en verdad se movieron?
Probablemente la afirmación más creíble de que los muebles se movían en la casa Hodgson del 284 Green Street tiene como partícipe a una policía, WPC Carolyn Heeps, quien firmó una declaración jurada de que ella fue testigo de cómo un sillón levitó aproximadamente media pulgada y se movió cerca de cuatro pies a través del suelo. Entre todo, hay más de 30 testimonios de extraños incidentes similares en la casa. Además de los muebles moviéndose, ellos también vieron supuestamente objetos volando alrededor, respiraciones frías, ataques físicos, charcos de agua apareciendo en el suelo, grafitis y posiblemente lo más increíble, fósforos que se encendía de manera espontánea. Daily Mail Online

¿Es posible que todo esto sea un engaño?
Sí. Dos expertos de la Sociedad para la Investigación Científica encontraron a los niños doblando cucharas. Además, también les parece extraño que nadie más estuviese autorizado para estar en la habitación cuando Janet hablaba con su voz poseída supuestamente por Bill Wilkins (entre otros). Janet admitió que varios de los espantos de Enfield fueron fabricados. En 1980, ella dijo a ITV Noticias “Ah sí, una o dos (cosas fueron falsificadas por nosotros), sólo para ver si los señores Grosse y Playfair podrían atraparnos. Ellos siempre lo hicieron”. En un artículo publicado el año anterior al Conjuro 2, Janet dijo que más o menos dos por ciento de la actividad paranormal en su casa de Green Street fue falsa. –Daily Mail Online
Durante una entrevista a Margaret y Janet Hodgson al aire por primera vez como parte de un especial de televisión de 1980, Janet fue preguntada de cómo se sentía siendo embrujada por un poltergeist. “No es embrujada” Janet respondió sonriendo. Su hermana sonríe estupefactamente, como si Janet hubiese contado un secreto y le susurra “¡cierra la boca!” a través de risitas calladas. Janet dice a continuación que ella nunca sintió que el poltergeist fuera malvado, dando a entender que la casa no estaba necesariamente “embrujada”.
Tal como la historia del poltergeist de Enfield, una cantidad similar de relatos emergieron en  1973, año en el que fue estrenado el Exorcista. Algunos aducen que el film dio lugar a una cultura paranormal de engaños creados por algunos buscadores de dinero y fama. Otros creen que el film de William Friedkin llevó a que mentes impresionables fueran fácilmente influenciadas por su argumento demoniaco. En todo caso, historias muy parecidas emergieron tales como las ya estudiadas Horror en Amityville, El exorcismo de Emily Rose, El conjuro 1  y su spin-off Annabelle (N del T: todas en la página web, sobre las cuales de pronto me aventure en hacerle traducción para los amigos que no leen en inglés).

¿Qué le pasó a la familia Hodgson después de que la actividad paranormal se calmó?
Cuando los eventos del poltergeist de Enfield se calmaron y la prensa no le prestó tanta atención, la familia tuvo que afrontar varios desafíos. Janet se casó joven después de haber dejado la casa a los 16 años. Su hermano menor murió de cáncer a los 14. La familia afirma que algo paranormal estuvo presente en la casa todo el tiempo hasta la muerte de Peggy, tiempo en el cual, el hermano de Janet Billy se fue de allá. Janet, quién tendrá 46 para la época del estreno del Conjuro 2, perdió un hijo mientras dormía a los 18. Ella dice que no quiere revivir los recuerdos dolorosos de los eventos del poltergeist de Enfield, aquellos de cuando su madre estaba viva, aunque está lista para contar su historia. – Daily Mail Online.

¿Cómo se sintió la verdadera Janet Hodgson respecto de la película?
Averiguando un poco de la historia real de El conjuro 2, nos percatamos que la Janet real de 45 años, estaba menos que emocionada cuando escuchó de la película. “No estaba contenta de escuchar cosas sobre el film”, dijo. “No sabía nada de aquello. Mi papá había muerto hace poco y me molestó bastante pensar en todo esto sacado de nuevo una vez más”. Ella puede verse como adulta en una entrevista de 2012.- Daily Mail Online

¿Alguna de las familias que ha vivido en esa casa ha pensado que está embrujada?

Después de que la verdadera Peggy Hodgson se hubiese ido, Clare Bennett y sus cuatro hijos se mudaron a la casa de Enfield. Tal como el hermano menor de Janet, Billy, Clare siempre sintió como si alguien la viese. Durante la noche, su hijo pudo haberse despertado a causa de voces viniendo del piso de abajo. Luego ella se enteró sobre el poltergeist de Enfield que había supuestamente embrujado la casa. La cerecita para el pastel fue el día en que su hijo, Shaka, de 15, se despertó y vio un tipo entrando en su cuarto. Ellos se mudaron al día siguiente, luego de haber estado en aquella casa sólo dos meses.- Daily Mail Online.


Nota final: Las fotos las tomé yo en Venecia, hace ya más de un año que estuve por allá. Es impresionante lo miedoso en que se pueden convertir aquellas calles llenas de humedad y baja luminosidad.

lunes, 20 de junio de 2016

Layers of fear: finales y teorías



¿De qué viene todo esto de Layers of fear? Eso fue lo que me pregunté luego de terminar el juego. Y sí, no es que sea una historia muy complicada, ni tampoco estamos frente a un juego que derroche originalidad. Sin embargo, la historia me atrapó lo necesario para que decidiese buscar en internet las diferentes teorías sobre sus finales y su fondo.  Aquí les comparto en español lo poco que me gustó de lo que leí, traducido del inglés y cuyo link original comparto para los que son más versados que yo en la lengua de Oscar Wilde.

Así que para empezar, ahí tienen una guía de los finales y luego las teorías. Como siempre que dejo una traducción, si alguno ve errores los invito a hacérmelos saber de manera educada en la caja de comentarios.

Ah por cierto. Como es obvio habrán SPOILERS.

Guía de finales de layers of fear
Por Ty Arthur
Link original: http://www.gameskinny.com/q8ez1/layers-of-fear-endings-guide

Poniéndote en los zapatos de un pintor que se ha vuelto loco y que ya no puede interactuar con el prójimo, Layers of Fear te hace explorar las habitaciones de una antigua casa, como una metáfora de la revelación de verdades en tu mente.
Existen tres finales principales a descubrir a través de esta experiencia de horror psicológico y obtener cada uno de ellos, depende de la forma en que interactúas con la mansión y el fantasma de tu esposa.

Descubrir cómo obtener esas tres secuencias finales es una de las partes fundamentales de la aventura de Layers of fear, teniendo en cuenta la clara correlación entre cuanto tiempo gastas mirando hacia tu esposa (o cuanto decides tratarla) y lo que recibes al final.
Si has tenido problemas obteniendo los tres finales y necesitas un poco de ayuda extra, te guiaremos con todos los pormenores. Para más ayuda descubriendo cada rincón y grieta de la mansión abandonada te invitamos a descubrir (N del T: esto lo podrán encontrar en la página original citada al comienzo):
  • ·      Guía de logros
  • ·         Tips y trucos
  • ·         Ubicación de los recuerdos de familia
  • ·         Ubicación de los susurros
  • ·         Ubicación de las pinturas de ratas.


Final de la esposa


Este final neutral del “ciclo repitiéndose” no tiene de una manera u otra, una muy fuerte resolución, así que por ello, no debes ir de manera loca en ninguna dirección para obtener este final. Toma tan pocos objetos como sea posible (sólo aquellos necesarios para hacer avanzar la historia), y sólo deja desencadenar una sola escena de muerte de la esposa durante todo el juego.

En este final pareciera que todo va a salir bien, pero inmediatamente todo se pone oscuro y el retrato de una sana y joven mujer, cambia al de una cosa muerta y esquelética mientras el pintor despotrica de como “casi lo logra esta vez”. Luego él se va a una habitación contigua, revelando una gran pila de retratos iguales claramente pintados una y otra vez, en medio de su locura.

¡No cierres el juego después de obtener este final! Rápidamente, después de la escena, tendrás la oportunidad de caminar hacia delante y tomar un libro en una mesa, permitiéndote obtener el logro “Bloc de dibujo de los malditos”.

Final autorretrato


Para obtener este final “egoista”, tienes que evitar a tu esposa y en su lugar, ir por tu propio camino. No camines hacía ella en lo posible y desencadena la más poca cantidad de secuencias de muerte como sea posible. Para fortalecer las posibilidades de obtener este final, salta en el hoyo, sigue a las ratas hasta el fondo y no empujes la silla de ruedas en el pasillo extraño.

Luego de revelarse la forma final de su obra maestra (un autorretrato, más que cualquier cosa orientada hacia su esposa o hijo), la pintura es llevada a una especie de galería o museo. Este final parece indicar que el pintor trabajó en medio de su angustia, superando su demencia y recuperando su habilidad de pintar cosas no aterradoras.

Final de la madre y el hijo


Este el final no egoísta donde logras vencer la locura pero sigues anclado al pasado.  Para obtener este final, muévete siempre hacía tu esposa y desencadena cada escena que tenga que ver con ella, toma todos los mementos y empuja la silla de ruedas que encuentras al final del juego.

Esta vez, la pintura final tiene a la esposa (con un vestido diferente al del primer final) y su hijo. El final pareciera relacionado, teniendo en cuenta que caminas hacía la habitación contigua y encuentras una pila de pinturas de la esposa (similar al primer final, pero sin todas esas cosas esqueléticas).

Superado por la tristeza y comprendiendo de verdad de lo que pasó, el pintor prende fuego y quema todo lo que está delante de él ¿Un poco deprimente, no?

Esos fueron los métodos que utilizamos, pero seguramente habrán más. Déjanos saber si encontraste otro camino para obtener el final.



Teoría 1
Argumento (historia) del juego Layer of fear
Por Harley Quinn




Varios jugadores caminaron por el juego de terror Layers of Fear y no entendieron varias de sus cuestiones. ¿Cuál era la idea del juego? En efecto, cuál era el significado de la historia era lo importante para los desarrolladores. En este artículo podrán leer sólo una teórica representación de la historia. Vamos entonces a intentar entender qué es lo que está pasando.

Les advierto: van a haber spoilers. Si no quieren saber de antemano ciertas cosas, es mejor que no lean este artículo sino hasta después de haber terminado el juego.

No le presté atención a las notas, dibujos y otra “basura” la primera vez que me pasé el juego. Pero aquello fue un gigantesco error. Cuando estudié las notas, una por una, mi entendimiento de ese pequeño y  a veces escalofriante mundo cambió.

Las primeras ideas sobre el personaje principal es que está loco y sólo se preocupa por él y sus pinturas. Él grita a su esposa, jura, bebe, pero en el principio de su vida matrimonial no se lo permitía…es suficiente leer una nota en la que él está encantado de saber sobre el embarazo de su esposa. Sin embargo, rápidamente él empieza a cambiar cuando los críticos empiezan a reprocharlo.
Si son minuciosos y han estudiado cada detalle, estarán de acuerdo conmigo respecto de mi otra suposición. ¿Posiblemente el artista quiere hacer que su esposa (desfigurada por el fuego) sea bonita, tal y como lo era antes del incidente? Mientras lo hace, se vuelve loco. Piensen ¿aquella sangre y aquella piel para dibujar una pintura? ¿Son de él? ¿De su esposa?  ¿Y los ojos? Si han sido minuciosos en el baño, había un ojo en un tarro y él se miró en el espejo. El protagonista estaba ileso y tenía ambos ojos. ¿Esto les parece que se vuelve terrible?

No es la esposa la que le ha servido como fuente de órganos para la creación de pinturas. Él estaba obsesionado con las ratas. Él pensaba que ellas querían comerse sus pinturas y así sucesivamente. Pero su esposa no ve ninguna rata. El servicio de ambulancias no viene a causa de sus ordinarias y cortantes cartas. Por tanto, él decidió quemarlas sin percatarse de que su esposa estaba en el mismo lugar. Así, él la desfiguró y luego de aquello se volvió loco. Es mi teoría.
Aquellas teorías han estado en mi cabeza desde la última vez que me pasé el juego en el que he leído de todo. Primero la esposa estaba triste, pero luego se vuelve violenta. Ella lo admite en una de sus notas “él piensa que soy un monstruo, así que lo seré”. ¿Y su única plegaria en la que pide a Dios matar a su esposo?

¿Qué es un artista? Pueden encontrar una inscripción en la pared de una de las habitaciones: NO DES MEDIA VUELTA HACIA ATRÁS. Nuestro héroe dice que tendrá cariño y preocupación por su esposa, que la amará por siempre. Ella nunca vio aquella carta que él le escribió.
La teoría es que su esposa se suicidó en el baño. Su esposo luego, lentamente comienza a volverse loco. Si sacaron el primer final (no coleccionando los recuerdos en el álbum), podrán ver al final como él pinta un retrato de su esposa. Pero sólo estará unos pocos segundos, antes de que aquella pintura se convierta en un monstruo y empiece a reírse de él. Luego observarás varias otras pinturas de su esposa en la sala auxiliar.

¡Y ahora atención! El artista ama a su “antigua” esposa. Y cada vez que la ve después de lo del fuego, él quiere repararla. Él se olvida de su pintura, su deseo era otro.
Su mujer está muriendo. Su esposo tiene el corazón roto. Él cree que podrá perpetuar su belleza y la mejor manera de hacerlo es utilizando pedazos de ella. Así que él toma su cadáver y lo separa: hierve el hueso y chupa la sangre. Él pinta un fino retrato de su esposa durante toda la noche. Al final del juego vemos un horrible retrato. 

El artista quiere traer de vuelta el pasado, su brillante y desenfadada vida. En una de las notas, el abogado del artista afirma que ellos pueden decir en la corte que él pasó por un momento de locura y luego podrá tener de vuelta a su hija.



Teoría 2
Por el usuario de reddit Zifler
Link original: https://www.reddit.com/r/layersoffear/comments/46vlg4/could_we_get_some_actual_layers_of_fear/




Bueno aquí estoy para contarles mi versión de la historia.

Como es obvio, tenemos una familia conformada por el esposo (tú), tu esposa, tu hijo que creo en verdad que es una niña pequeña. Aquella gran historia en resumen es que ellos no tienen una relación perfecta. Cuando conoces a tu esposa, las cosas van excelente y te conviertes en un pintor famoso de renombre. Tu esposa empieza a convertirse de otro lado en una conocida música por el tiempo en que tienen un hijo.

Es en ese momento que tu vida va viento en popa, hasta que algunas pequeñas cosas nos llevan a un espiral descendente. Voy a intentar mencionarlas de la manera más ordenada que creo que pasaron.
Primero nació la pequeña. Tal como creo que puedo contarles, la niña probablemente  se parecía a ti, por lo menos en el hecho de que le gustaba dibujar con crayones. Estoy bastante seguro de que las cosas malas empezaron a pasar alrededor cuando ellos empezaron a entender que algo no iba bien (sus dibujos encontrados a través del juego dejan entrever un rudimentario entendimiento de la situación o me llevan a creer que la pequeña es como el problema entre papá y mamá).
Luego, la madre tiene un accidente en el teatro en el cual ella estaba tocando, y tú sales en carrera para allá apenas te dan la noticia por teléfono. Durante su recuperación, te enfadas con los doctores por no ser capaces de “reparar” a tu esposa, probablemente porque ella está deformada a causa de las quemaduras. Estás asustado y ella estará devastada de que la única salida para tus frustraciones sea descargarte buscando un doctor para repararla.

Durante su recuperación, ella intentará y tocará música muchas veces para apaciguar el dolor de lo que perdió y posiblemente poder recuperarse. Tú serás el marido sobreprotector que la encontrará haciendo eso y la detendrás enviándola de vuelta a “descansar”, lo cual sólo servirá para frustrar a tu mujer más y cada vez más. Ella estará cada vez más frustrada respecto de ustedes y con el hecho de que ella no tendrá más música con la cual debió estar probablemente muy conectada.

En algún momento desconocido tendrás una aventura con la sirvienta. Esto probablemente pase a causa de tu frustración sexual por no poder intimar más con tu esposa (al margen de si apruebas o desapruebas esta razón, pienso que seguramente esa habrá sido su razón para engañarla). Cuando coges algunos objetos, la esposa habla de qué tan bella es la empleada doméstica comparada con ella, y cómo es posible de que pudieses amarla cuando alguien tan bonita como esa chica está ahí.

Me gustaría anotar aquí que pienso que podría haber un niño nacido de esto. Puede que esté mezclando varios juegos en mi cabeza, pero pienso que por ahí mencionan un niño que nació muerto o algo parecido, pero no recuerdo bien, así que solo les digo que recuerdo algo de un niño bastardo.
La esposa también habla de lo patético y triste del hecho de que la única persona que ella siente que puede hablarle es a la sirvienta, con la cual la engañaste. Así que pienso que ella no la cogió con toda contra la sirvienta por alguna razón (no tengo ni idea de por qué, yo la habría despedido hace bastante tiempo). También hay una disputa creciente entre tú y ella, según la carta escrita por los vecinos sobre sus constates peleas.

Así que continuando con tu esposa, eventualmente decides que no vale la pena que viva y la matas en el baño apenas aparece. Tú te vuelves loco a causa de esto (es lo que piensas, o tú ya tenías signos de locura que te empujaron al borde del abismo del estrés/culpabilidad/shock marital). Comienzas a utilizar entonces su cuerpo como si fuese una nueva pintura.

*- Algo que noté en tu dialogo es que quieres hacerlo bien, la vas a pintar tal como te acuerdas de ella. Posiblemente en tu loca mente demente crees que dibujándola de manera perfecta la traerás de vuelta contigo y todo será justo como era antes. Ella no será más la figura monstruosa y grotesca en la que se convirtió.

Ahora tu hija está como preguntándose qué pasó con mami y papi, por qué no se llevan bien. Después de que mami muriera, ella estaba probablemente triste y tú, el marido, empezaste a comprarle cosas para hacerla feliz. Principalmente muñecos  que están por todos lados. Es aquí donde estoy seguro que te volviste un alcohólico. Siento que ya lo habías sido antes, pero estoy 100% seguro de que empezaste a beber como un loco llamando a eso “medicina para papi”.

Es probable que en este momento también empezases a obsesionarte con el “problema de las ratas” a pesar de que nadie había visto ninguna. Esto incluye exterminadores que se habían pasado, como también  el mayordomo.

Empezaste a obsesionarte con el hecho de no pintar, volviéndote lentamente más y más un payaso y dejándote ver como un loco que no cuida a su hija. Los servicios sociales la apartaron lejos de ti (y probablemente hayas estado trabajando en aquella pintura con el cuerpo muerto de la madre durante este tiempo).

Decidiste entonces robarla para tenerla de vuelta contigo y fuiste arrestado por haber raptado una niña (así fuese tuya). Hay un fragmento en una revista detallando eso diciendo “ella es todo lo que me queda”. Así que te quedaste solo para enfrentar a tus demonios.

Probablemente aquel en el principio del juego eres tú, regresando a casa después de haber sido soltado de prisión/detención por haber secuestrado a tu hija. O simplemente eres tú en un asilo volviéndote loco ya que las habitaciones parecen invenciones de tu imaginación. Quien sabe en verdad si en el momento en que haya terminado pasará de nuevo. ¿Aquello debe empezar cuando te preguntes qué tienes para ganar? ¿Con quién estás jugando? No estoy seguro si eso signifique un rompimiento de la cuarta pared con nosotros o si son preguntas retóricas que se hace el personaje principal.

Eso es todo por ahora chicos.


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domingo, 19 de junio de 2016

El novelista y el político - Leon Trotsky (1935)



Nota mía: Este texto que les traigo hoy tiene varias particularidades. Para empezar es una traducción mía del francés, que a su vez es una traducción del texto original publicado en “The Atlantic Monthly” en inglés. La fuente de la que lo extraigo es el libro “Voyage au bout de la nuit critiques 1932 – 1935” de la editorial IMEC. Éste trae por título “Céline et Poincaré”,
aunque el original sea “el novelista y el político”, y supongo que lo es porque un personaje como Poincaré es fácilmente reconocible por los franceses, pero no tanto por los ajenos a ese país. Por ello el que traduzco como título es aquel de lengua inglesa.  Espero les guste.


Louis-Ferdinand Céline ha entrado en la gran literatura como otros penetran en su propia casa. Hombre maduro, equipado de la vasta provisión de observaciones del médico y del artista, con una soberana indiferencia desde el punto de vista del academicismo, con un sentido excepcional de la vida y de la lengua; Céline ha escrito un libro que seguirá vivo sin importar que llegase a escribir otros de ese mismo nivel. Viaje al final de la noche, novela del pesimismo, fue dictada más por el pavor frente a la vida y por la lasitud que ella ocasiona, que por rebelión; puesto que una rebelión activa está liada a la esperanza y en el libro de Céline, eso no existe.

Un estudiante parisino, descendiente de una familia humilde, razonador, antipatriota y semi-anarquista (de esos de los cuales están llenos los cafés del Barrio Latino), se mete de voluntario contra su propio pronóstico desde el primer toque de corneta. Enviado al frente, en medio de esa carnicería mecanizada, comienza a desear la suerte de los caballos que mueren como seres humanos pero sin frases rimbombantes. Después de haber recibido una herida y una medalla, pasa por diferentes hospitales donde los médicos espabilados lo persuaden de regresar lo más rápido posible “al ardiente cementerio del campo de batalla”. Enfermo, deja la armada y se va para una colonia africana donde se asquea de la bajeza humana y queda exhausto por el calor y la malaria tropical. Enseguida llega clandestinamente a los Estados Unidos, donde trabaja en una fábrica de Ford y encuentra compañía fiel en la persona de una prostituta (donde encontramos las páginas más tiernas del libro). De regreso en Francia, se convierte en doctor de los pobres y herido en su alma, empieza a vagar en la noche de la vida entre los enfermos y los sanos igualmente lamentables, depravados e infelices.

Céline no se propone de ninguna manera hacer un memorial de agravios de las condiciones sociales en Francia. Es verdad que en el pasaje él no trata con consideración ni el clero, ni los generales, ni los ministros, ni siquiera el Presidente de la República. Sin embargo, su relato tiene lugar mucho más abajo de esas clases dirigentes, entre la gente humilde, los funcionarios, estudiantes, comerciantes, artesanos y porteros;  además, él se transporta en dos ocasiones por fuera de las fronteras francesas.  Él constata que la estructura social actual es tan mala como cualquiera otra pasada o futura. En su conjunto, Céline está descontento de las gentes y de sus acciones.

La novela está pensada y realizada como un panorama de lo absurdo de la vida, de sus crueldades, de sus golpes, de sus mentiras, sin salida ni tampoco un rayo de esperanza. Un suboficial atormentando los soldados antes de sucumbir con ellos; una rentista estadounidense que pasea su futilidad por los hoteles de Europa, unos funcionarios coloniales franceses embrutecidos por su codicia; Nueva York y su indiferencia automática vis a vis de unos individuos sin dólares, su arte de desangrar los hombres hasta su última gota; de nuevo París, el pequeño mundo mezquino deseoso de eruditos; la muerte lenta, humilde y resignada de un niñito de siete años; la tortura de una chiquilla; pequeños rentistas virtuosos que por economía, matan a su madre; un sacerdote de París y otro del rincón más profundo de África preparados, uno como el otro, a vender a su prójimo por cualquier puñado de centavos (uno aliado a los rentistas civilizados, el otro a los caníbales)… de capítulo en capítulo, de página en página, los fragmentos de la vida se ensamblan en una absurdez sucia, sangrante y pesadillesca. Una vista pasiva del mundo con una sensibilidad a flor de piel, sin aspiraciones hacia el futuro. Este es el fundamento psicológico del desespero, un desespero sincero que se debate dentro de su propio cinismo.

Céline es un moralista. En auxilio de los procesos artísticos, contamina paso a paso todo aquello que, habitualmente, goza de la más alta consideración: los valores sociales bien establecidos, desde el patriotismo hasta las relaciones personales y el amor. ¿La patria está en peligro? “la puerta no es tan grande cuando se quema la casa del propietario… de todas formas, tocará pagar”. No necesitamos de criterios históricos. La guerra de Dantón no es más noble que la de Poincaré: en los dos casos, “la deuda del patriotismo” ha sido pagada con sangre. El amor está envenenado por el interés y la vanidad. Todos los aspectos del idealismo no son sino “unos instintos mezquinos revestidos de grandes palabras”. Hasta la imagen de la madre no tiene su gracia: cuando ésta se encuentra con el hijo herido, ella “lloraba como una perra a quien le habían entregado sus cachorros, pero ella no era menos que una perra, porque había creído en las palabras que le habían dicho los que le habían quitado a su hijo”.  

El estilo de Céline es subordinado a su percepción del mundo. A través de ese estilo rápido que pareciese descuidado, incorrecto, apasionantemente vivo, brota y palpita la riqueza real de la cultura francesa, la experiencia afectiva e intelectual de una nación grande en toda su riqueza y sus más finos matices. Al mismo tiempo, Céline escribe como si él fuera el primero en batirse en duelo con el lenguaje. Este artista sacude de arriba a abajo el vocabulario de la literatura francesa. Como la bola en el aire, caen los giros lingüísticos utilizados. Por el contrario, las palabras proscritas por la estética académica o la moral se revelan irremplazables para expresar la vida en su tosquedad y bajeza. Los términos eróticos no sirven sino para marchitar el erotismo; Céline los utiliza de la misma manera que las palabras que designan las funciones fisiológicas no reconocidas por el arte.

Desde la primera página de la novela, el lector se encuentra de improvisto con el nombre de Poincaré: el Presidente de la República (como nos hace saber un número reciente de Temps) fue, una mañana, a inaugurar una exposición de cachorritos. Este detalle no es inventado. El último número de Temps recibido en Prinkipio me muestra esta noticia: “el señor Albert Lebrun,  Presidente de la República, acompañado del coronel Rupied, de su estado mayor, ha visitado esta mañana la exposición canina”.  Claro, ésa es una de las funciones de un presidente de la República y no hay nada que decir al respecto. Para Céline, este malvado articulito no tiene por fin, manifiestamente, glorificar el jefe de Estado. En general puede ser difícil para un frenólogo un átomo de respeto en la obra de este novel autor.

No obstante, el expresidente Poincaré, el más prosaico, seco y el más insensible de todos los hombres de Estado de la República, se encuentra siendo su político más autoritario. Desde su enfermedad, él se convirtió en sagrado. Desde la derecha a los radicales, nadie es capaz de citar su nombre sin agregar algunas palabras de reconocimiento patético. Sin lugar a dudas, Poincaré es un producto puro de la burguesía, tal como la nación francesa es la más burguesa de las naciones, orgullosa de su carácter burgués, fuente, según ella, de su rol providencial frente al resto de la humanidad. Bajo apariencias refinadas, la arrogancia de la burguesía francesa es como un sedimento patentado a través de los siglos. Los hombres de antes (aquellos que tenían una gran misión histórica) heredaron a sus descendientes una rica colección de ornamentos que sirven para disfrazar el conservatismo más pertinaz. Toda la vida política y cultural de Francia tiene lugar en los vestidos del pasado. Como dentro de los países que viven con una economía cerrada, los valores ficticios tienen, en la vida francesa, un camino forzoso. Las formulas del mesianismo emancipador, indiferentes desde hace un buen tiempo de la realidad, conservan una cota elevada. Pero si el rojo y el polvo del arroz sobre un rostro pueden ser considerados como hipocresía, una máscara no es más una falsificación: es simplemente un arma. La máscara existe independientemente del cuerpo en el que los gestos y la voz son sumisos.



Poincaré es prácticamente un símbolo social. Su alta representatividad constituye una personalidad. Él no tiene más que eso. Tanto en sus poemas de juventud (porque fue joven alguna vez), como en sus memorias de vejete, no es posible encontrarle una sola nota personal. Su verdadera muralla moral, la fuente de su énfasis helado, son los intereses de la burguesía. Los valores convencionales de la política francesa han penetrado su carne y su sangre. “Yo soy burgués y nada de lo burgués me es extraño”. La máscara política se adhiere a su rostro. La hipocresía toma un carácter absoluto y se convierte en una especie de sinceridad.

El gobierno francés está prendado de la paz afirma Poincaré, quien es incapaz de pensar que su adversario pueda tener segundas intenciones. “Magnifica confianza de un pueblo que viste a los otros de sus propias virtudes”. Esto no es más hipocresía, ni una falsificación subjetiva, sino el elemento obligatorio de un ritual, como la garantía de sentimientos abnegados en lo bajo de una carta pérfida. El escritor alemán Emil Ludwig, en los tiempos de la ocupación de Ruhr, preguntaba a Poincaré: “¿Piensa usted que nosotros no queremos o no podemos pagar?” Poincaré respondió “nadie paga voluntariamente”. En julio de 1931, Bruning por telegrama solicitó ayuda a Poincaré y recibió como respuesta “sepa sufrir”. El incorruptible notario de la burguesía no conoce la piedad.

Pero si el egoísmo individual, más allá de un cierto límite comienza a devorarse él mismo, también lo hace por el egoísmo de la clase conservadora. Poincaré quería crucificar Alemania con el fin de liberar a Francia, de una vez por todas, de toda preocupación. Sin embargo,  las tendencias chovinistas suscitadas por el Tratado de Versalles (criminalmente suave a los ojos de Poincaré) se cristalizaron, en Alemania, bajo la siniestra figura de Hitler. Sin la ocupación de Ruhr, los nazis no hubiesen llegado fácilmente al poder, ni Hitler en el poder hubiese abierto la perspectiva de nuevos combates.

La ideología nacional francesa está construida bajo el culto de la claridad, es decir, de la lógica. Pero no esa lógica decididamente efectiva del siglo XVIII que asombró al mundo. Es la lógica avara, prudente, lista a cualquier compromiso de la III República. Con la misma altivez condescendiente según la cual los viejos maestros explican los procesos de su trabajo, Poincaré en sus memorias habla de “esas difíciles operaciones del espíritu: la decisión, la clasificación, la coordinación”. Operaciones incontestablemente difíciles. De todas formas, Poincaré no las efectúa en el espacio de tres dimensiones del proceso histórico, sino en el espacio a dos direcciones de los documentos. La verdad, para él, no es sino el resultado del procedimiento judicial, una “razonable” interpretación de los tratados y las leyes. El racionalismo conservador que dirige Francia es tributario de Descartes, un poco como la escolástica medieval lo es de Aristóteles.  

La glorificación del “sentido de la mesura” devino en el sentido de la “pequeña” mesura; el pensamiento tiende a romperse en mosaico. ¡Con qué amorosa minucia Poincaré no describe los mínimos aspectos de la labor gubernamental! Habiendo recibido del rey de Dinamarca la Orden del Elefante blanco, él lo describe como si se tratara de una miniatura preciosa: dimensiones, forma, dibujo y color de esa ridícula baratija, nada es olvidado en sus memorias. Con todos los detalles de un proceso verbal de policía, Poincaré se describe en un concurso hípico en compañía de una pareja real británica. El público, “dirigido hacia las tribunas, olvida las apuestas, desatiende los caballos y mira de reojo con insistencia“. ¡Desatender los caballos en favor del rey y del presidente debe caracterizar la intensidad del patriotismo!

El estilo literario de Poincaré no tiene vida, como la sepultura más vieja de los faraones. Las palabras le sirven ya sea para determinar la cifra de las reparaciones o para componer una ornamentación retórica. Él compara su estadía en el Palacio del Eliseo con la reclusión de Silvio Pellico en las prisiones de la monarquía austriaca. “En esos salones de banalidad dorada, nada habla a mi imaginación”. Pero esa banalidad dorada es el estilo oficial de la III República. En cuanto a la imaginación de Poincaré, es una sublimación de ese estilo. Sus artículos y sus discursos hacen pensar en un esqueleto de alambre de espinas, cubierto de flores de papel y escama dorada.

Mientras la guerra amenazaba, Poincaré volvía por mar de San Petersburgo a Francia; no le faltó la ocasión en esa crónica inquieta de su viaje, de pintar la siguiente estampa: “el mar azul, casi desierto, indiferente a los conflictos humanos”. Él escribía exactamente de la misma manera, palabra por palabra, como en sus exámenes de cuando terminaba sus estudios en el liceo. Cuando Poincaré habla de sus preocupaciones patrióticas, él cuenta el paisaje, todas las variedades de flores que ornamentan la villa de su retiro: ¡entre un telegrama cifrado, una entrevista telefónica y un catálogo de florista! O más aún, en los momentos más críticos aparece un gato siamés, símbolo de la intimidad familiar. Es imposible leer sin sentirse sofocado por ese proceso verbal autobiográfico. No hay personajes vivos, no hay sentimientos humanos, sino un mar “indiferente”, unos plátanos, unos olmos, unos jacintos, unas palomas y un obsesionante olor a gato siamés.



La vida tiene dos caras, una ostensible y oficial dada para toda la vida y otra secreta, que es la más importante. Ese desdoblamiento es sensible tanto a las relaciones privadas como a las sociales en la familia, en el colegio, en la sala del Palacio de Justicia, en el Parlamento, en la diplomacia.  Lo encontramos en el desarrollo contradictorio de la sociedad humana y naturalmente de todas las naciones y pueblos civilizados. Las formas propias a ese desdoblamiento, las pantallas y las máscaras que se usan están teñidas de vivos colores nacionales. En los países anglosajones, el elemento principal de ese sistema de dualidad moral es la religión. Francia se priva oficialmente de ese recurso importante. Entonces mientras la francmasonería británica es incapaz de concebir un universo sin Dios, un parlamento sin rey y una propiedad sin propietario, los masones franceses tacharon “el Gran Arquitecto del Universo” de sus estatus. En los asuntos políticos y en las intrigas, las mentiras son más eficaces cuando son más grandes: faltar a los intereses terrestres en favor de una problemática celestial, es haber ido al encuentro de la lucidez latina. Sin embargo, los políticos, tal como Arquímedes, han necesitado de un punto de apoyo: ha tocado remplazar la voluntad del “Gran Arquitecto” por valores de origen distinto. El primero fue Francia.

En ningún lado hablamos tan fácilmente de la “religión del patriotismo” que en esa república laica. Todos los atributos de los cuales, la imaginación humana gratifica al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, los burgueses franceses los transfieren a su propia nación. Y como Francia es de género femenino, ella reviste de un solo golpe los rasgos de la Virgen María. El político aparece como un sacerdote laico de una divinidad secularizada. La liturgia del patriotismo desarrollada con la última perfección, constituye un capítulo indispensable del ritual político. Es de palabras y giros que, en el Parlamento, se provocan automáticamente los aplausos, tal como las palabras litúrgicas para los creyentes: apelando a la genuflexión y a las lágrimas.

Sin embargo hay una diferencia: el dominio de la auténtica religión tiene su propia existencia y es distinto de aquel de las prácticas cotidianas. Gracias a una delimitación estricta de las competencias, su encuentro es tan poco probable como una colisión entre un carro y un avión. Al contrario, la religión laica del patriotismo se enfrenta directamente a la política del día a día. Los apetitos privados y los intereses de la clase se oponen, a cada paso, al patriotismo puro. Por suerte, los adversarios están bien educados y más aún, están realmente unidos a una garantía común que los hace apartar la vista cada vez que hay un caso espinoso. La mayoría gubernamental y la oposición responsable respetan voluntariamente las reglas del juego político. La principal se enuncia así: tal como el movimiento de los cuerpos está sumiso a las leyes de la gravedad, la acción de los políticos está sumisa al amor a la patria.

Sin embargo, el sol del patriotismo tiene también sus manchas. Un exceso de indulgencia reciproca engendra un sentimiento de impunidad y abole las fronteras entre lo loable  y lo reprensible. Entonces se acumulan los gases mefíticos que de un momento a otro explotan y envenenan la atmosfera política. El crac de la Unión General, Panamá, el Affaire Dreyfus, el Affaire Rochette, el Crac Oustic constituyen unas etapas memorables de la III República. Clemenceau se encontró salpicado por el Crac de Panamá. Poincaré, personalmente, supo siempre estar al margen, pero su política se servía de las mismas fuentes. No sin razón, él declaraba tener por maestro de la moral a Marco Aurelio cuyas virtudes estoicas no se acomodaban mal a la moralidad del Imperio Romano en decadencia.
“Durante los seis primeros meses de 1914, se queja Poincaré en sus memorias, yo tuve, delante de los ojos, un sórdido espectáculo de intrigas parlamentarias y escándalos financieros”.  Pero la guerra, es evidente, barrió de un solo golpe las codicias privadas. “La Unión Sagrada” purificó los corazones. Eso significa que las intrigas y los timos desaparecieron entre los entresijos patrióticos para tomar una amplitud nunca esperada. Además el resultado de la guerra en el frente, se volvió problemático y además, según Céline, la defensa se pudría. La imagen de París durante la guerra está trazada, en su novela, con un trato despiadado.  De la política no hay mucho, pero sí del mantillo viviente del que se ella se alimenta.

Que se tratase de escándalos judiciales, financieros o parlamentarios, su carácter orgánico en Francia, salta a la vista. De la tenacidad, de la parsimonia del campesino y el artesano, de la prudencia del comerciante y del industrial, de la codicia ciega del rentista, de la cortesía del parlamentario, del chovinismo de la prensa, de los innombrables hilos llevados a nudos que siempre tuvieron un nombre genérico: Panamá.  Dentro de los entrelazos de sus relaciones, unos servicios, unas mediaciones, unos sobornos camuflados, hay miles de formas intermediarias entre el civismo y el negocio turbio. Tan pronto como un caso doloroso mermaba el irreprochable tegumento de la anatomía política (sea cual sea el lugar y el momento), parecía necesario de dar rienda suelta a una investigación parlamentaria o judicial. Pero entonces surgía una dificultad: ¿por dónde comenzar y por dónde terminar?    

Simplemente porque Oustric cayó en bancarrota de manera inoportuna, descubrimos que este argonauta, hijo de pequeños garroteros, manejaba a algunos deputados, periodistas, antiguos ministros y embajadores, los cuales le servían como mandaderos, bajo sus nombres o bajo algún testaferro. También que los papeles favorables al banquero atravesaban los ministerios a la velocidad de la luz, mientras que los papeles que lo podían dañar se demoraban en el camino hasta que se volvían inofensivos. Gracias a los recursos de su imaginación, a sus relaciones mundanas, a la complicidad de los periódicos, ese mago de las finanzas hizo fortunas y tuvo en su mano el destino de miles de personas, comprando (que palabra tan grosera, pero intolerantemente cierta), recompensando, manteniendo, estimulando y fomentando la prensa, los funcionarios y los parlamentarios. Y casi siempre bajo una forma imperceptible. Y entre más se desarrollaban los trabajos de la comisión investigadora, más se volvía evidente que la instrucción no tenía final.  Ahí donde esperábamos encontrar delitos, no aparecían sino relaciones anodinas entre la política y las finanzas. Ahí donde buscábamos el foco de la infección, no había sino tejido sano.

En calidad de abogado, X… defendía los intereses de las empresas de Oustric; en calidad de periodista, él preconizaba el sistema aduanero, el cual coincidía con los intereses de Oustric; en calidad de representante del pueblo, él se especializaba en el examen de las tarifas aduaneras. ¿Y en calidad de ministro?...La comisión se ocupó sin fin de la cuestión de saber si X…, como ministro, continuaba recibiendo sus honorarios de abogado o si en el intervalo de dos crisis ministeriales, su consciencia seguía siendo de cristal. ¡Qué pedantería moral dentro de la hipocresía! Raoul Péret, expresidente de la Cámara de Deputados, candidato a la presidencia de la República, se reveló era candidato de criminales de derecho común. Y sin embargo, en su profunda corrección, procedía “como todos los otros”, posiblemente con un poco menos de prudencia y en todos los casos con un poco menos de suerte. “¡El telón!” gritan los patriotas, sorprendidos. El telón ha bajado. De nuevo se establece el culto de la virtud y la palabra “honor” provoca una salva de aplausos en los asientos del Palais-Bourbon.

Sobre el fondo del “inmutable espectáculo de las intrigas parlamentarias y de los escándalos financieros”, tal como decía Poincaré, la novela de Céline reviste un doble significado. No es por azar que la prensa bien pensante que en su tiempo se indignaba de la publicidad dada al caso Oustric, acusó inmediatamente a Céline de difamar a la “nación”. La comisión parlamentaria había llevado su investigación con un lenguaje cortés de iniciados, en el cual no se descartaban acusados ni acusadores (la línea de división de las aguas entre ellos no estaba todavía muy clara). Céline es libre de toda convención. Él rechaza brutalmente los colores vanos de la paleta patriótica. Él tiene sus propios colores que ha arrancado de la vida, en virtud de los derechos del artista. Es verdad que no tenía contacto con la vida desde la clase parlamentaria, ni desde de las altas esferas gubernamentales, sino desde sus más comunes manifestaciones. Su tarea no era por ello más fácil. Él desnuda las raíces. Levanta los velos superficiales de la decencia, él deja en evidencia el barro y la sangre. En su panorama siniestro, el asesinato por un triste beneficio pierde su carácter excepcional: él es tan inseparable de la mecánica cotidiana de la vida transformada por el provecho y la codicia, como el caso Oustric lo es de la mecánica más elevada de las finanzas modernas. Céline muestra lo que es. Es por ello que él parece un revolucionario. Pero Céline no lo es ni lo quiere ser. Él no apunta al fin, para él quimérico, de reconstruir una sociedad. Él quiere solamente arrancar el prestigio que rodea todo aquello que lo asusta y lo atormenta. Para curar su consciencia delante de las angustias de la vida, este médico de pobres necesitó de nuevas reglas estilísticas. Él se reveló como un revolucionario de la novela. Y tal es en general la condición del movimiento del arte: un choque de tendencias contradictorias.




No solamente se desgastan los partidos en el poder, sino también las escuelas artísticas. Los procesos de la creación se agotan y cesan de herir los sentimientos del hombre: el signo más certero que la escuela está lista para el cementerio de las posibilidades agotadas, es decir para la Academia. La creación viva no puede ir desde atrás sin desviarse de la tradición oficial, de las ideas y sentimientos canonizados, de las imágenes y giros untados de la laca de la costumbre. Cada nueva orientación busca una conexión más directa y más sincera entre las palabras y las percepciones. La lucha contra la simulación dentro del arte se transforma siempre, más o menos en una lucha contra la mentira de las relaciones sociales, ya que es evidente que si el arte pierde el sentido de la hipocresía social, caería inevitablemente en la preciosidad.

Entre más rica y compleja es una tradición cultural nacional, más brutal es la ruptura. La fuerza de Céline reside en el hecho que con una tensión extrema, rechaza todos los cánones, transgrede todas las convenciones y no contento con desvestir la vida, le arranca la piel. De ahí la acusación de difamación. Pero precisamente negando violentamente la tradición nacional, Céline es profundamente nacional. Como los antimilitaristas de la preguerra que eran los patriotas más desesperados, Céline, francés hasta la médula, retrocede delante de las máscaras oficiales de la III República. El “celinismo” es un antipoincarismo moral y artístico. En ello reside su fuerza, pero también sus límites.  

Cuando Poincaré se compara a Silvio Pellico, esa fría combinación de fatuidad y mal gusto es estremecedora. Pero el verdadero Pellico, no aquel de Poincaré encerrado en un palacio en calidad de Jefe de Estado, sino aquel que tiraron al calabozo de Santa Margarita y Spielberg por su calidad de patriota, ¿no nos hace descubrir otro aspecto, más elevado, de la naturaleza humana? Dejando de lado a ese italiano católico y practicante (más bien víctima que combatiente), Céline hubiera podido recordarle al alto dignatario “prisionero del Palacio del Eliseo”, “a otro prisionero” que pasó cuarenta años dentro de las prisiones francesas antes de que los hijos y los nietos de sus carceleros le dieran su nombre a un boulevard parisino: Auguste Blanqui.

¿Eso no significa que en el hombre existe algo que le permite elevarse por encima de él mismo? Si Céline aparta la vista de la grandeza del alma y del heroísmo, de los grandes propósitos y esperanzas, de todo eso que hace salir al hombre de la noche profunda de su yo encerrado, es por haber visto servir, en los altares de falso altruismo, a tanto sacerdote generosamente pagado. Despiadado consigo mismo, el moralista se aparta de su propio reflejo en el espejo, rompe el vidrio y se corta la mano. Una lucha así agota y no termina en ninguna perspectiva. La desesperación lleva a la resignación, la reconciliación abre las puertas de la Academia. Y más de una vez, aquellos que minaban las convenciones literarias, terminaron su carrera bajo la Cúpula.

En la música del libro hay disonancias significativas. Rechazando no solamente lo real sino aquello que podría haberlo substituido, el artista sostiene un orden existente. En esa medida, queriéndolo o no, Céline es aliado de Poincaré. Pero desenmascarando la mentira, él sugiere la necesidad de un futuro más armonioso. Aunque Céline considere que nada bueno puede salir del hombre, la intensidad de su pesimismo comporta en sí su antídoto, el cual proviene de la realidad y la novela francesa. No tiene que enrojecerse de eso. El genio francés encontró en la novela una expresión sin igual. Hablando de Rabelais, también médico, una magnifica dinastía de maestros de la prosa épica se ramificó durante cuatro siglos desde la enorme risa de la alegría de vivir, hasta la desesperación y la desolación, desde el alba resplandeciente hasta el final de la noche. Céline no escribirá otro libro en el cual brille una aversión de la mentira y una desconfianza de la verdad. Esa disonancia debe resolverse. O el artista se adapta a las tinieblas o él verá la aurora.

Prinkipio, 10 de mayo de 1933. 

jueves, 16 de junio de 2016

En medio de un inicio gris

Nota: Esto lo escribí la semana pasada para un medio donde quería que me publicaran, pero que al final no se pudo dar. Para no perder el escrito lo publico aquí.



La Eurocopa ha sido tradicionalmente uno de los eventos futbolísticos más esperados del año, no en balde, muchos lo consideran como un evento futbolístico mejor que el Mundial. Sin embargo, este año el ánimo está muy por debajo de las últimas contiendas y, por lo menos en Francia, país anfitrión, el ambiente no  es tan festivo como se esperaba.

Lo anterior consecuencia de un súmmum de factores que inician desde lo futbolístico y terminan en lo social, ya que por un lado, desde su anuncio, no ha caído bien el hecho de que se aumentasen los grupos y por consiguiente vayamos a tener en primera ronda partidos con mala pinta como Albania contra Suiza o Hungría contra Islandia (a precios de 100 y 200 euros por boleta). Esto hace que muchos partidos se tornen pocos o nada interesantes en la primera ronda y el interés se guarde pasivamente a los cuartos de final.

Sin embargo aquel hecho no es tan grave como la huelga de trabajadores que se da como respuesta a un proyecto de ley de reforma laboral antipopular que quiere pasar el gobierno. Por un lado, al salir esta mañana me percaté que la basura de hace una semana sigue ahí, esperando a ser recogida, así que con ello me enteré que los señores que recogen la basura están en huelga. También lo están los señores del transporte que ejecutan un plan tortuga según el cual, de cuatro trenes programados a pasar, sólo pasan dos (o uno, dependiendo del transporte y la línea) y el resto se cancelan. A eso hay que agregar que Air France también entró en huelga, como también lo hizo el sector de los carburantes hace ya un par de semanas (parando el trabajo de refinerías. Como si aquello fuera poco, el nivel de amenaza terrorista está en un punto altísimo y se teme que alguno de esos locos peligrosos vaya a explotarse en un lugar con mucha gente, o en el metro o qué sé yo. Por ello (y aquí doy fe de primera mano) hay bastante policía por todos lados y hay bastantes controles de seguridad, aunque uno nunca sabe.

Todo lo anterior llegó a sembrar los peores vestigios respecto de la realización de la Eurocopa cuando la semana pasada, una lluvia de tres días seguidos cayó sobre Francia sin parar y generó inundaciones y millonarios daños en muchas partes. En París, las lluvias hicieron crecer al Sena de manera desorbitante y generó de manera paralela editoriales en Alemania esperando lo peor y una horda de turistas alrededor del río tomando fotos y selfies de manera descarnada esperando guardar un recuerdo en su celular para contar con hipérboles en casa.


Sin embargo, las lluvias pararon, el nivel del río bajó y la temperatura subió 15 grados en un día, llegando alcanzar al día de hoy veintisiete grados. Con el tímido sol asomándose, 90.000 personas fueron al concierto gratis de David Guetta al pie de la torre Eiffel (al que preferí no ir por la amenaza terrorista) y en el día de ayer, para el partido de inauguración, el estadio se llenó y a los bares de París no les cabía ni un tinto. Eso me hizo pensar, cuando escuché a los franceses cantar su himno de forma atronadora en toda la rue Mouffetard donde me encontraba, que a pesar de lo que digan, que el fútbol más que para tapar problemas sociales a veces sirve para pasar un rato agradable entre tanto día gris y tanto mal augurio.