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jueves, 25 de mayo de 2017

El juego de la ballena azul o la noticia creada a partir de rumores


Me llama la atención la facilidad y despreocupación con la que los medios de comunicación colombianos propagan las noticias sin siquiera corroborar la veracidad de los hechos. Lo importante para ellos es el escándalo, las visitas en la página web y la zozobra. Digo esto porque vi durante dos semanas una ola de pánico creada por una supuesta problemática pública en razón de un juego de redes sociales llamado la Ballena Azul. Éste, según la periodista de la BBC Lucía Blasco consiste en un “desafío que invita a niños y adolescentes a superar 50 pruebas (una por día)”, cuya última consiste en suicidarse.

La noticia la leí en la página del diario Vanguardia Liberal, uno de los más importantes de la región de Santander en Colombia, en donde se hablaba de un “peligro mortal”, que llevaría incluso a los periodistas a un debate en colaboración con la Universidad Autónoma de Bucaramanga, en el cual se buscaba mostrar los peligros de aquel reto, aunque en realidad sólo cayera en lugares comunes y en una declaración de la funcionaria del gobierno local , que aceptó que no tiene certeza del primer suicidio por culpa de este juego.

Aquel diario no fue el único en reproducir aquella información. A mi parecer, el periódico El Tiempo (uno de los más importantes a nivel nacional en Colombia) fue aún más lejos al indicar que aquel juego de redes sociales era una “ciberamenaza que mata”. Como para la sala de redacción de aquel diario, la noticia no era lo suficientemente atrayente decidieron agregar el elemento del satanismo, que siempre que aparece, logra tocar una fibra sensible en los ciudadanos de un país tan religioso como Colombia.

Sin embargo tanto en el primero, como en el segundo medio de comunicación (como tantos otros que decidieron publicar como borregos) se evidenciaron varias cosas: la primera es que en principio quisieron atribuir varios suicidios a la Ballena Azul sin siquiera conocer las circunstancias personales de los chicos que se quitaron la vida. Ello conllevó a que en los días subsiguientes, la Policía Nacional empezara a descartar que varios de los famosos suicidios hayan sido consecuencia de aquel juego de redes sociales. Además aquel gran “peligro” terminó por salir de las páginas de los diarios dos semanas después de su primera publicación, por lo que me queda muy difícil pensar que en verdad hubiese sido un problema a nivel colectivo.     

Pero esta es en verdad la consecuencia de un fenómeno de una tendencia mundial, como es la publicación de noticias falsas como si fueran reales, a partir de rumores de internet.

1. El origen de un rumor

La primera vez que supe del famoso juego de la Ballena Azul fue a través de un vídeo del famoso youtuber Dross publicado el 6 de marzo de este año, es decir, más de un mes y medio antes de su primera publicación en un diario colombiano. Como sé, y el mismo Dross lo ha dicho, todo lo que publica él, no es más que entretenimiento sacado de la web sin ninguna pretensión de pasar por algo serio. Por tanto, para mí no fue más que una leyenda urbana y no le presté mucha atención a la noticia, hasta que la vi en medios colombianos supuestamente serios, que decidieron tomarla como un peligro de seguridad nacional.  

Fue ahí que me empecé a preguntar sobre el origen de aquella noticia, y ello me llevó a encontrarme en inicio, con el hecho de que la mayoría de los diarios en inglés que la reproducían no pasaban de ser pasquines de baja reputación como The Sun  o Daily Mail. 

Pero aquello no sació mi curiosidad. Quería saber de verdad como había empezado el asunto, es decir, si los datos expuestos por los periódicos eran reales o no, y lo que me encontré fue con una serie de eventos que me muestran la poca deontología de los periodistas y el poco nivel de veracidad de los medios de hoy en día. El sitio de internet Snopes, una suerte de cazadores de mitos y leyendas urbanas de internet, se dio a la tarea de averiguar si había algo más detrás de aquel juego y lo que encontraron fue que la supuesta historia de los 130 adolescentes que se suicidaron en Rusia, luego de jugar a la ballena azul (la que dio inicio a todo), no es tal.

En realidad, aquella fue una reproducción sin contrastar de un artículo llamado “Los grupos de la muerte”, que fue publicado en mayo de 2016 por el periódico Novaya Gazeta. En él, se reportaba que durante un período de seis meses, 130 adolescentes se suicidaron y 80 eran chicos que habían tenido acceso a un juego en redes sociales, el de la ballena azul.

Esta noticia recibió en los meses subsiguientes toda clase de críticas. Una investigación de Radio Free Europe demostró que ninguno de los suicidios estaba realmente ligado al famoso juego. El periódico ruso Meduza criticó que en el artículo no se expusiera el contexto (es decir, que en Rusia ya había una tasa altísima de suicidios de adolescentes desde antes de que el juego se creara) y se demostró que el autor de la crónica de Novaya Gazeta manipuló ciertos datos para narrar la historia que él quería contar (como que varios suicidios ni siquiera fueron probados del todo).   
Así que los famosos 130 suicidios en Rusia, por culpa del juego de la Ballena Azul, no están verdaderamente probados.

2. Críticas de otros lados del planeta

La famosa noticia del juego de la ballena azul tuvo un alcance mundial y llegó a otros países como Francia, en donde se reprodujo a través de varios diarios de reputación discutible, como otros que intentaron amplificar el problema intentando sembrar el pánicoen la población. Sin embargo medios de comunicación más serios como el periódico francés Liberation, decidieron hacer sus investigaciones que fueron publicadas el 31 de marzo de 2017 bajo la forma de un artículo titulado “El reto de la ballena azul, la fábrica del rumor”.

Para el periodista Alexandre Hervaud, aquel supuesto fenómeno “amenazante pero también infundado”, es una invención de los medios de comunicación que crean peligros a partir de hechos circunstanciales y poco veraces. Él expone que en Francia (donde el asunto llegó un poco antes que en Latinoamérica y también generó un pánico tal que obligó a la intervención de la policía), esta “mediatización sensacionalista” hizo eco de noticias supuestamente relacionadas con la ballena azul que en realidad no eran tales.

Así, la prensa local decidió de catalogar la fuga de dos adolescentes como parte del reto de la ballena azul, a pesar de que la policía lo negó posteriormente. En Reims, un chico de trece años decidió quitarse la vida ahorcándose en su casa y la prensa decidió de nuevo culpar al juego de la ballena azul  (aunque luego la policía desmintió de nuevo aquellos hechos). En la región de Champagne-Ardenne, en un reportaje televisivo, el medio de comunicación comunicó sobre el peligro del juego de la ballena azul, utilizando como prueba el testimonio de una adolescente que dijo “yo conozco a alguien que lo jugó” y “está muerto”. De nuevo ninguna comprobación de la veracidad de aquel comentario.

Es por ello que para el periodista, las noticias relacionadas con el juego de la ballena azul, le recordaron un caso de los años 80 en el que por medio de folletos, empezaron a difundir la noticia de que a los tatuajes temporales, de esos que se pegan los niños a partir de calcomanías, se les había echado LSD y éste se estaba propagando por el país. Aquel rumor había nacido a partir de una leyenda urbana estadounidense (la Mickey Mouse Acid) que llegó a Francia en 1988 y se hizo viral a partir de la ciudad de Niza, llegando incluso a la puerta del Ministro de Educación francés, a pesar de su falsedad.

Así que bueno, para el diario, el reto de la ballena azul es simplemente una muestra de esta era de noticias falsas (fake news para los gringos), y de una mezcla de “complotismo” con cultura pop, amplificada por notas periodísticas más alarmistas que veraces.

3. Reflexiones finales   

Desearía contar con más tiempo para mostrarles más fuentes que evidencian el pánico generado a partir de un rumor, que tiene más de ficción que de realidad. Sin embargo, creo que el asunto es meridiano: como lo escribí hace ya un buen tiempo, el alarmismo alrededor del juego de la ballena azul es en el fondo uno de esos momentos de histeria colectiva a los que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación; uno de esos momentos de pánico moral, de sicosis global, resultado de unos medios que disfrazados de padres (queriendo obtener visitas y reproducciones), hacen eco de cualquier noticia impactante (real, medio real o falsa) para ganar espectadores. Lo cual no quiere decir que Internet sea un lugar sano, o que los suicidios adolescentes no sean un problema del que tenemos que estar pendientes. Pero el problema no se puede reducir a un juego virtual cuyas víctimas son a cada rato desmentidas. El suicidio adolescente merece un debate más serio.

Un debate que vaya más allá de una declaración de autoridades que simplemente dan un parte de tranquilidad que no toca el problema de fondo, de un fiscal que abre investigaciones intentando mejorar su imagen luego de sus descalabros por actos de corrupción y de unos medios que ya no diferencian un rumor de un hecho, y generan una psicosis colectiva inventada y justificada a partir de noticias poco veraces que desvían la atención de los verdaderos problemas que originan este tipo de tragedias.

4.Epílogo

En los momentos en que cierro esta entrada, me encuentro con que el diario Vanguardia Liberal publica la noticia de un nuevo “juego que preocupa el mundo”: el abecedario del diablo . No voy a decir que ese juego me parece una exageración, ni que el medio, con un tono paternalista decide contar un problema sin siquiera verificar los datos. Simplemente limitémonos a saber que aquel periódico, como tantos otros, simplemente está buscando atención, sin importar el nivel de veracidad de su noticia. 


Fuente de la imagen: http://www.meta-media.fr/files/2017/02/snopes-fake-news-sites-600x333.jpg

lunes, 5 de diciembre de 2011

Entrevista de una desocupada a otra



El diario El Tiempo, siempre ha sido una fuente de noticias y entrevistas estúpidas que sirven entre otras, para hacer sentir a sus lectores menos inútiles (o estúpidos?) de lo que posiblemente se puedan sentir. Lo anterior lo digo sin el ánimo de ofender a alguien y como lector del citado periódico.  

Además de lo anterior, cuando no tienen material para publicar, recurren a unas personas sin nada que hacer y que no tienen nada importante que decir como el personaje de la semana: Doña Amparo Canal de Turbay (http://www.eltiempo.com/gente/no-permitir-que-nadie-hable-mal-de-julio-csar-amparo-canal_10885245-4), esposa del expresidente Turbay Ayala, conocido por ser un humorista y burlarse de los derechos humanos con su estatuto de seguridad. Ella comete “charreras”, se “totea” de la ira y se quería “reventar”. Para quienes no sepan como esta noble señora llegó a tener el Turbay en su apellido, se los diré relatando rápidamente como fue la vida amorosa (conocida) del señor Turbay, quien fue conocido por andar con el síndrome del golfista: andando de hoyo en hoyo.

Este señor a los 32 años, se casó con su sobrina Nidia de 16 años en razón a que la dejo preñada, ya que, según dicen las malas lenguas abusó sexualmente de ella y para evitar la cárcel contrajo nupcias. Las otras malas lenguas dicen por el contrario que el hombre la descresto, a su cama la llevo y luego la embarazó. Como eso era penado, fue obligado a casarse con ella. Sin embargo, aunque la señora Nidia le dejo cuatro hijos y estuvo con él en su estadía en la Casa de Nariño, esta no gustaba del señor presidente y  a escondidas tuvo un mozo de nombre Balcázar Monzón con el que se casó luego de que la iglesia declarara nulo su matrimonio por aquello de la consanguinidad. Turbay que no era exactamente una perita en dulce y que tenía un número indeterminado de amantes, se fue con la que al parecer era la más bonita o la de presentar, es decir, esta señora Canal que fue entrevistada por María Isabel Rueda, periodista de la que tuve una buena opinión (luego de leer su libro “casi toda la verdad”) pero que poco a poco me ha ido defraudando.

Empieza la entrevista con Rueda preguntándole a la viuda sobre sus dotes poéticas y más exactamente de dónde sacó su musa (que la periodista llama sutilmente “vena poética”). Esta responde que salió de la vida con su esposo cuando eran embajadores en el vaticano (pensé que solo fue él, las cosas que uno se entera en estas entrevistas), pero que su primer poema lo escribió en Cúcuta (yo tampoco entendí el galimatías). El título de aquel poema (siguiendo con la desordenada cronología de esta noble ancianita) fue el de “pacto de amor” y en él, la esposa-amante de Turbay trajo a Colombia a su vaticana musa para que la inspirara con anáforas mal utilizadas, redundancias que redundan tanto que llevan a pensamientos redundantemente malos y a confesiones sobre sus insatisfechos deseos sexuales como por ejemplo en “partir[1] contigo es mi ilusión”.

Creó que para bien de esta promesa escondida de la poesía colombiana habría sido bueno que alguien la hubiese “partido” para evitar esos sonetos. Para finalizar esta primera parte, me permito llamar la atención sobre la expresión final donde doña Amparo pregunta como si expusiera una magnificente obra de arte “¿Le gustó?”.

María Isabel Rueda en la segunda parte, para no decirle de frente que sus versos son peores que las columnas de opinión que ha publicado en estas últimas semanas, simplemente le dice a la joven revelación de la literatura colombiana que “sigue estando enamorada del ex presidente”. Lo anterior es fácilmente entendible si tenemos en cuenta que uno es un idiota cuando esta enamorado. Aprendan jóvenes prospectos de periodistas, así sel e dice la verdad a su entrevistado sin ofenderlo. Sigamos con doña Amparito (como posiblemente le dicen sus amigas del country) y para ello traeremos a colación uno de los versos de doña Amparito que fácilmente compiten con los de Silva “"¿Qué es el amor sereno? Es como levitar, caminar por el aire.”

María Isabel que olvida los buenos modales al momento de entrevistar, se siente incómoda con esta poetisa y cambia de defensa a ataque preguntándole si “no le importa que se burlen de sus poemas”. La entrevistada, que no capta la piedrita lanzada por esta desesperada periodista responde contundentemente que no, así “cometa charreras”, aunque no obstante lo anterior, se contradice intentando burlarse de Daniel Samper Ospina (alias Ramoncito) diciéndole Santos (jaja tan chistonta) y rememorando que alguna vez fue capaz de ir a decirle delante de sus dos hijas que 'Más bien dedíquese a cuidar sus niñas y no escriba más'; algo totalmente incomprensible para una persona que no le afectan las críticas y cuya lectura de sus poemas dan la misma sensación que una cagada con estreñimiento. Debo aclarar que no me gustan mucho las columnas de Samper Ospina (quien se ha vuelto repetitivo), pero entre él y esta señora que cree que por llamar Santos a una persona, inmediatamente la ridiculiza y todos nos reímos… la decisión no es difícil de tomar.

En fin, sigamos con la querida doña Amparito. María Isabel hace otra pregunta relacionada con el presidente Turbay y la señora responde de manera cursi y llora (según el texto), para que luego, sin dejarnos terminar de digerir tanta melosería y de manera imprevisible, la entrevistadora sin ningún tipo de tapujos pregunte a su entrevistada ¿Qué es lo que quiere decir en esta entrevista? (se me pegaron las cacofonías y redundancias de doña Amparo). No soy periodista, pero leer una pregunta de estas me indica una cosa: o la entrevista es realmente improvisada y doña Amparo simplemente era lo único que había para el periódico del día o simplemente las declaraciones de esta señora son como Plutón: no hay vida inteligente en ellas.

Como doña Canales no capta lo que la periodista le quiere decir, responde amablemente que no va a permitir que nadie ofenda al creador del noble estatuto de seguridad y que por tanto va a defender su memoria (con lo cual, no sé si dijo un chiste de mal gusto ya que Turbay tuvo alzhéimer) y que lo defendería a capa y espada, bla, bla, bla, bla. Por alguna razón, leyendo esta parte de la entrevista, me acorde de Uribe defendiendo a sus secuaces.

Rueda aplicando aquella expresión “untado el dedo untada la mano” pregunta si el término “turbayista” se utiliza incluso hoy injustamente. Su entrevistada responde con unas declaraciones que aunque en principio parecen tontas y fútiles, tienen veneno por dentro ya que en ellas, esta señora acepta que Turbay contribuyo a elegir a Misael Pastrana, el cual se robó de manera descarada unas elecciones presidenciales, que todavía hoy se recuerdan. También dice que su fallecido marido era un personaje justo (a sus justas proporciones) y que se “totea” de la ira siempre que “ofenden su memoria” (volvemos con el mal chiste del Alzheimer).

Luego de lo anterior, pasan al tema de Beatriz González, una pintora que pintó (de tanto leer a doña amparito soy igual de redundante!!) a Turbay y luego dijo que sus “obras de los años 80 que parten de la figura del ex presidente Turbay Ayala aluden a sus comportamientos abiertamente ridículos y de mal gusto"; razón por la cual (y abreviando un poco) luego de querer comprarlos la citada Amparito, los vio de mal gusto. De esta parte de la entrevista resalto que la noble abuelita quería invitar a la pintora a un juzgado para contarle muchas cosas buenas del tan citado expresidente. Al respecto yo no sé si ella, pensaba que la pintora era abogada en sus tiempos libres o simplemente quería demandarla. Solo doña Amparo Canales sabrá.

Prosigue la entrevista con otra joya que es de resaltar: la noble ancianita dice que le conoció el organismo al vagabundo expresidente. Aunque lo anterior puede parecer supremamente morboso, resulta que no. Doña Amparo hace referencia a unos dedos machucados y a un supuesto infarto por medio de algunas anécdotas que me da pereza reproducir y después, resalta la labor de su esposo muerto como presidente, destacando por ejemplo la toma de la embajada de Santo Domingo (donde miembros del M-19 irrumpieron en la embajada armados, secuestraron embajadores y como premio, el gobierno los mando de vacaciones a Cuba), le echa vaina a Petro, a Piedad Cordoba (que tampoco me agrada, en eso concordamos) y luego sigue con la joya de la entrevista:

Frente a la expresión dicha por Turbay Ayala de “que la corrupción hay que reducirla a sus justas proporciones” y sobre la que le preguntan, esta señora dice (lo voy a copiar textual): “Aquí vino un día un historiador francés y nos dijo: "Es la frase más inteligente que he oído". ¿Qué país del mundo ha podido acabar con la corrupción? ¡Ninguno!”

No sé si esta señora es una tomadura de pelo o lo es la entrevista, pero que por esta frase un tal historiador francés (quien sabe si de su imaginación), diga tal cosa, nos deja ver que el historiador era un completo imbécil o la señora es una mitómana de primera. Rememorando que ella misma dijo que andaba de embajadora en el Vaticano, la segunda teoría toma una fuerza rimbombante. Llama igualmente la atención que recalque el francés…como si por el hecho de alguien ser de la tierra del “fromage”, lo convirtiera inmediatamente en autoridad. 

Podría seguir hablando de la entrevista, pero no vale la pena. Creo que con lo ya dicho basta y sobra para saber quién es esta señora y que méritos tiene para haber sido entrevistada. Por personas como ella es que abogo por una aristocracia del mérito, donde los que sean de clase alta sean personas que valgan la pena y no desocupadas como ellas. Después hablaré de eso.  

En fin, si me piden una conclusión de la entrevista, puedo decir que la señor Amparo debe reducir su amor por Julito a sus justas proporciones.


[1] En algunas regiones del país, se le llama “partir” al acto sexual entre un hombre y una mujer…