sábado, 3 de mayo de 2014

FILBO, medios de comunicación y Vargas Llosa



No sé ustedes, pero aquella intervención banal y desafortunada de aquel defensor de la “revolución” contra la cual “conspiran” Mario Vargas Llosa, Álvaro Uribe y Ricardo Montaner, me parecía una simple anécdota, uno de esos chascarrillos que no merecen mucha atención. Sin embargo, la efeméride de información que se ha dado me hace preguntarme (de nuevo) si estamos bien informados y si merecemos ser bombardeados por notas y comentarios sobre un hecho del que en una semana nadie se va acordar.

Lo primero que tengo que decir es que no estuve presente en la FILBO de este año, pero sí oí al señor en vivo y en directo, desde 8000 kilómetros a la distancia, lejos de mi país y a través de Canal Capital, al cual llegué a la una y media de la mañana (hora de acá), mucho tiempo después de que mi hermana y un amigo de ella hubiesen entrado en CORFERIAS, a las dos de la tarde (hora colombiana), con el ánimo doble de obtener la firma de Vargas Llosa en algunos de los libros que dejé y que había—por cierto— comprado de segunda tanto en el parque de los periodistas, hace ya más de un año, cuando todavía vivía en Colombia. 




Como pueden observar en las fotos de arriba que me mandó ella, faltando dos horas para empezar la firma de libros, la fila que había era una cosa impresionante y la mayoría de los que estuvieron parados durante un buen tiempo, se quedaron sin entrar a que les estamparan el autógrafo en sus libros, puesto que (como me cuenta mi hermana que estuvo en esa fila treinta minutos) sólo entraron los que tenían un ficho repartido a la una de la tarde (dicho sea de paso, tres horas antes de la firma de libros, cinco antes del inicio del conversatorio y una antes de que mi hermana llegase al lugar) del que la mayor parte de la gente no tuvo idea, ni era informado por los organizadores de la FILBO. Lo peor del caso es que (hasta donde yo sé y sí alguien tiene una prueba de lo contrario le agradezco me la haga saber) en la página de la feria del libro no aparece este pequeño detalle y en las pantallas no se dijo nada, por lo que muchos visitantes se quedaron erráticos en aquellas filas inútiles (de esas que a cada rato hacen en distintos lugares de Colombia).




Luego del anterior impase, mi hermana se dirigió a la otra fila que daba entrada al Auditorio José Asunción Silva, donde se encontró con otra fila de tamaño monumental que la hizo pensar si valía la pena estar dos horas con una gran probabilidad de no entrar o irse. Afortunadamente ella se quedó y logró entrar a un auditorio que se hizo pequeño a pesar de las 750 plazas en las que había lagartos (cuerpo diplomático), expresidentes, escritores y gente de todo tipo de ralea esperando al rockstar del día, a quien probablemente ya le hubiesen oído el discurso ya mil veces dicho sobre el proceso de creación de La ciudad y los perros. Y ojo, no estoy diciendo que sea malo, porque yo no me canso de oír a Vargas Llosa y acepto que leo sus columnas quincenales como un beato (a pesar de no comulgar muchas veces con ellas), pero en honor a la verdad creo que siempre que le preguntan sobre su primera novela, vuelve siempre a los mismos lugares, a las mismas influencias y a las mismas anécdotas. Aquella suposición fue confirmada por un mensaje por WhatsApp de mi hermana en el que me escribió “empezó a contar lo mismo que dijo en la otra conferencia” (i.e. la del Hay Festival) y bueno, luego de eso pensé en simplemente irme a dormir en esta parte del mundo, donde ya era un poco más de la una de la mañana. 

Sin embargo, por esas casualidades de la vida, revisé mi celular antes de poner la cabeza sobre la almohada y vi el mensaje de una amiga en el que me había hecho una pregunta a través del chat de Facebook y pues bueno, entré a la red social, respondí y me encontré con el pequeño anuncio de la página de Facebook de la FILBO en donde invitaban a acompañarlos en el conversatorio entre Juan Gabriel Vásquez y Vargas Llosa. Imaginé que el mensaje iba dirigido a todos aquellos que se encontraban en CORFERIAS, pero no. Cuál fue mi sorpresa al ver un comentario en donde se mencionaba que Canal Capital estaba pasando el conversatorio en directo.

Inmediatamente tomé mi tableta y bajé cuatro (de los ocho pisos sin ascensor) de este tétrico edificio en el que vivo y me le pegué a la puerta de un apartamento al cuál le descubrí la clave del Wi-Fi (no tengo acceso a internet en mi cuarto y mi única comunicación con la red, como dije antes, es mi celular, cuyo plan es tan pequeño que dos minutos del vídeo en vivo me dejarían sin internet por el resto del mes) y bueno, observé parte de la conversación en la que Vásquez le preguntó al escritor peruano sobre los ensayos escritos por la generación del Boom Latinoamericano en los años 60; sobre el humor y el melodrama en la literatura (más exactamente en Pantaleón y las visitadoras); sobre La guerra del Fin del Mundo (que dio lugar a una espléndida exposición sobre la Guerra de Canudos y el libro Los sertones de Euclides da Cunha) y en fin, sobre una serie de temas que llevaron la conversación más allá de las preguntas y respuestas casi ensayadas que se pueden escuchar en otros archivos de audio. De aquella hora sentado en el piso sucio del frío y estrecho pasillo del edificio sólo me lamento de que el streaming de aquel canal fuese en ocasiones tan malo y se cayera incluso por varios minutos que me hacían perder el hilo de la conversación. Por lo anterior, al día siguiente me puse a buscar en Dailymotion y Youtube si alguien había subido la conversación entera y sólo me encontré con el discurso que dio Vargas Llosa en el día inaugural de la FILBO (cuyo visionado recomiendo) y varios vídeos sobre el incidente pacato de aquel día: para empezar, una nota periodística en la que la presentadora se enreda y le echa vaina al hijo de Mario Vargas Llosa (diciendo que es un propagandista de la ultra-derecha y que es un intolerante) antes de que la voz en off de otra chica empieza a hablar sobre el incidente “que Mario Vargas Llosa nunca va a olvidar” (como si fuera la primera vez que le pasara esto…)

Además me encontré con que en los medios de comunicación escritos de Colombia también le dedicaron varias páginas a rememorar el chascarrillo, sin importarles el resto de cosas importantes e interesantes que se dijeron a lo largo de la casi hora y media, a diferencia —por ejemplo— del artículo de El País de España en el que  la creación literaria y la obra de Mario Vargas Llosa tiene un lugar central. Y bueno es aquí donde observamos cómo nos “informan” los medios de comunicación en Colombia. En el pasado Salon du livre de París, en el momento de las preguntas a Quino, una Venezolana empezó a emitir un memorial de agravios contra el gobierno de Maduro antes de preguntarle al creador de Mafalda si estaba de acuerdo con la violación de derechos humanos en aquel país. Aunque la pregunta fue hecha en el espacio adecuado y con respeto (a diferencia del colombiano que buscaba ofuscarse por la “conspiración” contra la “revolución”), hubo varias rechiflas y aplausos por parte de los asistentes que no aparecieron por ningún lado en los periódicos franceses (o por lo menos no en los que yo leo, que hicieron reseñas sobre las obras de diferentes argentinos como también sobre las declaraciones de Quino sobre su creación). Sería fácil entrar en la reflexión sobre qué noticias son informativas y cuáles no, qué vale la pena saber y qué no, pero luego de ver la gigantesca cantidad de comentarios por parte de los internautas, creo que no vale la pena. Porque si ustedes se ponen a mirar los comentarios sobre aquella noticia, hay varios que lanzaron la ya conocida acusación de denominar a Vargas Llosa como escritor de la ultra-derecha (casi que hermanado con el procurador), de ensañarse con sus libros (los cuales, como dejan en evidencia en sus diatribas, no leyeron los comentaristas) y lo más gracioso de todo, fue un comentarista que basado en la mala redacción de la nota de El Tiempo, se quejó (¡en serio¡) de que las personas abuchearan al revolucionario asistente que en una gesta prometeica rompió un libro y luego le dijo al escritor peruano “se comienza rompiendo los libros y se termina matando gente” (sí, el tipo le creyó 100% a El Tiempo, sin pasar la nota por el tamiz del sentido común).

Y pues bueno, ante esto uno no sabe qué decir. Sólo que si alguien tiene la conversación completa la suba para poder verla sin las interrupciones del streaming.

viernes, 2 de mayo de 2014

Los funerales de García Márquez



“¿En qué orilla se pararía Gabriel García Márquez?” se preguntaba El Espectador en su crónica sobre la ceremonia funeraria del escritor colombiano. ¿En la de los ciudadanos de a pie que bajo un torrencial aguacero observaban a través de una pantalla la ceremonia de “homenaje” al escritor? ¿O en la de la Catedral Primada en la que los nobles ministros, senadores, magistrados, el cardenal y el Presidente de la República descansaban cubiertos de la lluvia y resguardados como gente de bien, de esa chusma que afuera se mojaba, se iba, se quedaba y empezaba a oler a perro?  No sé, pero seguramente creo que no sería en la primera. Aunque eso es lo de menos, porque de nuevo, el tema García Márquez ha servido para dejar en evidencia una grotesca feria de las vanidades de esas que a cada rato nos traen nuestros queridos padres de la patria.

Empecemos con un hecho: Santos violó la Constitución. El lunes, un poco antes del homenaje en México, David Osorio se quejaba (en su blog De avanzada) de que “uno pensaría que la muerte del escritor se conmemoraría construyendo bibliotecas, con rebajas en las entradas a los museos, inaugurando escuelas, promoviendo librerías y negocios editoriales, pero ¿esto? En plena carrera presidencial el Gobierno ha sabido aprovechar la muerte de Gabo para volver a recurrir al proselitismo religioso”. Y es una crítica totalmente válida porque Colombia es, en teoría, en papel, en nada y a la vez todo un Estado laico en el cual está prohibido el proselitismo religioso del que hicieron gala el señor cardenal y sus compañeros de la Santa Sede. Incluso, la misma elección de la Catedral Primada de Bogotá como lugar para realizar el homenaje gubernamental, es violatorio de la Constitución, porque a pesar de su simbolismo y de su antigüedad y de todo lo que quieran, es un templo religioso. Pero a ninguna de las autoridades le importa porque estaban allá, complaciéndose entre sí, saludándose, abrazándose, lagarteándose y diciendo ante las cámaras de televisión una sarta de lugares comunes sobre la obra de un escritor, que seguramente nunca habrán leído (o de pronto en resúmenes de esos que les enviaron sus protegidos para parecer cultos frente a las cámaras de televisión).   

Y esto es lo cierto de aquel homenaje espurio: el evento no fue a favor de García Márquez, sino una gastadera injustificada de plata para que el presidente Santos lanzara un discurso a favor de su reelección, para que los senadores y magistrados aparecieran en televisión sentándose y rindiéndole pleitesía a un tipo que sólo significaba para ellos la foto en la revista jet-set y como plus, para que se tomaran fotos que seguramente aparecerán en la próxima edición de la revista Caras. Porque sí, aquella bondadosa e impermeable “élite de Bogotá, que tiende a juzgar a la gente por los apellidos y la ropa que lleva”, que cuando vio al reportero García Márquez en Bogotá, “no pasaba todavía por alto su origen provinciano, costeño; sus pelos abruptos, sus calcetines rojos y quizás su incapacidad para distinguir los cubiertos del pescado de los cubiertos del postre” (citando a Plinio Apuleyo en el Olor de la guayaba), se valió de su muerte para dar lugar a su feria de las vanidades, a su grotesca feria de vanidades que seguramente habrá aparecido en las primeras páginas de los periódicos, en los titulares de los periódicos y en los que seguramente se habló de todo (de política, de elecciones, del traje de la señora del senado). Pero no de literatura.



No sé ustedes, pero creo que la elección de un lugar católico (a diferencia de México en donde se le rindió homenaje en un lugar sin contenido religioso) no fue casualidad. En Latinoamérica la Iglesia Católica siempre le ha gustado la cámara, el victimismo y el poder. Y no es sino paradójico que aquellos tres poderes (el público, el religioso y el militar) que le jodieron la vida a García Márquez durante gran parte de su vida (antes de la etapa farandulera) ahora se invente un dizque homenaje, ¡en el que ellos son los homenajeados! No esperaba menos de estos padres de la patria. 



Imagenes tomadas de:

-http://www.elcolombiano.com/BancoMedios/Imagenes/gabriel-garcia-marquez-funeral-colombia-640x280-22042014.jpg
- http://www.pulzo.com/sites/default/files/2_324.jpg

domingo, 31 de marzo de 2013

Especial de Semana Santa: apuntes sobre el pánico satánico y los pseudoinvestigadores




Hoy, con ocasión de la llamada Semana Santa (y aprovechando mi corto tiempo libre) les traigo un post que quería escribir desde hace tiempo. Para ello empezaré con una pequeña anécdota. En el año de 1999, teniendo yo 8 añitos de edad, estaba en el colegio disfrutando de las mieles y facilidades de la infancia, cuando ocurrió “aquella” reunión de padres de familia a la cual no asistí, pero que sí marcaría una parte de mi infancia.

En aquella asamblea, una señora (cuyo nombre e hijo están desaparecidos de mi memoria) perteneciente a una de las tantas iglesias cristianas evangélicas que por aquel entonces empezaban azotar la pequeña ciudad en la que vivía, llevó un documento panfletario que le había entregado su “pastor” el domingo anterior. En aquellos arrugados papeles, reposaba un memorial de agravios que señalaba a las series japonesas Dragon Ball y Pokemon de ser unos artilugios creados por el diablo para atraer niños a su causa (que nunca explica por ningún lado).

Con la magia de la internet he podido recuperar el contenido del documento sobre Dragon Ball y una buena respuesta a ese estúpido artículo.
El documento con la información tendenciosa de Pokemon no la encontré, pero era algo así: http://www.youtube.com/watch?v=JpSRfyzOphg .

Después de que aquella madre colocara la inclemente queja, la rectora del colegio que era una buena persona (pero cristiana) pidió que le sacaran fotocopia a estos “importantes” documentos y que al otro día a todos los estudiantes les hicieran entrega de los mismos, acompañados de una reflexión de los directores de grupo.  Debo aclarar que mi colegio era —sobre el papel— laico, así que no teníamos directamente una enseñanza cristiana (como la que puede haber en un colegio del Opus Dei, en el cual estudiaría un par de años más tarde, pero del cual no me siento preparado para hablar todavía, porque viví años tormentosos allí, que me hacen avergonzarme de mí, de mis asquerosos compañeros, de la asquerosa condición humana y de la puta religión y las putas clases sociales…lo dejaré para otro momento, disculpen la digresión).         

Sin embargo, este hecho en lugar de hacerme alejar de Pokemon y Dragon Ball (mis papás no me lo prohibieron en un acto de total lucidez) me hizo encontrarle un aura de interés al tema del satanismo, por el cual empecé a interesarme desde la tierna edad de 8 años.  Es muy raro que un niño tan pequeño se interese por un tema tan complicado, pero siempre he sido un curioso y lo prohibido atrae.

Aquel nuevo interés fue alimentado por una rectora que preocupada por nuestras almas, invitó a varios conferencistas a que les dictaran (y vendieran libros) a todos los estudiantes instrucciones sobre cómo combatir al diablo y lecciones de vida (el pastor que fue drogadicto, pero que luego de fracasar en un intento de suicidio o luego de matar a alguien, encontró a Cristo y predica la palabra de Dios) que les ayudarían a los estudiantes de cuarto de primaria en adelante (los grandes). Yo que estaba en tercero de primaria, nunca fui a una de las charlas, pero sí fui espectador de varios vídeos sobre satanismo y el diablo, en los cuales se dejaba constancia de la maldad de Satanás (eran “pseudocumentales” en donde el gasto en armas en el mundo era obra del diablo, por ejemplo) y de que la mejor táctica del diablo para ganar adeptos, era hacerles creer que no él no existe.

Si bien no podía entrar a las conferencias de grandes gurús cristianos, alguna vez, espiando, estuve viendo una de las tantas conferencias que hubo a través de la ventana del salón, en el cual, con un videobeam, el conferenciante colocaba acetatos mediante los cuales afirmaba que el equipo de los Chicago Bulls (de moda por aquel entonces gracias a Michael Jordan) era satánico porque su símbolo denotaba la imagen de unsacerdote satánico leyendo la biblia del diablo o que los rockeros buscaban ganar adeptos para don Sata y sus muchachas a través de mensajes subliminales. Lo que nunca explicó el dichoso cristiano era por qué los rockeros buscaban insertar mensajes subliminales en español para un público anglosajón. Supongo que de pronto el español es el idioma del diablo…o de Dios. Quién sabe.

Aquel boom del satanismo duro uno o dos meses antes de que las voces vociferantes volvieran acallarse. Mis compañeros y yo—en honor a la verdad— no dejamos de ver Pokemon o Dragon Ball y no por ello estamos chupándonos la sangre de gatos o niños recién nacidos. Lo máximo que logró aquel documento panfletario cristiano fue que algunos se cambiaran de Pokemon a Digimon y que hubiese un pánico generalizado al hablar del diablo. Nada más. De mis compañeros, ninguno es adicto a las drogas (aunque uno que otro le ha dado una probadita con malos resultados para su bilis), ninguno es delincuente y todos o están estudiando o están a punto de graduarse (hasta ahora el único graduado de aquel salón de 6 personas soy yo).

Muchos años después, gracias a una excelente entrada sobre el juego Binding of Isaac me enteré que lo vivido en mi colegio, al parecer no fue ninguna historia única y aislada, sino que también tuvo lugar en otras partes de Colombia, de la misma manera que había ocurrido en los Estados Unidos http://www.holysmoke.org/sdhok/sat33.htm una década antes. Aquella pandemia de la que les hablo es conocida como pánico satánico o satanic scare. Gracias a este fenómeno han salido de las piedras un montón de “expertos” que desde su punto de vista “semiológico” todos los símbolos son satánicos, excepto la cruz y las estatuas de los santos, o lo que vaya a vender en la conferencia de turno.

Hasta aquí iba inicialmente el tema del que quería hablar. No pensaba profundizar mucho, puesto que la idea era compartir aquella experiencia para ver si alguien en los comentarios me compartía la suya. Sin embargo, un vídeo me llamó la atención y quisiera hablar sobre el mismo, de la misma manera en que hablé del supuesto satanismo decrepúsculo anteriormente. Me disculparán si en algunas ocasiones me pongo un poco vehemente pero es mi estilo. Me molesta la gente que intenta insultar la inteligencia de otros de forma tan evidente.


Para empezar, sobre Oxlack Castro no tengo mucho por decir. Es un sujeto conocido en la esfera youtubera por sus vídeos en los cuales desmentía con buenos argumentos y buenas investigaciones supuestos fenómenos paranormales, que no eran sino burdos embustes de aprovechadores mercantilistas. Si bien, dejando en evidencia a los mentirosos ganó una buena popularidad, esta no explotó sino hasta que hizo un vídeo masificado por el videoblogger Dross, en el cual mostró la verdadera historia de la persona detrás de bebesito emoxito, en la cual dejó en evidencia el cyberbullying al que era sometido de manera implacable por parte de los irresponsables usuarios de internet.

Aquella fama no sé si se le subió a la cabeza,  pero creo que lo ha llevado a crear vídeos amarillistas y poco investigativos, como éste, del que voy a hablar a continuación. La advertencia que aparece en la parte izquierda del vídeo, nos hace dudar de su “investigación”: “Video detector de Posers si te ofendes fuiste detectado”.  En pocas palabras, si no estás conmigo, eres un poser, que según tengo entendido es un insulto utilizado dentro del gremio rockero para llamar aquellos utilizan los ropajes estereotipados de los rockeros, sólo por aparentar. Como se puede observar, el “investigador” inicia con una de las peores actitudes que puede mostrar alguien que supuestamente sigue el método científico: descalificar a la persona con adjetivos ofensivos sin oír sus argumentos.

En los primeros minutos, Oxlack inicia con un pequeño proemio en el que introduce al espectador al tema. Luego, trae a colación una imagen que se titula Símbolos Satánicos donde aparecen varias figuras que nada tienen que ver con el satanismo, y sí tienen que ver con las teorías conspiranoicas (¿qué hace un símbolo de supuestos iluminati como si fuera de Satán?). Hago hincapié en preguntar, ¿por qué el “investigador” considera que el símbolo del anarquismo es satánico? ¿No estará mezclando supuestos temas “paranormales” con temas políticos?


Luego de lo anterior, el “investigador” inicia hablando del “signo satánico” de la S en forma de rayo. Primero dice que este símbolo tiene su fuente en el versículo 18 de Lucas (min 1:40 del vídeo). No voy a entrar a explicar que la Biblia está conformada por capítulos y versículos, porque considero que lo anterior pudo ser un error involuntario del videoblogger. Sin embargo, sí me parece pertinente decir que si se va a citar un fragmento bíblico (es decir, de una obra de ficción) se cite completo. Aquella cita de Lucas 10:18 hace parte de un fragmento un poco más extenso en que Jesús habla con 72 discípulos (no confundir con apóstoles) de la siguiente manera:

Lucas 101             Después de esto, designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir.
2             Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.
3             Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos.
4             No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.
5             En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa."
6             Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros.
7             Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa.
8             En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan;
9             curad los enfermos que haya en ella, y decidles: "El Reino de Dios está cerca de vosotros."
10           En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid:
11           "Hasta el polvo de vuestra ciuadad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios está cerca."
12           Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad.
13           «¡Ay de ti, Corazin! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentados con sayal y ceniza, se habrían convertido.
14           Por eso, en el Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón que para vosotras.
15           Y tú, Cafarnaúm, = ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el Hades te hundirás! =
16           «Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.»
17           Regresaron los 72 alegres, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»18           El les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.19           Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño;20           pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos.»
21           En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito.
22           Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.»

Desde el punto de vista literario, muchos de los lectores del Nuevo Testamento sabemos que Jesús hablaba mucho con metáforas, así que tomar esto como literal es algo absurdo (se ve que algunos cristianos no leen minuciosamente su biblia). Por otro lado, si se quiere tomar como un hecho histórico o real, debemos recordar que este evangelio fue escrito en griego, el cual era un idioma diferente al que hablaba Jesús (si lo tomásemos como personaje histórico) y el cual ha tenido sendas discusiones sobre su veracidad.



En el 2:34 el “investigador” dice que le parece claro que el logotipo de las SS (Schutzstaffel) tenía el símbolo de Satanás. Sin embargo se contradice a renglón seguido, al decir que el símbolo “tiene origen en la escrituras conocidas como runas”, algo que se puede comprobar fácilmente sin necesidad de ir a textos semióticos sobre símbolos nazis.   
Img4
Sin embargo, considera el “investigador” (min 3:05) que por los actos inhumanos de Hitler, el símbolo está relacionado con Satanás. Lo que posiblemente este señor no sabe o no menciona es que Hitler era católico.

           

Luego sigue hablando el “investigador” sobre KISS, tomando un falso mito ya desmentido como verdadero http://rock.soniquo.com/falsos-mitos-del-rock-kiss-ni-lengua-de-vaca-ni-grupo-satanico-847 : que el nombre quiere decir Knights In Service of Satan (4:04). Lo peor es que relaciona un nombre comercial, artístico, con los símbolos nazis que como vimos tenían que ver con otro tema.


De igual forma, desconociendo posiblemente la historia de los templarios, al “investigador” le parece que el hecho de que Gene Simmons utilice armadura de caballero medieval es una prueba de que la banda es satánica (5:04). ¡Brillante argumento! Después se queja de que lo traten de amarillista y pseudoinvestigador. Algo por lo cual atacaba a los señores de Extranormal y por lo cual se había ganado mi respeto (ahora perdido).



El “investigador” continuó hablando de Slayer, un grupo que cualquier despistado puede catalogar de satánico…si no se conocen las declaraciones de Tom Araya para quien “La gente pensaba que era en serio...Y luego está el PMRC que se tomaron todo literalmente en serio cuando en realidad lo que estás intentando es crearte una imagen. Están intentando asustar a la gente a propósito». Araya negó también que los miembros de la banda fuesen satánicos, pero que encuentran el satanismo interesante, diciendo: «Todos estamos en este planeta para aprender y experimentar»”. ¡Ah! Pero lo olvidaba. Uno de los más contundentes argumentos para decir que los miembros de Slayer son satánicos es que la primera letra…es una S en forma de rayo (6:07). Brillante argumento."


En igual sentido que los anteriores, continuaría el “investigador” rajando de Black Sabbath (y en especial Ozzy Osbourne) en base a mitos que cualquier investigación bien hecha, hubiese desechado fácilmente. Al parecer, el señor Castro no diferencia entre el marketing de muchos rockeros que se basan en temáticas ocultistas y entre ser un satánico. También queda en evidencia de que no tiene ni idea de qué es el satanismo, ni que tampoco se tomó el tiempo para leer mínimamente (así sea un resúmen) de los postulados de Anton Lavey.



En el segundo tomo, inicia diciendo que él muestra “información e historia”, cosa que es cierta parcialmente ya que muestra información FALSA e historia FALSA o en otras palabras, toma como ciertos leyendas urbanas y mitos creados alrededor de ciertas bandas. Después dice que no tacha de satánicas las bandas o sus seguidores, no obstante que como ya vimos, SÍ LO HIZO. Lo peor es que pide madurez, cuando él ofende la inteligencia de los espectadores con mentiras fácilmente desmentibles. Sin embargo, he de rescatarle que fue honesto en este nuevo vídeo aceptando que el rayo no sólo es un símbolo del demonio sino también de electricidad. No obstante lo anterior, la embarra —pienso yo— cayendo en los mismos lugares comunes del mismo vídeo, sugiriendo que cualquier caricatura en que aparezca un rayo es posiblemente satánica.

Ah! Y para el “investigador” Harry Potter es presuntamente satánico (3:30) y una prueba es el rayo (¡del ocultismo!) que tiene Harry en su frente. También es posiblemente satánica Lady Gaga, quien también es posiblemente iluminati! y Marilyn Manson. Sin embargo, el “investigador” dice que es un posible acto de mercadotecnia. Posiblemente.

No sé si el “investigador” nos troleó a todos y nos quería dar una lección sobre los magufos pseudoinvestigadores. Tampoco, si el vídeo quería simplemente ser polémico para ganar audiencia (su “advertencia” del primer vídeo me hace sospechar de ello). Sin embargo, estos dos vídeos me recordaron abiertamente a esos pastores embusteros que iban a mi colegio a hablar de satanismo y a ganar dinero con la ignorancia de la gente.


Imágenes tomadas de:
http://farm1.static.flickr.com/134/321852520_7549e38f07.jpg

sábado, 16 de febrero de 2013

La infalibilidad del papa




Esta entrada es algo corta, pero tenía que dejar mi impronta sobre un tema bizarro (en el sentido anglosajón y galo) que me llamó la atención y es, que con toda la parafernalia alrededor del saliente papa Ratzinger, estuve leyendo todo tipo de publicaciones, de las cuales destaco una idea que no creí que siguiera vigente hoy en día: se preguntaba un columnista en un periódico ¿con la salida del papa, sigue aquella idea de la infalibilidad en éste?

Para empezar definamos que es infalibilidad. Según la RAE, este adjetivo indica que el sujeto “no puede errar” y por tanto, sus actuaciones se encuentran dentro de un marco “Seguro, cierto, indefectible”. Luego de observar esta pregunta (de connotaciones parecidas a la de cuál era el sexo de los ángeles), pensé ¿qué demonios hace creer a ciertas personas que un ser humano puede ser indefectible? Porque lo cierto es que la historia nos ha mostrado que hasta los hombres tienen inmersa dentro de su calidad humana ese elemento error, del que no se salvan ni el símbolo del cristianismo Jesús.

Frente a la anterior pregunta, el portavoz de la Iglesia Federico Lombardi dijo (cuando fue cuestionado por lo mismo) “La teología enseña que hay situaciones, que son excepcionales, en las que se puede hablar de la infalibilidad del Papa, pero la infalibilidad está conectada con el ministerio petrino, que es un servicio especial a la Iglesia, no a la persona que ha renunciado al papado”. Así que además del pontificado, créase o no, a Ratzinger también se le termina la infalibilidad”.

Esta respuesta en lugar de “darme tranquilidad”, me dio una imagen un tanto peor de la Iglesia como de sus teólogos, porque siguen creyendo que el tipo que llega al solio de San Pedro es un ciudadano lleno de virtudes y de grandes pensamientos, razón por la cual han tenido gobernantes tan magnánimos como Juan XXIII (busquen las relaciones con los nazis para que sepan las templanzas de sus actos) o Esteban IV (famoso por empezar el justísimo juicio a Formoso). 
  
En lugar de estar discutiendo cosas tan fútiles como aquellas, la Iglesia debería buscar la forma de recompensar a todas aquellas víctimas de sus actos, a todos los niños violados por sacerdotes que no vieron a éstos cumplir pena alguna por sus culpas, a todos los intelectuales que quemaron, a todos los libros que también pasaron por la pira, a todos aquellos que apedrearon, mataron con la espada, torturaron, escupieron, deshonraron y en fin…a todos aquellos a los cuales de manera directa o indirecta lastimaron. Y no he terminado, la Iglesia debería pedirle perdón a la sociedad por legitimar la prohibición al aborto, que ha llevado a que varias mujeres mueran bajo el cuchillo de algún carnicero que les ha tocado contratar por no ser legal esta práctica y también por legitimar la prohibición de la eutanasia, porque no le permiten a una persona con una calidad de vida ínfima poder morir en paz.

La Iglesia en lugar de seguir con moralismos estúpidos y seguir propugnando la unión de la moral y el derecho, debería dedicarse a cambiar sus ideas reaccionarias para poder entender que el concepto de vida, va apegado al de calidad de vida, que significa que el niño que viene en camino merece buena vida y que el aborto debe ser legal en todos los casos (que no siempre significan el pensamiento políticamente correcto de una niña violada, sino también el de situaciones más cotidianas como la de dos estudiantes que tuvieron relaciones sexuales y generaron un embrión por algún error o por irresponsables), puesto que he visto que de los embarazos no deseados, salen los padres frustrados, que le dan una existencia horrible a las pobres criaturas.

De igual forma, una persona que considere que su vida ya no puede seguir, también merece que le den fin a su vida para poder descansar de una existencia poco melindrosa llena de sufrimiento y dolor. Ah, por cierto, antes que se me olvide, ¿por qué será que aquellos que defienden la prohibición del aborto están a favor de la pena de muerte? No sé.
Pero qué se le hace. Si todavía siguen discutiendo sobre la infalibilidad de un humano, no creo que vayan a querer tomar una postura mucho más “humana” sobre la vida humana (disculpen la anáfora).

Imagen tomada de: http://oehd.files.wordpress.com/2013/02/papa-ratzinger-si-dimette-51.jpg

lunes, 4 de febrero de 2013

Unos pequeños fragmentos de una carta de Cortázar a Eduardo Jonquieres



En los últimos días, retomé mi lectura de las Cartas de Cortázar, que fueron recopiladas en cinco tomos, de los cuales sólo han llegado tres a Colombia. Del primer tomo que terminé de leer dos semanas antes de volver a Bogotá, tenía varias cartas que quería compartirles por la estética formal tan bonita que el cronopio mayor le dio a su correspondencia y a sus mensajes de fondo tan interesantes sobre la creación literaria (en especial de cuentos y traducciones) y la vida. Sin embargo, aquel libro lo dejé en mi ciudad de origen, por lo cual no podré compartirles las cartas que tanto quería mostrarles a través de este blog.

No obstante lo anterior, me permito compartirles un no tan largo, pero bello fragmento, de una extensa carta enviada por Cortázar a su amigo Eduardo Jonquieres, el día 27 de agosto de 1955, la cual inicia "Ayer cumplí cuarenta y un años. Je vienes d'avoir trente ans (si mis pequeños conocimientos de francés no me traicionan, esto quiere decir "vengo de tener treinta años") decía Jean de la estrella en un hermoso poema que has de recordar..."

No la copio toda porque es de verdad extensa (y el tiempo, como lo vengo repitiendo desde el año pasado, no ha sido mi amigo), pero aún así la parte que les comparto me parece hermosa y por eso se las comparto.

...No creas que ignoro el fondo de bondad hasta excesiva que hay en ti; lo que me espanta un poco es tu resuelta tendencia a disimularla, a mostrarte mucho menos espontáneo de lo que podrías ser. Creo que sólo al final —así tenía que ser— te medí de nuevo en toda tu admirable calidad humana. Aludo a la noche anterior a tu viaje a Córdoba, cuando cenaste con Aurora y conmigo, y charlamos largas horas. En ese instante eras lo que quizá deberías ser siempre con los demás; permíteme que ahora me aparte a un lado, y te deje frente a los otros. Si me he elegido como interlocutor en esos "ejemplos" era porque sólo así podía darte una idea de mis reacciones. Ahora pienso en ti frente al resto de la gente. ¿Qué razón fundamental tienes para estar divorciado de tu mujer o de tus amigos o de tus hijos o del Papa? ¿Qué razón puede haber sino ese encastillamiento obstinado, esa celosa resistencia a las ofensivas del mundo? Al mundo no hay que resistirle, lo que hay que hacer es elegir bien el mundo que uno prefiere y al cual hay que darse; y a ése, ah, a ése hay que darse a fondo, como cuando se nada o se duerme o se quiere. Y yo me temo (dime si me equivoco, porque todo esto puede ser falso) que tu vieja rebelión de niño contra tu amdre y tus hermanas está envenenándote el presente sin razón valedera.
Ya ves que no aludo, no quiero aludir a la razón central de tu infelicidad, que es en realidad el tema de buena parte de tu carta. No quiero porque aunque admita su existencia, y me duela tanto, si has de salir del pozo, en volver hacia atrás, rehacer tu vida en un largo examen, descubrir sin engaño posible los errores, y luego, instalado en tu presente, y sin renunciar a él, dar la batalla. Y esa batalla se dará en ti y fuera de ti, y puedes ganarla. Las soluciones extremas y románticas (la pobreza, el salto del charco, la renuncia a las obligaciones sociales) tienes que descartarlas de entrada. Si no puedes ser Van Gogh, ¿quién te impide ser como Picasso? Si no puedes ser Vallejo ¿por qué no vivir como Válery? No insistas en viajar a Marrakesh, como a los diecisiete años. La vida te ha probado que no eres para eso. ¡Y en cambio eres  para tantas otras cosas, igualmente ricas, igualmente hermosas! En lo que creas que debes abrirte paso, sé inflexible: nadie debe impedírtelo. Si entiendes que necesitas seis horas por día para pintar, es necesario, absolutamente necesario que las encuentres. No digas de entrada que es imposible; y tampoco exijas que sean doce o dieciocho horas. Confórmate con seis, pero ésas gánalas. Niégate a las pequeñas cosas parásitas que nos van robando las grandes. Búscate otro trabajo, sin apurarte y sin ponerte frenético porque no aparece en seguida. ¿Acaso lo has buscado de veras? Supón que realmente llegas a la conclusión de que sólo saliendo de la Embajada tendrás una base para alcanzar cierta paz; en ese mismo instante tienes que ponerte a buscar, y sé que encontrarás...
...Te voy a decir algo muy duro: creo que hasta ahora juegas a no tenerte lástima (Escribiendo por ejemplo un larguísimo diario donde no te tienes la más mínima lástima, salvo que el hecho de escribirlo muestra de sobra que te la tienes, y cuanta); y me aprece que es hora de que empieces a no tenerte lástima de veras, es decir que renuncies a ese narcisismo a contrapelo que consiste en escupir el agua donde se refleja tu cara. Acepta tu cara, el día que sea como tú la quieres. 

domingo, 3 de febrero de 2013

Mi visita al Hay Festival Cartagena 2013 (3)


4.Sábado 26 de enero de 2012

4.1. Cátedra Interamericana Carlos Fuentes. Arturo Fontaine, Sergio Ramírez y Luisa Valenzuela en conversación con Rodolfo Mendoza






El sábado fue el último día de Hay Festival para mí, por lo que me la pasé en la playa y en la piscina toda la mañana disfrutando de un sol que ya veo lejano. La fila para esta conversación fue pequeña y por ello, logré obtener un puesto en la parte de adelante cerca a los conversadores.

Cuando entraron a escena, fueron recibidos por tímidos aplausos provenientes de las palmas de las manos de la gente que quería de una u otra forma, saber más sobre ese gran coloso de las letras mexicanas (o mejor, de la literatura latinoamericana) llamado en vida Carlos Fuentes. Si bien esta no era la conversación más atractiva de la hora, quise ir, como un pequeño acto de respeto sobre ese viejo maestro que se fue.

La conversación inició con la presentación de unas fotos de Fuentes tomadas por Daniel Mordzinski, en el que se le veía al escritor desde varias perspectivas, mostrando su porte y elegancia, criticada después de su muerte por ciertos escritores sobrevalorados y envidiosos. Luego de las fotos, el moderador tomó la palabra diciendo que Carlos Fuentes tuvo diferentes intereses como la literatura y la política. Luisa Valenzuela le siguió, diciendo que cada novela del laureado escritor mexicano era un universo total. Comparó a Fuentes con un hombre del renacimiento, puesto que éste sabía de muchas disciplinas y comparó su obra con la de Balzac, donde se observan historias de todo tipo que nos ilustran sobre la sociedad de aquel tiempo.
Sergio Ramírez tomó la palabra y dijo que Fuentes buscaba un universo balzaciano en el que una novela se relaciona con la otra. Fuentes buscaba que las aguas de la historia se mezclaran con las de la novela y crearan una buena historia de ficción. Además consideró que el mexicano veía el poder a través de la historia de América Latina.

Arturo Fontaine siguió con el hilo narrativo de la conversación diciendo que su primer contacto con Carlos Fuentes fue en el colegio cuando lo pusieron a leer Aura. Según él, la historia en Fuentes no está en el pasado sino el pasado está en el presente. Además considera a Fuentes un gran cuentista.

El moderador tomó la palabra y dijo que Fuentes siempre fue generoso con los escritores nuevos y en tal sentido, siempre estuvo inquieto por todo lo que sucedía alrededor de la literatura. Además de lo anterior, considera que el escritor mexicano nunca tuvo miedo de decirles a los políticos la verdad en la cara, como ocurrió en el caso de Peña Nieto. Ahí intervino Luisa Valenzuela diciendo que Fuentes era un hombre muy democrático, que si bien nunca aspiró al poder, siempre opinó del mismo. Para Fuentes, la mejor manera de hacer política era escribir ficción y citó un par de anécdotas sobre el escritor.

Sergio Ramírez inició su intervención diciendo que el derecho no es ajeno a la literatura (lo decía como abogado que es), ya que al estudiar leyes, uno va aprendiendo que lo dictado en el código civil es preciso y las palabras cobran gran relevancia. Para ello, citó a Stendhal, quien alguna vez recomendó a los aprendices de escritores leer el código civil. Volviendo al tema de la política, recordó que Fuentes criticó a Bush, porque el mexicano criticaba todo los abusos y todas las cosas malas que veía. Fuentes era uno de los pocos escritores latinoamericanos oídos en Estados Unidos y la razón de que no hubiese entrado al poder es que de haberlo hecho, habría perdido su independencia crítica.

Arturo Fontaine siguió con la palabra diciendo que en Fuentes había una fe en la deliberación pública, ya que sospechaba que el poder era más impotente de lo que imaginábamos y en tal sentido, Fuentes pensaba con la imaginación.

Luego de aquella primera parte, los escritores intentaron hacer un retrato de Carlos Fuentes en base anécdotas que conocían de primera mano cómo amigos del escritor.

4.2. David Grossman en conversación con Jonathan Levi










Nota: Voy a sintetizar los hechos tanto en esta como en la última conversación, ya que no tomé notas y estoy con mis confusas remembranzas que se confunden con varios de los ensayos del escritor israelí. A esta conversación como dato adicional, también asistió Mario Vargas Llosa.

En su conversación, Grossman inició hablando de cómo se convirtió en un escritor luego de haber prestado el servicio militar, su relación con la literatura, como ésta le ayudó a superar la muerte de su hijo e hizo un paralelismo entre la situación colombiana y la israelí, diciendo que los dos eran unos pueblos sobrevivientes, que habían pasado por guerras y seguían vivos a pesar de sí mismos. Dijo también que el problema del pueblo israelí era que había aprendido a ser sobreviviente pero no a vivir y que no debería ocupar forzadamente territorios palestinos, sino debería llegar a un acuerdo con ellos para poder compartir un territorio y dar fin a una guerra eterna de dos pueblos que tienen más cosas parecidas que diferentes.

Además de ello criticó el idioma que utilizan algunos medios para referirse a conflictos y situaciones que ocurren dentro del mismo, ya que el idioma ha servido como arma para ablandar situaciones graves y engravecer situaciones no tan graves. Para Grossman el eufemismo no es bueno y las palabras cuando se hable de conflicto y de acciones bélicas deben ser exactas, ya que de lo contrario se estaría actuando mal en favor de algún bando. Por eso, conforme a uno de los ensayos que escribió en escribir en la oscuridad, invitó (con tono de exhortación) a los medios que utilizaran las palabras precisas para denotar la realidad en lugar de crear mundos no existentes.

(A continuación sigue un fragmento poco importante, que no quise releer o corregir después de leerlo. Si quiere conocer simplemente peripecias del Hay Festival siga de largo estos párrafos siguientes hasta que indique que finalizó la parte banal y fácilmente evitable).
Como plus adicional y a modo de exorcismo propio, les cuento que luego de la conversación hice un oso al bajar a la firma de libros, ya que cuando llegó la hora de que me firmaran el mio, le dije “Hello Mr Grossmann”, él me respondió el saludo de manera amable y queriendo hacer lo que había hecho con otro escritor antes, le quise decir a modo de pregunta “¿por ahí leí que usted es el mejor escritor israelí de la actualidad, es eso cierto?”, pero por los nervios y mi mala pronunciación dije algo así como “i…read…sorry,read (la pronunciación cambia en pasado) that youa…best writer…Israel…”, inmediatamente él me dijo “sorry, i don’t understand you” y le creo, porque ni yo mismo lo entendí. Intenté repetirle lo mismo pero dije fue como “usted es el mejor escritor de Israel”. Él me miró con ganas de reírse pero se guardó la burla para sí y me dijo de manera amable, “ok, that’s ok”. Unas señoras que estaban al lado mio se rieron y dijeron “a ese niño no le entiende nadie” y varias de las personas al lado mío se burlaron con toda razón. Por ello fue que al finalizar de firmar los libros le dije “thank you” y salí corriendo, queriendo esconderme entre la multitud.Ello me llevó a recordarme que tengo pésima dicción (en cualquier idioma que se hable y no sé si sea por enfermedad o por el hecho que me relaciono con muy poquita gente y casi que las únicas ocasiones que tengo para hablar con alguien es cuando me llama mi mamá o cuando almuerzo por ahí y pregunto ¿cuánto es?
Sí, tengo una vida insulsa, sin sabor, aburrida, casi parecida a la que tiene una persona en un ataúd, pero creo que no importa, igual algo se intenta hacer, así sea escribir en un blog en el que pocas personas llegan por casualidades azarosas. En todo caso traigo esto a colación, porque creo que en todo, se me pegó ese bicho del Hay de ser sociable, de cruzar dos o tres palabras con personas desconocidas, llevando como consecuencia el ridículo al que se ve enfrentado el ser humano todos los días de la vida. Creo que con la acción que antes les acabo de comentar, me quedo sin autoridad moral de acusar al gobernador de Bolivar y el alcalde de Cartagena por sus acciones en el conversatorio de Vargas Llosa. No soy mejor que ellos, antes creo que peor, porque ellos hacían un ridículo por quedar bien, pero yo…ni por quedar bien, sólo por ser un idiota solitario que cuando intenta ser sociable se ve todavía más idiota. En fin, son cosas personales que llegan al blog por esos azares por los que usted, querido lector (si existe) llegó acá. Siento si le hice perder el tiempo con estos tres párrafos, por lo que sigamos con el siguiente conversatorio.
(Fin del fragmento poco importante)

4.3. Mario Vargas Llosa y Julian Barnes en conversación con Marianne Ponsford
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Luego de salir del desafortunado acontecimiento personal con David Grossman, me encontré de frente con una extraña masa de personas que se hacía llamar fila. Eso llevó a que se colaran muchas personas que no estaban haciendo la fila como uno y bueno…ya se imaginarán el mal trago que tuve que sufrir para entrar e ir al tercer piso para observar una conversación magistral.

Luego de esperar un rato dentro del auditorio, los escritores salieron a escena junto a Marianne Ponsford, la directora de Arcadia. Como los dos ya eran conocidos por todos, las presentaciones pasaron rápidamente para llegar al tema central del conversatorio: Flaubert. Julian Barnes inició comentando sus apreciaciones sobre el escritor francés, a quien consideró como uno de los primeros escritores que se tomó en serio su trabajo y que hizo que la novela, que era considerado un subgénero menor, se transformara en algo más grande grande. También consideró que Flaubert sirvió como paradigma para que los personajes, dejaran de ser muy buenos o muy malos, para convertirse en individuos con varios matices.
Vargas Llosa siguió exponiendo cuando fue que conoció a Flaubert y a Madame Bovary (a su llegada a Francia). Expuso algunas de las tesis de Sartre sobre Flaubert —que pueden ser encontradas en ese mamotreto llamado el idiota de la familia— en las cuales intentó mostrar por qué el autor decimonónico no era un buen escritor, pero al hacerlo, dejó en evidencia que el autor de la Educación Sentimental era un genio.

Tanto Vargas Llosa, como Barnes, hablaron de la influencia de Flaubert en autores contemporáneos (no por nada, era uno de los autores preferidos de Kafka, Joyce y Proust, los representantes de la literatura moderna), la novela a partir de Flaubert y todos los cambios que se dieron con su aparición.
En una de las mejores intervenciones de la hora (de la cual tomaron un video que dejo a disposición de ustedes) Mario Vargas Llosa hizo una eximia defensa en favor de Emma Bovary, diciendo que era un personaje como el Quijote, porque vivía metida en sus ficciones, sus vidas no vividas, que la llevaron a cometer una serie de errores al querer llevarlas a una realidad, en la que sólo existen mediocres y gente que 
no está a la altura de los personajes de su novela.



En el conversatorio se tocaron otros temas, como la tentativa imposible (es decir, aquellos novelistas que buscaron alcanzar la perfección), la correspondencia de Flaubert, la literatura francesa clásica, entre muchos otros que me llevaron a estar una hora completa siguiendo hierático y atento cada una de las palabras que pronunciaron los dos grandes escritores.

Finalmente, se acabó la conversación varios minutos después de lo presupuestado (cosa que agradezco como espectador) y entre muchos aplaudimos a Mario Vargas Llosa y a Julian Barnes por su eximia conversación. La mejor del festival y sin duda alguna, un cierre grandioso que me hizo olvidar el mal trago que había tenido minutos antes.

5. Epílogo

Voy a cerrar la anterior serie de tres capítulos, primero que todo, con una disculpa para los lectores, puesto que no fui tan detallista en esta última parte como con las primeras dos. Lo anterior, debido a que no tomé muchas notas como las primeras veces y supongo que el hecho de que hayan pasado muchos más días de mi llegada de Cartagena, hace que ya no tenga el sentimiento festivalino en mis dedos que a esta hora anotan estas palabras.

En todo caso, ¿qué puedo decir de Hay Festival después de dos años acudiendo al mismo?
Bueno, lo primero es que es un festival con varias caras: por un lado se dice que es un festival de la cultura, pero por otro, nos encontramos con que gran parte del aura del Hay Festival recae sobre las notas sociales, los cocteles, el debate en el Hotel Santa Clara, las preguntas estúpidas del canal caracol y los elitismos representados en las puertas con carteles de reservado que abarcaban prácticamente un piso o varias sillas del lugar (ver fotos que pongo debajo del párrafo). Al respecto debo decir que si bien el Hay no es un evento elitista en el sentido más puro de la palabra (porque cualquiera puede ir), lo cierto es que el hecho de que los mejores puestos queden reservados para patrocinadores y artistas hace que nosotros los ciudadanos de a pie estemos un peldaño por debajo…pero qué se le hace, de alguna forma la organización tiene que responderle a los que donan más plata que uno.






Los medio de comunicación que “informan” sobre el Hay, dedican la mayoría de sus notas para contar que Policarpo Procesalista se tomó una foto con Pepito Pérez, que en el concierto de Susana Baca bailaron en la Heroica el famoso XXX y otra vieja o sino, se dedican a mostrar las fotos de los escritores abrazándose y paseando por la Ciudad Histórica de Cartagena. Esto ha hecho que al Hay Festival se le llame el “Play Festival”.

Por ello, pienso que si los medios en verdad quisieran darle eco a la parte cultural de las conversaciones (que es en sí, el supuesto eje central del Hay Festival), hablarían y hasta analizarían lo dicho por los autores en sus conversaciones, en lugar de sacar las fotos, las curiosidades y las frases más simplonas y banales que rozan con la perogrullada tipo, vivamos sin violencia, la violencia es mala porque David Grossman lo dijo, etc.
Por otro lado, dentro del Hay Festival vi mucha gente que iba por la farándula, lo cual se notaba cuando compraban libros porque el autor “había hablado bonito” o porque “si es nobel, es bueno” (así me lo dijo una señora cuando le dije que los libros de Hertha Müller no eran para cualquiera y que podían aburrir fácilmente a los lectores ocasionales). Esa es la otra que vale la pena resaltar del evento: los libros. Estos son muy caros y la librería nacional (que es la única empresa que tiene stands en cada uno de los sitios donde hay conversatorios) trae las ediciones más caras. Sin ir tan lejos, la novela gráfica de Gabo que tanto promocionaron, valía 80 mil pesos. Además, el marketing se ve desde las conversaciones, en que los moderadores invitan en las charlas una y otra vez a que “apenas salgan tienen que ir a comprar este libro”.

Sobre los precios, sí es verdad que es caro ir al Hay Festival (me gasté mis ahorros de tres meses trabajando como abogado, que fue bastantico para alguien recién salido) ya que por ejemplo, cada noche de hotel está entre 150 mil y 300 mil (en hoteles relativamente baratos, en hostales vale 90 mil la noche). Las boletas están cada una a 20 mil pesos y más o menos, uno va entre 4 o 5 conversaciones por día, lo que se convertiría en 80 mil o 100 mil pesos día, que no todo el mundo tiene. Esto siempre y cuando no incluya el pasaje en avión o bus (para los que viven fuera de Cartagena), la comida (que como dije es cara), el agua para hidratarse y en fin, todas aquellas pequeñas cosas que el cuerpo pide en la ciudad. Por eso siempre veo con recelo las declaraciones de algunos escritores snob, que dicen que la gente no va al Hay Festival porque es de baja cultura y prefieren gastar su dinero en trago, ya que creo que son escritores autistas que viven en una aristocracia a la que pertenece el 1% de la población o simplemente, se las quieren tirar de cultos o de alguna vaina más.

Sin embargo, luego del pequeño memorial de agravios, debo decirles que no creo que todo sea tan malo. El Hay Festival genera la pequeña posibilidad para permitir que escritores famosos vengan al país y que varios organizadores de ferias del libro pequeñas, puedan acordar con los autores, visitas a otros eventos más pequeños en el país. Además, gracias al Hay Festival, ciudadanos a pie como yo, no que no saben qué es un coctel, pueden ver a autores y artistas que en condiciones normales sólo conocemos por youtube o la foto puesta en su libro. Debo agradecer que las mejores conversaciones tuvieran el mismo precio que las de más bajo rango, o si no, no podría ir ahorcado al Festival.

También los he de felicitar por su propuesta de que los estudiantes entran gratis (o más barato, no recuerdo como era la vaina) y sus eventos alrededor de autores medianos y pequeños, lo cual permite a otras personas que no tienen con qué entrar a una conversación, poder entrar.

Como plus, debo comentar que el Hay se creció este año, como consecuencia de que vino muchísima más gente que el año pasado (fue mi impresión). Por tanto, viendo que el evento va en auge, se deberían tomar mejores medidas de logística, para evitar el descalabro que hubo luego de la conversación de Herta Müller o las distintas quejas que hubo por parte de ciudadanos que tuvieron que quedarse por fuera o sentados en las escaleras por los extraños acontecimientos. Por otro lado, me da risa que las boletas dicen “prohibida la reventa” y las mismas vendedoras de taquilla lo mandan a uno con los revendedores cuando se “agotan” las boletas. Deberían pararle bolas a eso, porque vi que muchos eventos con “boletas agotadas” tenían muchas sillas vacías produciéndome la duda de qué había pasado.

Me despido finalmente del lector que haya caído en esta entrada, agradeciéndoles por haberme regalado minutos de su valioso tiempo para leer este texto y bueno, no sé si vuelva el otro año a Hay Festival, pero aquí les dejo mi pequeña historia en el evento de este año.