No sé ustedes, pero aquella intervención
banal y desafortunada de aquel defensor de la “revolución” contra la cual “conspiran”
Mario Vargas Llosa, Álvaro Uribe y Ricardo Montaner, me parecía una simple
anécdota, uno de esos chascarrillos que no merecen mucha atención. Sin embargo,
la efeméride de información que se ha dado me hace preguntarme (de nuevo) si
estamos bien informados y si merecemos ser bombardeados por notas y comentarios
sobre un hecho del que en una semana nadie se va acordar.
Lo primero que tengo que decir es
que no estuve presente en la FILBO de este año, pero sí oí al señor en vivo y
en directo, desde 8000 kilómetros a la distancia, lejos de mi país y a través de
Canal Capital, al cual llegué a la una y media de la mañana (hora de acá),
mucho tiempo después de que mi hermana y un amigo de ella hubiesen entrado en
CORFERIAS, a las dos de la tarde (hora colombiana), con el ánimo doble de
obtener la firma de Vargas Llosa en algunos de los libros que dejé y que había—por
cierto— comprado de segunda tanto en el parque de los periodistas,
hace ya más de un año, cuando todavía vivía en Colombia.
Como pueden observar en las fotos
de arriba que me mandó ella, faltando dos horas para empezar la firma de
libros, la fila que había era una cosa impresionante y la mayoría de los que
estuvieron parados durante un buen tiempo, se quedaron sin entrar a que les
estamparan el autógrafo en sus libros, puesto que (como me cuenta mi hermana
que estuvo en esa fila treinta minutos) sólo entraron los que tenían un ficho
repartido a la una de la tarde (dicho sea de paso, tres horas antes de la firma
de libros, cinco antes del inicio del conversatorio y una antes de que mi
hermana llegase al lugar) del que la mayor parte de la gente no tuvo idea, ni
era informado por los organizadores de la FILBO. Lo peor del caso es que (hasta
donde yo sé y sí alguien tiene una prueba de lo contrario le agradezco me la
haga saber) en la página de la feria del libro no aparece este pequeño detalle
y en las pantallas no se dijo nada, por lo que muchos visitantes se quedaron
erráticos en aquellas filas inútiles (de esas que a cada rato hacen en distintos lugares de Colombia).
Luego del anterior impase, mi
hermana se dirigió a la otra fila que daba entrada al Auditorio José Asunción
Silva, donde se encontró con otra fila de tamaño monumental que la hizo pensar
si valía la pena estar dos horas con una gran probabilidad de no entrar o irse.
Afortunadamente ella se quedó y logró entrar a un auditorio que se hizo pequeño
a pesar de las 750 plazas en las que había lagartos (cuerpo diplomático),
expresidentes, escritores y gente de todo tipo de ralea esperando al rockstar
del día, a quien probablemente ya le hubiesen oído el discurso ya mil veces
dicho sobre el proceso de creación de La
ciudad y los perros. Y ojo, no estoy diciendo que sea malo, porque yo no me
canso de oír a Vargas Llosa y acepto que leo sus columnas quincenales como un
beato (a pesar de no comulgar muchas veces con ellas), pero en honor a la
verdad creo que siempre que le preguntan sobre su primera novela, vuelve
siempre a los mismos lugares, a las mismas influencias y a las mismas anécdotas.
Aquella suposición fue confirmada por un mensaje por WhatsApp de mi hermana en
el que me escribió “empezó a contar lo mismo que dijo en la otra conferencia” (i.e.
la del Hay Festival)
y bueno, luego de eso pensé en simplemente irme a dormir en esta parte del
mundo, donde ya era un poco más de la una de la mañana.
Sin embargo, por esas
casualidades de la vida, revisé mi celular antes de poner la cabeza sobre la
almohada y vi el mensaje de una amiga en el que me había hecho una pregunta a
través del chat de Facebook y pues bueno, entré a la red social, respondí y me
encontré con el pequeño anuncio de la página de Facebook de la FILBO en donde
invitaban a acompañarlos en el conversatorio entre Juan Gabriel Vásquez y
Vargas Llosa. Imaginé que el mensaje iba dirigido a todos aquellos que se
encontraban en CORFERIAS, pero no. Cuál fue mi sorpresa al ver un comentario en
donde se mencionaba que Canal Capital estaba pasando el conversatorio en
directo.
Inmediatamente tomé mi tableta y
bajé cuatro (de los ocho pisos sin ascensor) de este tétrico edificio en el que
vivo y me le pegué a la puerta de un apartamento al cuál le descubrí la clave
del Wi-Fi (no tengo acceso a internet en mi cuarto y mi única comunicación con
la red, como dije antes, es mi celular, cuyo plan es tan pequeño que dos
minutos del vídeo en vivo me dejarían sin internet por el resto del mes) y
bueno, observé parte de la conversación en la que Vásquez le preguntó al
escritor peruano sobre los ensayos escritos por la generación del Boom
Latinoamericano en los años 60; sobre el humor y el melodrama en la literatura
(más exactamente en Pantaleón y las
visitadoras); sobre Laguerra del Fin del Mundo (que dio lugar
a una espléndida exposición sobre la Guerra de Canudos y el libro Los sertones de Euclides da Cunha) y en
fin, sobre una serie de temas que llevaron la conversación más allá de las
preguntas y respuestas casi ensayadas que se pueden escuchar en otros archivos
de audio. De aquella hora sentado en el piso sucio del frío y estrecho pasillo
del edificio sólo me lamento de que el streaming de aquel canal fuese en
ocasiones tan malo y se cayera incluso por varios minutos que me hacían perder
el hilo de la conversación. Por lo anterior, al día siguiente me puse a buscar
en Dailymotion y Youtube si alguien había subido la conversación entera y sólo
me encontré con el discurso que dio Vargas Llosa en el día inaugural de la FILBO (cuyo visionado recomiendo) y varios vídeos sobre el incidente pacato de
aquel día: para empezar, una nota periodística
en la que la presentadora se enreda y le echa vaina al hijo de Mario Vargas
Llosa (diciendo que es un propagandista de la ultra-derecha y que es un
intolerante) antes de que la voz en off de otra chica empieza a hablar sobre el
incidente “que Mario Vargas Llosa nunca va a olvidar” (como si fuera la primera
vez que le pasara esto…).
Además me encontré con que en los
medios de comunicación escritos de Colombia también le dedicaron varias páginas a rememorar el chascarrillo, sin importarles el resto de cosas importantes e interesantes que se dijeron a
lo largo de la casi hora y media, a diferencia —por ejemplo— del artículo de El País de España en el que la creación literaria y la
obra de Mario Vargas Llosa tiene un lugar central. Y bueno es aquí donde
observamos cómo nos “informan” los medios de comunicación en Colombia. En el
pasado Salon du livre de París, en el
momento de las preguntas a Quino, una Venezolana empezó a emitir un memorial de
agravios contra el gobierno de Maduro antes de preguntarle al creador de
Mafalda si estaba de acuerdo con la violación de derechos humanos en aquel
país. Aunque la pregunta fue hecha en el espacio adecuado y con respeto (a
diferencia del colombiano que buscaba ofuscarse por la “conspiración” contra la
“revolución”), hubo varias rechiflas y aplausos por parte de los asistentes que
no aparecieron por ningún lado en los periódicos franceses (o por lo menos no
en los que yo leo, que hicieron reseñas sobre las obras de diferentes
argentinos como también sobre las declaraciones de Quino sobre su creación). Sería
fácil entrar en la reflexión sobre qué noticias son informativas y cuáles no,
qué vale la pena saber y qué no, pero luego de ver la gigantesca cantidad de
comentarios por parte de los internautas, creo que no vale la pena. Porque si
ustedes se ponen a mirar los comentarios sobre aquella noticia, hay varios que lanzaron
la ya conocida acusación de denominar a Vargas Llosa como escritor de la
ultra-derecha (casi que hermanado con el procurador), de ensañarse con sus
libros (los cuales, como dejan en evidencia en sus diatribas, no leyeron los
comentaristas) y lo más gracioso de todo, fue un comentarista que basado en la
mala redacción de la nota de El Tiempo, se quejó (¡en serio¡) de que las personas
abuchearan al revolucionario asistente que en una gesta prometeica rompió un
libro y luego le dijo al escritor peruano “se comienza rompiendo los libros y
se termina matando gente” (sí, el tipo le creyó 100% a El Tiempo, sin pasar la
nota por el tamiz del sentido común).
Y pues bueno, ante esto uno no
sabe qué decir. Sólo que si alguien tiene la conversación completa la suba para
poder verla sin las interrupciones del streaming.
“¿En qué orilla se pararía
Gabriel García Márquez?” se preguntaba El Espectador en su crónica sobre la
ceremonia funeraria del escritor colombiano. ¿En la de los ciudadanos de a pie
que bajo un torrencial aguacero observaban a través de una pantalla la
ceremonia de “homenaje” al escritor? ¿O en la de la Catedral Primada en la que
los nobles ministros, senadores, magistrados, el cardenal y el Presidente de la
República descansaban cubiertos de la lluvia y resguardados como gente de
bien, de esa chusma que afuera se mojaba, se iba, se quedaba y empezaba a oler
a perro? No sé, pero seguramente creo
que no sería en la primera. Aunque eso es lo de menos, porque de nuevo, el tema
García Márquez ha servido para dejar en evidencia una grotesca feria de las
vanidades de esas que a cada rato nos traen nuestros queridos padres de la
patria.
Empecemos con un hecho: Santos
violó la Constitución. El lunes, un poco antes del homenaje en México, David Osorio se quejaba (en su blog De avanzada) de que “uno pensaría que la
muerte del escritor se conmemoraría construyendo bibliotecas, con rebajas en
las entradas a los museos, inaugurando escuelas, promoviendo librerías y
negocios editoriales, pero ¿esto? En plena carrera presidencial el Gobierno ha
sabido aprovechar la muerte de Gabo para volver a recurrir al proselitismo
religioso”. Y es una crítica totalmente válida porque Colombia es, en teoría,
en papel, en nada y a la vez todo un Estado laico en el cual está prohibido el proselitismo religioso del que hicieron gala el señor cardenal y sus compañeros de la Santa Sede. Incluso, la misma elección de la Catedral Primada de Bogotá
como lugar para realizar el homenaje gubernamental, es violatorio de la
Constitución, porque a pesar de su simbolismo y de su antigüedad y de todo lo
que quieran, es un templo religioso. Pero a ninguna de las autoridades le
importa porque estaban allá, complaciéndose entre sí, saludándose, abrazándose,
lagarteándose y diciendo ante las cámaras de televisión una sarta de lugares
comunes sobre la obra de un escritor, que seguramente nunca habrán leído (o de
pronto en resúmenes de esos que les enviaron sus protegidos para parecer cultos
frente a las cámaras de televisión).
Y esto es lo cierto de aquel
homenaje espurio: el evento no fue a favor de García Márquez, sino una
gastadera injustificada de plata para que el presidente Santos lanzara un
discurso a favor de su reelección, para que los senadores y magistrados
aparecieran en televisión sentándose y rindiéndole pleitesía a un tipo que sólo
significaba para ellos la foto en la revista jet-set y como plus, para que se
tomaran fotos que seguramente aparecerán en la próxima edición de la revista
Caras. Porque sí, aquella bondadosa e impermeable “élite de Bogotá, que tiende
a juzgar a la gente por los apellidos y la ropa que lleva”, que cuando vio al
reportero García Márquez en Bogotá, “no pasaba todavía por alto su origen
provinciano, costeño; sus pelos abruptos, sus calcetines rojos y quizás su
incapacidad para distinguir los cubiertos del pescado de los cubiertos del
postre” (citando a Plinio Apuleyo en el Olor
de la guayaba), se valió de su muerte para dar lugar a su feria de las
vanidades, a su grotesca feria de vanidades que seguramente habrá aparecido en
las primeras páginas de los periódicos, en los titulares de los periódicos y en
los que seguramente se habló de todo (de política, de elecciones, del traje de
la señora del senado). Pero no de literatura.
No sé ustedes, pero creo que la
elección de un lugar católico (a diferencia de México en donde se le rindió
homenaje en un lugar sin contenido religioso) no fue casualidad. En
Latinoamérica la Iglesia Católica siempre le ha gustado la cámara, el
victimismo y el poder. Y no es sino paradójico que aquellos tres poderes (el
público, el religioso y el militar) que le jodieron la vida a García Márquez durante
gran parte de su vida (antes de la etapa farandulera) ahora se invente un
dizque homenaje, ¡en el que ellos son los homenajeados! No esperaba menos de estos padres de la patria.
Hoy, con ocasión de la llamada
Semana Santa (y aprovechando mi corto tiempo libre) les traigo un post que quería
escribir desde hace tiempo. Para ello empezaré con una pequeña anécdota. En el
año de 1999, teniendo yo 8 añitos de edad, estaba en el colegio disfrutando de
las mieles y facilidades de la infancia, cuando ocurrió “aquella” reunión de
padres de familia a la cual no asistí, pero que sí marcaría una parte de mi
infancia.
En aquella asamblea, una señora
(cuyo nombre e hijo están desaparecidos de mi memoria) perteneciente a una de
las tantas iglesias cristianas evangélicas que por aquel entonces empezaban
azotar la pequeña ciudad en la que vivía, llevó un documento panfletario que le
había entregado su “pastor” el domingo anterior. En aquellos arrugados papeles,
reposaba un memorial de agravios que señalaba a las series japonesas Dragon
Ball y Pokemon de ser unos artilugios creados por el diablo para atraer niños a
su causa (que nunca explica por ningún lado).
Después de que aquella madre
colocara la inclemente queja, la rectora del colegio que era una buena persona (pero
cristiana) pidió que le sacaran fotocopia a estos “importantes” documentos y que
al otro día a todos los estudiantes les hicieran entrega de los mismos, acompañados
de una reflexión de los directores de grupo.
Debo aclarar que mi colegio era —sobre el papel— laico, así que no
teníamos directamente una enseñanza cristiana (como la que puede haber en un
colegio del Opus Dei, en el cual estudiaría un par de años más tarde, pero del
cual no me siento preparado para hablar todavía, porque viví años tormentosos
allí, que me hacen avergonzarme de mí, de mis asquerosos compañeros, de la
asquerosa condición humana y de la puta religión y las putas clases sociales…lo
dejaré para otro momento, disculpen la digresión).
Sin embargo, este hecho en lugar
de hacerme alejar de Pokemon y Dragon Ball (mis papás no me lo prohibieron en
un acto de total lucidez) me hizo encontrarle un aura de interés al tema del
satanismo, por el cual empecé a interesarme desde la tierna edad de 8
años. Es muy raro que un niño tan
pequeño se interese por un tema tan complicado, pero siempre he sido un curioso
y lo prohibido atrae.
Aquel nuevo interés fue
alimentado por una rectora que preocupada por nuestras almas, invitó a varios
conferencistas a que les dictaran (y vendieran libros) a todos los estudiantes
instrucciones sobre cómo combatir al diablo y lecciones de vida (el pastor que
fue drogadicto, pero que luego de fracasar en un intento de suicidio o luego de
matar a alguien, encontró a Cristo y predica la palabra de Dios) que les
ayudarían a los estudiantes de cuarto de primaria en adelante (los grandes). Yo
que estaba en tercero de primaria, nunca fui a una de las charlas, pero sí fui
espectador de varios vídeos sobre satanismo y el diablo, en los cuales se
dejaba constancia de la maldad de Satanás (eran “pseudocumentales” en donde el
gasto en armas en el mundo era obra del diablo, por ejemplo) y de que la mejor táctica
del diablo para ganar adeptos, era hacerles creer que no él no existe.
Si bien no podía entrar a las
conferencias de grandes gurús cristianos, alguna vez, espiando, estuve viendo
una de las tantas conferencias que hubo a través de la ventana del salón, en el
cual, con un videobeam, el conferenciante colocaba acetatos mediante los cuales
afirmaba que el equipo de los Chicago Bulls (de moda por aquel entonces gracias
a Michael Jordan) era satánico porque su símbolo denotaba la imagen de unsacerdote satánico leyendo la biblia del diablo o que los rockeros buscaban ganar adeptos para don Sata y sus muchachas a
través de mensajes subliminales. Lo que nunca explicó el dichoso cristiano era
por qué los rockeros buscaban insertar mensajes subliminales en español para un
público anglosajón. Supongo que de pronto el español es el idioma del diablo…o
de Dios. Quién sabe.
Aquel boom del satanismo duro uno
o dos meses antes de que las voces vociferantes volvieran acallarse. Mis
compañeros y yo—en honor a la verdad— no dejamos de ver Pokemon o Dragon Ball y
no por ello estamos chupándonos la sangre de gatos o niños recién nacidos. Lo
máximo que logró aquel documento panfletario cristiano fue que algunos se
cambiaran de Pokemon a Digimon y que hubiese un pánico generalizado al hablar
del diablo. Nada más. De mis compañeros, ninguno es adicto a las drogas (aunque
uno que otro le ha dado una probadita con malos resultados para su bilis),
ninguno es delincuente y todos o están estudiando o están a punto de graduarse
(hasta ahora el único graduado de aquel salón de 6 personas soy yo).
Muchos años después, gracias a una excelente
entrada sobre el juego Binding of Isaac me enteré que lo vivido en mi colegio, al parecer no fue ninguna historia única
y aislada, sino que también tuvo lugar en otras partes de Colombia, de la misma
manera que había ocurrido en los Estados Unidos http://www.holysmoke.org/sdhok/sat33.htm
una década antes. Aquella pandemia de la que les hablo es conocida como pánico satánico o satanic scare. Gracias a este fenómeno han salido de
las piedras un montón de “expertos” que desde su punto de vista “semiológico”
todos los símbolos son satánicos, excepto la cruz y las estatuas de los santos,
o lo que vaya a vender en la conferencia de turno.
Hasta aquí iba inicialmente el
tema del que quería hablar. No pensaba profundizar mucho, puesto que la idea
era compartir aquella experiencia para ver si alguien en los comentarios me
compartía la suya. Sin embargo, un vídeo me llamó la atención y quisiera hablar
sobre el mismo, de la misma manera en que hablé del supuesto satanismo decrepúsculo anteriormente.
Me disculparán si en algunas ocasiones me pongo un poco vehemente pero es mi
estilo. Me molesta la gente que intenta insultar la inteligencia de otros de forma tan evidente.
Para empezar, sobre Oxlack Castro
no tengo mucho por decir. Es un sujeto conocido en la esfera youtubera por sus
vídeos en los cuales desmentía con buenos argumentos y buenas investigaciones
supuestos fenómenos paranormales, que no eran sino burdos embustes de
aprovechadores mercantilistas. Si bien, dejando en evidencia a los mentirosos
ganó una buena popularidad, esta no explotó sino hasta que hizo un vídeo
masificado por el videoblogger Dross, en el cual mostró la verdadera historia
de la persona detrás de bebesito emoxito, en la cual dejó en evidencia el
cyberbullying al que era sometido de manera implacable por parte de los
irresponsables usuarios de internet.
Aquella fama no sé si se le subió
a la cabeza, pero creo que lo ha llevado
a crear vídeos amarillistas y poco investigativos, como éste, del que voy a
hablar a continuación. La advertencia que aparece en la parte izquierda del
vídeo, nos hace dudar de su “investigación”: “Video detector de Posers si te
ofendes fuiste detectado”. En pocas
palabras, si no estás conmigo, eres un poser, que según tengo entendido es un
insulto utilizado dentro del gremio rockero para llamar aquellos utilizan los
ropajes estereotipados de los rockeros, sólo por aparentar. Como se puede
observar, el “investigador” inicia con una de las peores actitudes que puede
mostrar alguien que supuestamente sigue el método científico: descalificar a la
persona con adjetivos ofensivos sin oír sus argumentos.
En los primeros minutos, Oxlack
inicia con un pequeño proemio en el que introduce al espectador al tema. Luego,
trae a colación una imagen que se titula Símbolos Satánicos donde aparecen
varias figuras que nada tienen que ver con el satanismo, y sí tienen que ver
con las teorías conspiranoicas (¿qué hace un símbolo de supuestos iluminati
como si fuera de Satán?). Hago hincapié en preguntar, ¿por qué el “investigador”
considera que el símbolo del anarquismo es satánico? ¿No estará mezclando
supuestos temas “paranormales” con temas políticos?
Luego de lo anterior, el “investigador”
inicia hablando del “signo satánico” de la S en forma de rayo. Primero dice que
este símbolo tiene su fuente en el versículo 18 de Lucas (min 1:40 del vídeo).
No voy a entrar a explicar que la Biblia está conformada por capítulos y
versículos, porque considero que lo anterior pudo ser un error involuntario del
videoblogger. Sin embargo, sí me parece pertinente decir que si se va a citar
un fragmento bíblico (es decir, de una obra de ficción) se cite completo.
Aquella cita de Lucas 10:18 hace parte de un fragmento un poco más extenso en
que Jesús habla con 72 discípulos (no confundir con apóstoles) de la siguiente
manera:
Lucas 101 Después
de esto, designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí,
a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. 2 Y
les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la
mies que envíe obreros a su mies. 3 Id;
mirad que os envío como corderos en medio de lobos. 4 No
llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. 5 En
la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa." 6 Y
si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se
volverá a vosotros. 7 Permaneced
en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su
salario. No vayáis de casa en casa. 8 En
la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; 9 curad
los enfermos que haya en ella, y decidles: "El Reino de Dios está cerca de
vosotros." 10 En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus
plazas y decid: 11 "Hasta el polvo de vuestra ciuadad que se nos ha
pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios
está cerca." 12 Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que
para aquella ciudad. 13 «¡Ay de ti, Corazin! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en
Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras,
tiempo ha que, sentados con sayal y ceniza, se habrían convertido. 14 Por eso, en el Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón
que para vosotras. 15 Y tú, Cafarnaúm, = ¿hasta el cielo te vas a encumbrar?
¡Hasta el Hades te hundirás! = 16 «Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a
vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que
me ha enviado.» 17 Regresaron los 72
alegres, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»18 El les dijo: «Yo veía
a Satanás caer del cielo como un rayo.19 Mirad, os he dado el
poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo,
y nada os podrá hacer daño;20 pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan;
alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos.» 21 En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo,
y dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has
ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños.
Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. 22 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce
quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a
quien el Hijo se lo quiera revelar.»
Desde el punto de vista
literario, muchos de los lectores del Nuevo Testamento sabemos que Jesús
hablaba mucho con metáforas, así que tomar esto como literal es algo absurdo
(se ve que algunos cristianos no leen minuciosamente su biblia). Por otro lado,
si se quiere tomar como un hecho histórico o real, debemos recordar que este
evangelio fue escrito en griego, el cual era un idioma diferente al que hablaba
Jesús (si lo tomásemos como personaje histórico) y el cual ha tenido sendas
discusiones sobre su veracidad.
En el 2:34 el “investigador” dice
que le parece claro que el logotipo de las SS (Schutzstaffel) tenía el símbolo
de Satanás. Sin embargo se contradice a renglón seguido, al decir que el
símbolo “tiene origen en la escrituras conocidas como runas”, algo que se puede comprobar fácilmente sin necesidad de ir a textos semióticos sobre símbolos nazis.
Img4
Sin embargo, considera el
“investigador” (min 3:05) que por los actos inhumanos de Hitler, el símbolo
está relacionado con Satanás. Lo que posiblemente este señor no sabe o no
menciona es que Hitler era católico.
Luego sigue hablando el
“investigador” sobre KISS, tomando un falso mito ya desmentido como verdadero http://rock.soniquo.com/falsos-mitos-del-rock-kiss-ni-lengua-de-vaca-ni-grupo-satanico-847
: que el nombre quiere decir Knights In Service of Satan (4:04). Lo peor es que
relaciona un nombre comercial, artístico, con los símbolos nazis que como vimos
tenían que ver con otro tema.
De igual forma, desconociendo
posiblemente la historia de los templarios, al “investigador” le parece que el
hecho de que Gene Simmons utilice armadura de caballero medieval es una prueba
de que la banda es satánica (5:04). ¡Brillante argumento! Después se queja de
que lo traten de amarillista y pseudoinvestigador. Algo por lo cual atacaba a
los señores de Extranormal y por lo cual se había ganado mi respeto (ahora
perdido).
El “investigador” continuó
hablando de Slayer, un grupo que cualquier despistado puede catalogar de
satánico…si no se conocen las declaraciones de Tom Araya para quien “La gente pensaba que era en serio...Y luego está el PMRC que se tomaron todo literalmente en
serio cuando en realidad lo que estás intentando es crearte una imagen. Están
intentando asustar a la gente a propósito». Araya negó también que los miembros
de la banda fuesen satánicos, pero que encuentran el satanismo interesante,
diciendo: «Todos estamos en este planeta para aprender y experimentar»”. ¡Ah!
Pero lo olvidaba. Uno de los más contundentes argumentos para decir que los
miembros de Slayer son satánicos es que la primera letra…es una S en forma de
rayo (6:07). Brillante argumento."
En igual sentido que los
anteriores, continuaría el “investigador” rajando de Black Sabbath (y en
especial Ozzy Osbourne) en base a mitos que cualquier investigación bien hecha,
hubiese desechado fácilmente. Al parecer, el señor Castro no diferencia entre
el marketing de muchos rockeros que se basan en temáticas ocultistas y entre
ser un satánico. También queda en evidencia de que no tiene ni idea de qué es
el satanismo, ni que tampoco se tomó el tiempo para leer mínimamente (así sea
un resúmen) de los postulados de Anton Lavey.
En el segundo tomo, inicia
diciendo que él muestra “información e historia”, cosa que es cierta
parcialmente ya que muestra información FALSA e historia FALSA o en otras
palabras, toma como ciertos leyendas urbanas y mitos creados alrededor de
ciertas bandas. Después dice que no tacha de satánicas las bandas o sus
seguidores, no obstante que como ya vimos, SÍ LO HIZO. Lo peor es que pide
madurez, cuando él ofende la inteligencia de los espectadores con mentiras
fácilmente desmentibles. Sin embargo, he de rescatarle que fue honesto en este
nuevo vídeo aceptando que el rayo no sólo es un símbolo del demonio sino también
de electricidad. No obstante lo anterior, la embarra —pienso yo— cayendo en los
mismos lugares comunes del mismo vídeo, sugiriendo que cualquier caricatura en
que aparezca un rayo es posiblemente satánica.
Ah! Y para el “investigador”
Harry Potter es presuntamente satánico (3:30) y una prueba es el rayo (¡del
ocultismo!) que tiene Harry en su frente. También es posiblemente satánica Lady
Gaga, quien también es posiblemente iluminati! y Marilyn Manson. Sin embargo,
el “investigador” dice que es un posible acto de mercadotecnia. Posiblemente.
No sé si el “investigador” nos
troleó a todos y nos quería dar una lección sobre los magufos
pseudoinvestigadores. Tampoco, si el vídeo quería simplemente ser polémico para
ganar audiencia (su “advertencia” del primer vídeo me hace sospechar de ello).
Sin embargo, estos dos vídeos me recordaron abiertamente a esos pastores
embusteros que iban a mi colegio a hablar de satanismo y a ganar dinero con la
ignorancia de la gente.
Esta entrada es algo corta, pero
tenía que dejar mi impronta sobre un tema bizarro (en el sentido anglosajón y
galo) que me llamó la atención y es, que con toda la parafernalia alrededor del
saliente papa Ratzinger, estuve leyendo todo tipo de publicaciones, de las
cuales destaco una idea que no creí que siguiera vigente hoy en día: se
preguntaba un columnista en un periódico ¿con la salida del papa, sigue aquella
idea de la infalibilidad en éste?
Para empezar definamos que es
infalibilidad. Según la RAE, este adjetivo indica que el sujeto “no puede errar”
y por tanto, sus actuaciones se encuentran dentro de un marco “Seguro, cierto,
indefectible”. Luego de observar esta pregunta (de connotaciones parecidas a la
de cuál era el sexo de los ángeles), pensé ¿qué demonios hace creer a ciertas
personas que un ser humano puede ser indefectible? Porque lo cierto es que la
historia nos ha mostrado que hasta los hombres tienen inmersa dentro de su
calidad humana ese elemento error, del que no se salvan ni el símbolo del
cristianismo Jesús.
Frente a la anterior pregunta, el
portavoz de la Iglesia Federico Lombardi dijo (cuando fue cuestionado por lo
mismo) “La teología enseña que hay situaciones, que son excepcionales, en
las que se puede hablar de la infalibilidad del Papa, pero la infalibilidad
está conectada con el ministerio petrino, que es un servicio especial a la
Iglesia, no a la persona que ha renunciado al papado”. Así que además del
pontificado, créase o no, a Ratzinger también se le termina la infalibilidad”.
Esta respuesta
en lugar de “darme tranquilidad”, me dio una imagen un tanto peor de la Iglesia
como de sus teólogos, porque siguen creyendo que el tipo que llega al solio de
San Pedro es un ciudadano lleno de virtudes y de grandes pensamientos, razón
por la cual han tenido gobernantes tan magnánimos como Juan XXIII (busquen las
relaciones con los nazis para que sepan las templanzas de sus actos) o Esteban
IV (famoso por empezar el justísimo juicio a Formoso).
En lugar de
estar discutiendo cosas tan fútiles como aquellas, la Iglesia debería buscar la
forma de recompensar a todas aquellas víctimas de sus actos, a todos los niños
violados por sacerdotes que no vieron a éstos cumplir pena alguna por sus culpas,
a todos los intelectuales que quemaron, a todos los libros que también pasaron
por la pira, a todos aquellos que apedrearon, mataron con la espada,
torturaron, escupieron, deshonraron y en fin…a todos aquellos a los cuales de
manera directa o indirecta lastimaron. Y no he terminado, la Iglesia debería
pedirle perdón a la sociedad por legitimar la prohibición al aborto, que ha
llevado a que varias mujeres mueran bajo el cuchillo de algún carnicero que les
ha tocado contratar por no ser legal esta práctica y también por legitimar la
prohibición de la eutanasia, porque no le permiten a una persona con una
calidad de vida ínfima poder morir en paz.
La Iglesia en lugar de seguir con
moralismos estúpidos y seguir propugnando la unión de la moral y el derecho,
debería dedicarse a cambiar sus ideas reaccionarias para poder entender que el
concepto de vida, va apegado al de calidad de vida, que significa que el niño que
viene en camino merece buena vida y que el aborto debe ser legal en todos los
casos (que no siempre significan el pensamiento políticamente correcto de una
niña violada, sino también el de situaciones más cotidianas como la de dos
estudiantes que tuvieron relaciones sexuales y generaron un embrión por algún
error o por irresponsables), puesto que he visto que de los embarazos no
deseados, salen los padres frustrados, que le dan una existencia horrible a las
pobres criaturas.
De igual forma, una persona que
considere que su vida ya no puede seguir, también merece que le den fin a su
vida para poder descansar de una existencia poco melindrosa llena de
sufrimiento y dolor. Ah, por cierto, antes que se me olvide, ¿por qué será que
aquellos que defienden la prohibición del aborto están a favor de la pena de
muerte? No sé.
Pero qué se le hace. Si todavía
siguen discutiendo sobre la infalibilidad de un humano, no creo que vayan a
querer tomar una postura mucho más “humana” sobre la vida humana (disculpen la anáfora).
Imagen tomada de: http://oehd.files.wordpress.com/2013/02/papa-ratzinger-si-dimette-51.jpg
En los últimos días, retomé mi lectura de las Cartas de Cortázar, que fueron recopiladas en cinco tomos, de los cuales sólo han llegado tres a Colombia. Del primer tomo que terminé de leer dos semanas antes de volver a Bogotá, tenía varias cartas que quería compartirles por la estética formal tan bonita que el cronopio mayor le dio a su correspondencia y a sus mensajes de fondo tan interesantes sobre la creación literaria (en especial de cuentos y traducciones) y la vida. Sin embargo, aquel libro lo dejé en mi ciudad de origen, por lo cual no podré compartirles las cartas que tanto quería mostrarles a través de este blog.
No obstante lo anterior, me permito compartirles un no tan largo, pero bello fragmento, de una extensa carta enviada por Cortázar a su amigo Eduardo Jonquieres, el día 27 de agosto de 1955, la cual inicia "Ayer cumplí cuarenta y un años. Je vienes d'avoir trente ans (si mis pequeños conocimientos de francés no me traicionan, esto quiere decir "vengo de tener treinta años") decía Jean de la estrella en un hermoso poema que has de recordar..."
No la copio toda porque es de verdad extensa (y el tiempo, como lo vengo repitiendo desde el año pasado, no ha sido mi amigo), pero aún así la parte que les comparto me parece hermosa y por eso se las comparto.
...No creas que ignoro el fondo de bondad hasta excesiva que hay en ti; lo que me espanta un poco es tu resuelta tendencia a disimularla, a mostrarte mucho menos espontáneo de lo que podrías ser. Creo que sólo al final —así tenía que ser— te medí de nuevo en toda tu admirable calidad humana. Aludo a la noche anterior a tu viaje a Córdoba, cuando cenaste con Aurora y conmigo, y charlamos largas horas. En ese instante eras lo que quizá deberías ser siempre con los demás; permíteme que ahora me aparte a un lado, y te deje frente a los otros. Si me he elegido como interlocutor en esos "ejemplos" era porque sólo así podía darte una idea de mis reacciones. Ahora pienso en ti frente al resto de la gente. ¿Qué razón fundamental tienes para estar divorciado de tu mujer o de tus amigos o de tus hijos o del Papa? ¿Qué razón puede haber sino ese encastillamiento obstinado, esa celosa resistencia a las ofensivas del mundo? Al mundo no hay que resistirle, lo que hay que hacer es elegir bien el mundo que uno prefiere y al cual hay que darse; y a ése, ah, a ése hay que darse a fondo, como cuando se nada o se duerme o se quiere. Y yo me temo (dime si me equivoco, porque todo esto puede ser falso) que tu vieja rebelión de niño contra tu amdre y tus hermanas está envenenándote el presente sin razón valedera.
Ya ves que no aludo, no quiero aludir a la razón central de tu infelicidad, que es en realidad el tema de buena parte de tu carta. No quiero porque aunque admita su existencia, y me duela tanto, si has de salir del pozo, en volver hacia atrás, rehacer tu vida en un largo examen, descubrir sin engaño posible los errores, y luego, instalado en tu presente, y sin renunciar a él, dar la batalla. Y esa batalla se dará en ti y fuera de ti, y puedes ganarla. Las soluciones extremas y románticas (la pobreza, el salto del charco, la renuncia a las obligaciones sociales) tienes que descartarlas de entrada. Si no puedes ser Van Gogh, ¿quién te impide ser como Picasso? Si no puedes ser Vallejo ¿por qué no vivir como Válery? No insistas en viajar a Marrakesh, como a los diecisiete años. La vida te ha probado que no eres para eso. ¡Y en cambio eres para tantas otras cosas, igualmente ricas, igualmente hermosas! En lo que creas que debes abrirte paso, sé inflexible: nadie debe impedírtelo. Si entiendes que necesitas seis horas por día para pintar, es necesario, absolutamente necesario que las encuentres. No digas de entrada que es imposible; y tampoco exijas que sean doce o dieciocho horas. Confórmate con seis, pero ésas gánalas. Niégate a las pequeñas cosas parásitas que nos van robando las grandes. Búscate otro trabajo, sin apurarte y sin ponerte frenético porque no aparece en seguida. ¿Acaso lo has buscado de veras? Supón que realmente llegas a la conclusión de que sólo saliendo de la Embajada tendrás una base para alcanzar cierta paz; en ese mismo instante tienes que ponerte a buscar, y sé que encontrarás...
...Te voy a decir algo muy duro: creo que hasta ahora juegas a no tenerte lástima (Escribiendo por ejemplo un larguísimo diario donde no te tienes la más mínima lástima, salvo que el hecho de escribirlo muestra de sobra que te la tienes, y cuanta); y me aprece que es hora de que empieces a no tenerte lástima de veras, es decir que renuncies a ese narcisismo a contrapelo que consiste en escupir el agua donde se refleja tu cara. Acepta tu cara, el día que sea como tú la quieres.
4.1. Cátedra Interamericana Carlos Fuentes. Arturo Fontaine, Sergio
Ramírez y Luisa Valenzuela en conversación con Rodolfo Mendoza
El sábado fue el último día de
Hay Festival para mí, por lo que me la pasé en la playa y en la piscina toda la
mañana disfrutando de un sol que ya veo lejano. La fila para esta conversación
fue pequeña y por ello, logré obtener un puesto en la parte de adelante cerca a
los conversadores.
Cuando entraron a escena, fueron
recibidos por tímidos aplausos provenientes de las palmas de las manos de la
gente que quería de una u otra forma, saber más sobre ese gran coloso de las
letras mexicanas (o mejor, de la literatura latinoamericana) llamado en vida
Carlos Fuentes. Si bien esta no era la conversación más atractiva de la hora,
quise ir, como un pequeño acto de respeto sobre ese viejo maestro que se fue.
La conversación inició con la
presentación de unas fotos de Fuentes tomadas por Daniel Mordzinski, en el que
se le veía al escritor desde varias perspectivas, mostrando su porte y
elegancia, criticada después de su muerte por ciertos escritores sobrevalorados
y envidiosos. Luego de las fotos, el moderador tomó la palabra diciendo que
Carlos Fuentes tuvo diferentes intereses como la literatura y la política.
Luisa Valenzuela le siguió, diciendo que cada novela del laureado escritor
mexicano era un universo total. Comparó a Fuentes con un hombre del
renacimiento, puesto que éste sabía de muchas disciplinas y comparó su obra con
la de Balzac, donde se observan historias de todo tipo que nos ilustran sobre
la sociedad de aquel tiempo.
Sergio Ramírez tomó la palabra y
dijo que Fuentes buscaba un universo balzaciano en el que una novela se
relaciona con la otra. Fuentes buscaba que las aguas de la historia se mezclaran
con las de la novela y crearan una buena historia de ficción. Además consideró
que el mexicano veía el poder a través de la historia de América Latina.
Arturo Fontaine siguió con el
hilo narrativo de la conversación diciendo que su primer contacto con Carlos
Fuentes fue en el colegio cuando lo pusieron a leer Aura. Según él, la historia
en Fuentes no está en el pasado sino el pasado está en el presente. Además
considera a Fuentes un gran cuentista.
El moderador tomó la palabra y
dijo que Fuentes siempre fue generoso con los escritores nuevos y en tal
sentido, siempre estuvo inquieto por todo lo que sucedía alrededor de la
literatura. Además de lo anterior, considera que el escritor mexicano nunca
tuvo miedo de decirles a los políticos la verdad en la cara, como ocurrió en el
caso de Peña Nieto. Ahí intervino Luisa Valenzuela diciendo que Fuentes era un
hombre muy democrático, que si bien nunca aspiró al poder, siempre opinó del
mismo. Para Fuentes, la mejor manera de hacer política era escribir ficción y
citó un par de anécdotas sobre el escritor.
Sergio Ramírez inició su
intervención diciendo que el derecho no es ajeno a la literatura (lo decía como
abogado que es), ya que al estudiar leyes, uno va aprendiendo que lo dictado en
el código civil es preciso y las palabras cobran gran relevancia. Para ello,
citó a Stendhal, quien alguna vez recomendó a los aprendices de escritores leer
el código civil. Volviendo al tema de la política, recordó que Fuentes criticó
a Bush, porque el mexicano criticaba todo los abusos y todas las cosas malas
que veía. Fuentes era uno de los pocos escritores latinoamericanos oídos en
Estados Unidos y la razón de que no hubiese entrado al poder es que de haberlo
hecho, habría perdido su independencia crítica.
Arturo Fontaine siguió con la
palabra diciendo que en Fuentes había una fe en la deliberación pública, ya que
sospechaba que el poder era más impotente de lo que imaginábamos y en tal
sentido, Fuentes pensaba con la imaginación.
Luego de aquella primera parte,
los escritores intentaron hacer un retrato de Carlos Fuentes en base anécdotas
que conocían de primera mano cómo amigos del escritor.
4.2. David Grossman en conversación con Jonathan Levi
Nota: Voy a sintetizar los hechos
tanto en esta como en la última conversación, ya que no tomé notas y estoy con mis
confusas remembranzas que se confunden con varios de los ensayos del escritor
israelí. A esta conversación como dato adicional, también asistió Mario Vargas Llosa.
En su conversación, Grossman
inició hablando de cómo se convirtió en un escritor luego de haber prestado el
servicio militar, su relación con la literatura, como ésta le ayudó a superar
la muerte de su hijo e hizo un paralelismo entre la situación colombiana y la
israelí, diciendo que los dos eran unos pueblos sobrevivientes, que habían
pasado por guerras y seguían vivos a pesar de sí mismos. Dijo también que el
problema del pueblo israelí era que había aprendido a ser sobreviviente pero no
a vivir y que no debería ocupar forzadamente territorios palestinos, sino
debería llegar a un acuerdo con ellos para poder compartir un territorio y dar
fin a una guerra eterna de dos pueblos que tienen más cosas parecidas que
diferentes.
Además de ello criticó el idioma
que utilizan algunos medios para referirse a conflictos y situaciones que
ocurren dentro del mismo, ya que el idioma ha servido como arma para ablandar
situaciones graves y engravecer situaciones no tan graves. Para Grossman el
eufemismo no es bueno y las palabras cuando se hable de conflicto y de acciones
bélicas deben ser exactas, ya que de lo contrario se estaría actuando mal en
favor de algún bando. Por eso, conforme a uno de los ensayos que escribió en escribir en la oscuridad, invitó (con
tono de exhortación) a los medios que utilizaran las palabras precisas para
denotar la realidad en lugar de crear mundos no existentes.
(A continuación sigue un fragmento
poco importante, que no quise releer o corregir después de leerlo. Si quiere
conocer simplemente peripecias del Hay Festival siga de largo estos párrafos
siguientes hasta que indique que finalizó la parte banal y fácilmente evitable).
Como plus adicional y a modo de exorcismo propio,
les cuento que luego de la conversación hice un oso al bajar a la firma de
libros, ya que cuando llegó la hora de que me firmaran el mio, le dije “Hello
Mr Grossmann”, él me respondió el saludo de manera amable y queriendo hacer lo
que había hecho con otro escritor antes, le quise decir a modo de pregunta
“¿por ahí leí que usted es el mejor escritor israelí de la actualidad, es eso
cierto?”, pero por los nervios y mi mala pronunciación dije algo así como
“i…read…sorry,read (la pronunciación cambia en pasado) that youa…best
writer…Israel…”, inmediatamente él me dijo “sorry, i don’t understand you” y le
creo, porque ni yo mismo lo entendí. Intenté repetirle lo mismo pero dije fue
como “usted es el mejor escritor de Israel”. Él me miró con ganas de reírse
pero se guardó la burla para sí y me dijo de manera amable, “ok, that’s ok”.
Unas señoras que estaban al lado mio se rieron y dijeron “a ese niño no le
entiende nadie” y varias de las personas al lado mío se burlaron con toda
razón. Por ello fue que al finalizar de firmar los libros le dije “thank you” y
salí corriendo, queriendo esconderme entre la multitud.Ello me llevó a recordarme que tengo pésima dicción
(en cualquier idioma que se hable y no sé si sea por enfermedad o por el hecho
que me relaciono con muy poquita gente y casi que las únicas ocasiones que
tengo para hablar con alguien es cuando me llama mi mamá o cuando almuerzo por
ahí y pregunto ¿cuánto es? Sí, tengo una vida insulsa, sin sabor, aburrida,
casi parecida a la que tiene una persona en un ataúd, pero creo que no importa,
igual algo se intenta hacer, así sea escribir en un blog en el que pocas
personas llegan por casualidades azarosas. En todo caso traigo esto a colación,
porque creo que en todo, se me pegó ese bicho del Hay de ser sociable, de
cruzar dos o tres palabras con personas desconocidas, llevando como
consecuencia el ridículo al que se ve enfrentado el ser humano todos los días
de la vida. Creo que con la acción que antes les acabo de comentar, me quedo
sin autoridad moral de acusar al gobernador de Bolivar y el alcalde de
Cartagena por sus acciones en el conversatorio de Vargas Llosa. No soy mejor
que ellos, antes creo que peor, porque ellos hacían un ridículo por quedar
bien, pero yo…ni por quedar bien, sólo por ser un idiota solitario que cuando
intenta ser sociable se ve todavía más idiota. En fin, son cosas personales que
llegan al blog por esos azares por los que usted, querido lector (si existe)
llegó acá. Siento si le hice perder el tiempo con estos tres párrafos, por lo
que sigamos con el siguiente conversatorio.
(Fin del fragmento poco
importante)
4.3. Mario Vargas Llosa y Julian Barnes en conversación con Marianne
Ponsford
´
Luego de salir del desafortunado
acontecimiento personal con David Grossman, me encontré de frente con una
extraña masa de personas que se hacía llamar fila. Eso llevó a que se colaran
muchas personas que no estaban haciendo la fila como uno y bueno…ya se imaginarán
el mal trago que tuve que sufrir para entrar e ir al tercer piso para observar
una conversación magistral.
Luego de esperar un rato dentro
del auditorio, los escritores salieron a escena junto a Marianne Ponsford, la
directora de Arcadia. Como los dos ya eran conocidos por todos, las
presentaciones pasaron rápidamente para llegar al tema central del
conversatorio: Flaubert. Julian Barnes inició comentando sus apreciaciones
sobre el escritor francés, a quien consideró como uno de los primeros escritores
que se tomó en serio su trabajo y que hizo que la novela, que era considerado
un subgénero menor, se transformara en algo más grande grande. También
consideró que Flaubert sirvió como paradigma para que los personajes, dejaran
de ser muy buenos o muy malos, para convertirse en individuos con varios
matices.
Vargas Llosa siguió exponiendo
cuando fue que conoció a Flaubert y a Madame Bovary (a su llegada a Francia).
Expuso algunas de las tesis de Sartre sobre Flaubert —que pueden ser
encontradas en ese mamotreto llamado el
idiota de la familia— en las cuales intentó mostrar por qué el autor
decimonónico no era un buen escritor, pero al hacerlo, dejó en evidencia que el
autor de la Educación Sentimental era un genio.
Tanto Vargas Llosa, como Barnes,
hablaron de la influencia de Flaubert en autores contemporáneos (no por nada,
era uno de los autores preferidos de Kafka, Joyce y Proust, los representantes
de la literatura moderna), la novela a partir de Flaubert y todos los cambios
que se dieron con su aparición.
En una de las mejores
intervenciones de la hora (de la cual tomaron un video que dejo a disposición
de ustedes) Mario Vargas Llosa hizo una eximia defensa en favor de Emma Bovary,
diciendo que era un personaje como el Quijote, porque vivía metida en sus
ficciones, sus vidas no vividas, que la llevaron a cometer una serie de errores
al querer llevarlas a una realidad, en la que sólo existen mediocres y gente
que
no está a la altura de los personajes de su novela.
En el conversatorio se tocaron
otros temas, como la tentativa imposible (es decir, aquellos novelistas que
buscaron alcanzar la perfección), la correspondencia de Flaubert, la literatura
francesa clásica, entre muchos otros que me llevaron a estar una hora completa
siguiendo hierático y atento cada una de las palabras que pronunciaron los dos
grandes escritores.
Finalmente, se acabó la
conversación varios minutos después de lo presupuestado (cosa que agradezco
como espectador) y entre muchos aplaudimos a Mario Vargas Llosa y a Julian
Barnes por su eximia conversación. La mejor del festival y sin duda alguna, un
cierre grandioso que me hizo olvidar el mal trago que había tenido minutos
antes.
5. Epílogo
Voy a cerrar la anterior serie de
tres capítulos, primero que todo, con una disculpa para los lectores, puesto que
no fui tan detallista en esta última parte como con las primeras dos. Lo
anterior, debido a que no tomé muchas notas como las primeras veces y supongo
que el hecho de que hayan pasado muchos más días de mi llegada de Cartagena,
hace que ya no tenga el sentimiento festivalino en mis dedos que a esta hora
anotan estas palabras.
En todo caso, ¿qué puedo decir de
Hay Festival después de dos años acudiendo al mismo?
Bueno, lo primero es que es un
festival con varias caras: por un lado se dice que es un festival de la
cultura, pero por otro, nos encontramos con que gran parte del aura del Hay
Festival recae sobre las notas sociales, los cocteles, el debate en el Hotel
Santa Clara, las preguntas estúpidas del canal caracol y los elitismos representados en las puertas con carteles de reservado que
abarcaban prácticamente un piso o varias sillas del lugar (ver fotos que pongo
debajo del párrafo). Al respecto debo decir que si bien el Hay no es un evento
elitista en el sentido más puro de la palabra (porque cualquiera puede ir), lo
cierto es que el hecho de que los mejores puestos queden reservados para
patrocinadores y artistas hace que nosotros los ciudadanos de a pie estemos un
peldaño por debajo…pero qué se le hace, de alguna forma la organización tiene
que responderle a los que donan más plata que uno.
Los medio de comunicación que “informan”
sobre el Hay, dedican la mayoría de sus notas para contar que Policarpo
Procesalista se tomó una foto con Pepito Pérez, que en el concierto de Susana
Baca bailaron en la Heroica el famoso XXX y otra vieja o sino, se dedican a
mostrar las fotos de los escritores abrazándose y paseando por la Ciudad Histórica
de Cartagena. Esto ha hecho que al Hay Festival se le llame el “Play Festival”.
Por ello, pienso que si los
medios en verdad quisieran darle eco a la parte cultural de las conversaciones
(que es en sí, el supuesto eje central del Hay Festival), hablarían y hasta
analizarían lo dicho por los autores en sus conversaciones, en lugar de sacar
las fotos, las curiosidades y las frases más simplonas y banales que rozan con
la perogrullada tipo, vivamos sin violencia, la violencia es mala porque David
Grossman lo dijo, etc.
Por otro lado, dentro del Hay
Festival vi mucha gente que iba por la farándula, lo cual se notaba cuando
compraban libros porque el autor “había hablado bonito” o porque “si es nobel,
es bueno” (así me lo dijo una señora cuando le dije que los libros de Hertha
Müller no eran para cualquiera y que podían aburrir fácilmente a los lectores
ocasionales). Esa es la otra que vale la pena resaltar del evento: los libros. Estos
son muy caros y la librería nacional (que es la única empresa que tiene stands
en cada uno de los sitios donde hay conversatorios) trae las ediciones más
caras. Sin ir tan lejos, la novela gráfica de Gabo que tanto promocionaron,
valía 80 mil pesos. Además, el marketing se ve desde las conversaciones, en que
los moderadores invitan en las charlas una y otra vez a que “apenas salgan
tienen que ir a comprar este libro”.
Sobre los precios, sí es verdad
que es caro ir al Hay Festival (me gasté mis ahorros de tres meses trabajando
como abogado, que fue bastantico para alguien recién salido) ya que por
ejemplo, cada noche de hotel está entre 150 mil y 300 mil (en hoteles
relativamente baratos, en hostales vale 90 mil la noche). Las boletas están
cada una a 20 mil pesos y más o menos, uno va entre 4 o 5 conversaciones por
día, lo que se convertiría en 80 mil o 100 mil pesos día, que no todo el mundo
tiene. Esto siempre y cuando no incluya el pasaje en avión o bus (para los que
viven fuera de Cartagena), la comida (que como dije es cara), el agua para
hidratarse y en fin, todas aquellas pequeñas cosas que el cuerpo pide en la
ciudad. Por eso siempre veo con recelo las declaraciones de algunos escritores
snob, que dicen que la gente no va al Hay Festival porque es de baja cultura y
prefieren gastar su dinero en trago, ya que creo que son escritores autistas
que viven en una aristocracia a la que pertenece el 1% de la población o
simplemente, se las quieren tirar de cultos o de alguna vaina más.
Sin embargo, luego del pequeño
memorial de agravios, debo decirles que no creo que todo sea tan malo. El Hay
Festival genera la pequeña posibilidad para permitir que escritores famosos
vengan al país y que varios organizadores de ferias del libro pequeñas, puedan
acordar con los autores, visitas a otros eventos más pequeños en el país.
Además, gracias al Hay Festival, ciudadanos a pie como yo, no que no saben qué
es un coctel, pueden ver a autores y artistas que en condiciones normales sólo
conocemos por youtube o la foto puesta en su libro. Debo agradecer que las
mejores conversaciones tuvieran el mismo precio que las de más bajo rango, o si
no, no podría ir ahorcado al Festival.
También los he de felicitar por
su propuesta de que los estudiantes entran gratis (o más barato, no recuerdo
como era la vaina) y sus eventos alrededor de autores medianos y pequeños, lo
cual permite a otras personas que no tienen con qué entrar a una conversación,
poder entrar.
Como plus, debo comentar que el
Hay se creció este año, como consecuencia de que vino muchísima más gente que
el año pasado (fue mi impresión). Por tanto, viendo que el evento va en auge,
se deberían tomar mejores medidas de logística, para evitar el descalabro que
hubo luego de la conversación de Herta Müller o las distintas quejas que hubo
por parte de ciudadanos que tuvieron que quedarse por fuera o sentados en las
escaleras por los extraños acontecimientos. Por otro lado, me da risa que las
boletas dicen “prohibida la reventa” y las mismas vendedoras de taquilla lo
mandan a uno con los revendedores cuando se “agotan” las boletas. Deberían
pararle bolas a eso, porque vi que muchos eventos con “boletas agotadas” tenían
muchas sillas vacías produciéndome la duda de qué había pasado.
Me despido finalmente del lector que haya caído en
esta entrada, agradeciéndoles por haberme regalado minutos de su valioso tiempo
para leer este texto y bueno, no sé si vuelva el otro año a Hay Festival, pero
aquí les dejo mi pequeña historia en el evento de este año.