miércoles, 7 de marzo de 2012

Viviane Morales: La fiscal de comportamiento uribista



Como todo el mundo sabe, la semana pasada el Consejo de Estado tumbó la decisión de declarar a Viviane Morales como fiscal general de la nación. Esto obedeció a que en el momento de la elección, los h magistrados de la corte suprema de justicia, decidieron  tomar una decisión de trascendencia nacional que no estuvo acorde a derecho (aquel que ellos supuestamente aplican como cuerpo de última instancia). Empecemos desde el principio para entender que fue lo que pasó.

En el año 2009 (si mi memoria no me falla) Mario Iguaran, antiguo fiscal general de la nación, cumplió con el tiempo por el que debía estar en la cabeza de aquella entidad del estado y se fue, dejando su vicefiscal como interino mientras se elegía su reemplazo. En Colombia, la constitución ordena que para elegir el citado funcionario, primero el presidente de la república debe conformar una terna de personas aptas para el cargo (según unas especificaciones que están en la misma carta política) y luego enviársela a la corte suprema para que esta decida cual de esos personajes empezaría a liderar el ente investigador y acusador.
Ahora bien, por aquellos años de la salida del señor Iguaran, Álvaro Uribe, expresidente embriagado por el poder, estaba de pelea (política, para ser más explicito) con los magistrados de la corte suprema de justicia porque le habían abierto investigaciones a personas cercanas a él. Esta lucha de egos (porque tanto los magistrados como Uribe no daban el brazo a torcer al creerse superiores al resto) terminó dando como consecuencia que los Magistrados le rechazaran todas las ternas a Uribe, aduciendo que los funcionarios no eran penalistas, que no tenían el perfil, etc.; en una pelea que como dije antes era más de carácter político que jurídico.

Por tal razón 2009 y 2010  fueron años en que no tuvimos un fiscal general en propiedad. Ahora bien, con la entrada de la nueva década, Uribe se fue (luego de que fracasara su intento por seguir amarrando el poder) y llegó Juan Manuel Santos, un tipo que en lugar de seguir las peleas del presidente anterior, se puso a conciliar por las buenas con toda esta gente. No obstante aquellas “buenas maneras”, la Corte no le quiso elegir inicialmente a ningún miembro de la terna de Santos, lo que hizo que un sector grande de la opinión se fuera en contra de los honorables magistrados, y bueno…eligieron a política (había llegado tres veces al congreso, dos de ellas por medio de partidos cristianos)  y académica (había sido profesora) Viviane Morales como nueva fiscal general de la nación.

La elección de la señora Morales no fue muy transparente y esto consta en las actas de aquellas sesiones, donde un número reducido de magistrados decidieron dejar constancia de que esa elección les parecía irregular, ya que se habían saltado el reglamento ordinario de la corte suprema para tal decisión. En todo caso y para no profundizar en lo que otros ya habrán hecho mejor, me gustaría señalar dos cosas antes de continuar con el relato y son: Viviane Morales fue elegida por 14 votos, los mismos por los cuales le dijeron que no a Margarita Cabello y la señora Morales no es penalista.  
En todo caso, ya posesionada como Fiscal, esta señora tomó las armas jurídicas que le ofrecía su cargo y se fue lanza en ristre contra las personas que una gran parte de la población quería ver en la cárcel. Así fue como personas como Andrés Felipe Arias, Samuel Moreno, entre otros, terminaron en la cárcel a la espera de sus juicios. En fin. Hasta ahí llega la parte histórica. Ahora vamos a lo que considero importante en la entrada.

La semana pasada el Consejo de Estado decidió declarar la nulidad del nombramiento de la fiscal general, en virtud a que como se dijo antes, tenía irregularidades de forma insubsanables. Ese es el problema de vivir en un estado de derecho, si las cosas no se hacen bien hay nulidad. A partir de ahí, la señora fiscal decidió, como en sus años de política, sacar el micrófono a la tarima y pronunciar un discurso de talante uribista del que quiero rescatar algunas partes:

“Cuando se hace Justicia se alegra el justo y tiembla el malhechor”: Proverbios, 21, 15
No tengo nada en que las personas saquen citas de la biblia. Me parece bien, es un libro como cualquier otro y tiene frases memorables. El problema es que junto a citas como estas, la señora exfiscal decía cosas como (voy a parafrasear para no extenderme) yo soy  “una mujer de fe”, durante mi mandato yo apliqué a cabalidad el “mandato bíblico” y en fin…en algunas partes parecía más un discurso de la iglesia cristiana de su marido, el reverendo cristiano con nexos con guerrilleros y paramilitares, cosa que no me parece muy correcta, porque una cosa es tomar una cita de (por ejemplo) las mil y una noches (un libro maravilloso) haciendo alusión a su mensaje y no a su religión y otra, sacar citas de la biblia para parecer la más cristiana y buena persona de todas. No me parece correcto que los funcionarios estén pregonando su religión en actos oficiales mientras sigue en el cargo (que es justamente la razón por la que el procurador en ocasiones me causa cierta aversión). En este punto (y ya para terminar), Morales no se me hace muy diferente a Uribe, quien cada que veía la oportunidad, sacaba su rosario de monaguillo para rezar en actos públicos.   
El pasado martes en horas avanzadas de la noche, a través de los medios de comunicación me enteré por declaraciones de su Presidente, doctor Gustavo Gómez, que el Consejo de Estado decidió que no debo seguir siendo la Fiscal General de la Nación. Un cargo al que generosamente fui postulada por el Señor Presidente, doctor Juan Manuel Santos y elegida por la Corte Suprema de Justicia también de manera generosa y absolutamente transparente. Mi nombre era el menos opcionado en esa terna, por eso al ganar como mujer de Fe que entiende de la soberanía de Dios sobre los hombres y los pueblos, me di a la tarea como cumplimiento de una misión sagrada, la de buscar que en nuestro país la luz de la Justicia resplandeciera.
En un año de gestión derrotamos el mito de que la Justicia es solo para los de ruana. En mi gestión no hubo intocables. Apliqué a cabalidad el mandato bíblico que ordena no hacer injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre, ni complaciendo al grande.

Ya hice el comentario sobre la mujer de fe y su aplicación del mandato bíblico así que vamos al punto que coloco en negrilla. La señora Morales se jacta de decir que derrotó el mito de que la justicia es para los de ruana y no hubo intocables. Ahora bien, esto que dijo es falso y fue una frase más política que verdadera. Para empezar en el pasado “intocables” como el exministro  Fernando Botero Zea. Por otro lado, los únicos intocables que metió a la cárcel fue a los Moreno. De resto, no son personajes tan intocables como dice. ¿Andrés Felipe Arias intocable? ¿Maria del Pilar Hurtado intocable? Quien dijo que los funcionarios de Uribe eran intocables! Intocable Juan Manuel Santos, German Vargas Lleras; personas así, de familias que han controlado medios de comunicación, la política, la justicia. Eso si. Uribe es una persona que todavía tiene influencia pero no la suficientemente histórica para ser denominado intocable o eso pienso yo.
El día de mi posesión asumí el compromiso público de dar resultados frente a los más grandes casos de corrupción. Muchos no lo creyeron. Hoy todos los protagonistas han sido acusados por la Fiscalía y tienen medidas de aseguramiento. En lo que a mi labor respecta lo increíble ocurrió. Quiero que Colombia sepa que, una vez realizadas las imputaciones de la Fiscalía, los tiempos de los procesos dejan de ser su responsabilidad exclusiva. En los procesos más graves ha habido dilaciones y aplazamientos inexplicables que nada han tenido que ver con la Fiscalía. Aplazamientos que se conjugaron perfectamente en el tiempo, con la escalda de ataques perversos e inhumanos de algunos periodistas o de algunos medios de comunicación, en el empeño desesperado por provocar mi renuncia.
Ni Colombia creyó sus mentiras, ni yo cedí a sus presiones.

Esta declaración es la más uribista que he oído de Morales. Mejor dicho, ella es una funcionaria de altísimo rango, tiene a un esposo que tuvo nexos con la guerrilla, con los paramilitares y ahora con la iglesia cristiana; se decía que su esposo manejaba procesos dentro de la fiscalía y ahora viene a decir que los ataques buscan provocar su renuncia…por favor, es una declaración muy uribista. Por otro lado, pienso que por razones de ética (aquella que todavía no llega a Colombia) esta señora debió renunciar al tener vínculos (maritales) con una persona de las calidades de su esposo. Eso en cualquier país del mundo pasa, pero acá no, acá seguimos con un caudillismo exacerbado hacia los servidores públicos que cumplen su labor. Estamos jodidos si seguimos pensando que el hecho de que una persona cumpla con su labor, sea inmediatamente razón para santificarla.

 En fin, podría seguir, pero no me cuento con mucho tiempo para profundizar en algunos temas y tampoco quiero demorarlos a ustedes. Simplemente quiero dejar constancia de que me parece que Morales en sus declaraciones es parecida a los uribistas: habla con rosario en la mano, descalifica a quienes la critican (así sea por cuestiones de ética y olvidándose de que estaba en un alto cargo) y tiene a un grupo gigantesco de personas defendiendo lo indefendible simplemente porque ella cumplió con su labor y porque le realizó imputación a funcionarios de Uribe, como si este personaje fuera el único que existe en el panorama nacional. En fin. Los dejo por hoy. Espero terminar rápido la tesis para estar de vuelta con temas mejores que este.

Imagen tomada de: http://www.eluniversal.com.co/sites/default/files/vivian_morales_4.jpg

2 comentarios:

  1. Esta habría sido una buena entrada para recordar esto: http://bit.ly/foGTqm

    Completamente de acuerdo. Un saludo,

    -D

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    1. Gracias por el link. No conocía esa otra historia.

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